Clima y nitrógeno influyen, cada uno, un 27% en la formación del rinde del maíz, destacó técnico de Supra

La formación del rendimiento del maíz está fuertemente condicionada por un conjunto de factores agronómicos, pero “el clima y la fertilización nitrogenada son los que más inciden”, con un peso del 27%, cada uno, en el resultado final. Así lo señaló Emiliano Acosta, integrante del área de desarrollo de Supra Semillas, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy, al presentar la pirámide de construcción del rinde en maíz que utiliza la compañía.
El técnico explicó que, por detrás de esos factores, la elección del híbrido adecuado para cada ambiente productivo representa otro componente central, con una incidencia del 19% en la formación del rendimiento.
Agregó que la densidad de siembra y la población —en línea con el híbrido elegido— también influyen de forma relevante, al igual que la rotación de cultivos, con un impacto del 10% en cada caso.
Acosta indicó que en la parte superior de la pirámide se ubican factores como la sanidad y el manejo de malezas, entre otros, que explican entre 4% y 5% del rendimiento final. Aunque su incidencia es menor, forman parte de las decisiones agronómicas que terminan definiendo la performance del cultivo en cada zafra.
Estos conceptos fueron presentados en el marco de la jornada “Maíz de segunda: ¿cómo capitalizar la oportunidad?”, organizada por Procampo Semillas y Supra el miércoles 12 en Nueva Helvecia, donde Acosta también repasó los híbridos disponibles en el mercado local y su adaptación a distintos ambientes productivos.
Explicó que en planteos de “alta productividad”, en los mejores lotes “se posiciona KWS 16 607 y KM 3916, ambos Viptera 3”. A la vez, en los sistemas “donde es necesario aumentar pisos de rinde, en chacras más heterogéneas, ingresa KWS 19 120 Vip 3”.
“Todos cuentan con una versatilidad en la densidad de siembra acorde al planteo que debemos enfrentar y a la expectativa de rinde”, acotó.
Escuche a Emiliano Acosta




