Cañada Nieto: diciembre–febrero suma 110 mm y queda 106 mm por debajo de la seca del ciclo 2022/23

El régimen de precipitaciones en la zafra 2025/26 en la zona de Cañada Nieto, departamento de Soriano, muestra una marcada diferencia respecto a la campaña 2022/23, recordada por la seca “histórica”. Así lo señaló el ingeniero agrónomo y productor agrícola Rodrigo Fernández, en el programa Punto de Equilibrio, en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Fernández explicó que, al revisar los registros propios de lluvias en Cañada Nieto, la comparación con la zafra 2022/23 “resulta inevitable”. En aquel ciclo, entre diciembre y febrero se acumularon 216 milímetros (59 mm en diciembre, 70 en enero y 87 en febrero). En la actual campaña 2025/26, en ese mismo período se llevan registrados 110 milímetros (44 en diciembre, 49 en enero y 17 en febrero), aunque todavía restan algunos días para cerrar el mes.
La diferencia respecto a la seca 2022/23 es de 106 milímetros en el mismo tramo del verano, aun con febrero incompleto, acotó.
Recordó que el arranque de la campaña 2025/26 “había sido diferente”. En octubre y noviembre se registraron 111 y 114 milímetros respectivamente, lo que permitió una “mejor implantación” de los cultivos de primera. Sin embargo, las lluvias comenzaron a cortarse en diciembre y el perfil se fue agotando.
En soja de primera, que hoy se encuentra mayoritariamente en estados R3 y R4, el impacto ya es evidente. “Para mí en esta zona sí. Y no es chica”, afirmó al referirse a la pérdida de rendimiento en Cañada Nieto.
En el caso de la soja de segunda, el panorama es más incierto. “Tienen sobre sí una semana más de vida”, señaló este productor, aunque advirtió que lo que ocurra en los últimos días de febrero y primeros de marzo será determinante. “Se nos van acabando los tiempos”, resumió.
Respecto al antecedente 2022/23, Fernández recordó que ese año solo se logró cosechar aproximadamente el 20% del área sembrada en la zona. En el período octubre-abril de aquella campaña se habían registrado 458 milímetros y el rendimiento promedio fue de 270 kilos por hectárea, contemplando el área no cosechada. En contraste, en 2023/24 se acumularon 1.219 milímetros con rindes de 2.500 kilos, y en 2024/25 fueron 976 milímetros con 3.300 kilos por hectárea. En la actual zafra, hasta el momento, se llevan acumulados 335 milímetros.
Fernández consideró que hoy la situación está “un escaloncito más arriba” que en 2022/23, gracias a las lluvias de invierno y primavera que dieron cierto respiro inicial, aunque advirtió que si no se concretan precipitaciones importantes en lo que resta de febrero, el escenario podría deteriorarse rápidamente.
En maíz, el panorama también es complejo. La mayoría de los cultivos de primera fueron picados para silo. En los de segunda, los más adelantados “están fusilados”, especialmente aquellos que ya iniciaron emisión de panoja. Los más tardíos aún tienen margen, pero dependerán de que se recomponga el perfil de humedad.
“Si no hay una buena lluvia que recomponga el perfil, no sé cuánto más tirarán”, señaló.
Escuchá a Rodrigo Fernández.





