Agrofuturo impulsa la “nueva era” del girasol con genética Advanta

En el marco de la Inauguración de la Cosecha de Verano, Edición Girasol, organizada por Copagran en Young, Río Negro, el director de Agrofuturo, Diego Andregnette, destacó a VERDE el “momento” que atraviesa el cultivo en el país. La empresa es distribuidora exclusiva en Uruguay de la genética de girasol de Advanta, una compañía que en los últimos años realizó un fuerte recambio de su portafolio de híbridos. Un proceso que Advanta denomina “la nueva era del girasol”, con materiales que buscan elevar su potencial productivo.
“Advanta ha tenido un cambio muy importante en los últimos años y ha renovado prácticamente todo su portafolio”, indicó. Los híbridos actualmente disponibles en el mercado combinan tres atributos clave para el productor: rendimiento, comportamiento sanitario y alto contenido de aceite.
Andregnette señaló que actualmente la empresa trabaja con dos híbridos en Uruguay y prevé incorporar un nuevo material en la próxima campaña.
El cultivo se está posicionando principalmente para siembras de primera, dentro de las rotaciones agrícolas de verano.
El director de Agrofuturo explicó que el girasol encuentra un lugar natural dentro del calendario agrícola, entre el maíz y la soja. “Dentro del menú de cultivos de verano entra en un momento muy interesante”, indicó.
Y agregó que esta ubicación dentro del sistema productivo también permite ordenar mejor las labores agrícolas y diversificar el riesgo productivo.
Además, el calendario de cosecha permite distribuir la actividad en el campo, ya que el girasol se recolecta antes que otros cultivos estivales.
Transferencia tecnológica
Uno de los desafíos que enfrenta el cultivo es el recambio generacional que se produjo en la agricultura uruguaya. Muchos de los productores y técnicos que hoy están al frente de los sistemas productivos no vivieron la etapa de mayor expansión del girasol en el país.Andregnette explicó que, frente a ese escenario, el trabajo técnico y la transferencia de conocimiento son aspectos centrales para el desarrollo del cultivo.
La empresa se apoya en el equipo técnico de Advanta en Argentina, donde el girasol mantiene una superficie mucho mayor y existe una larga trayectoria en su manejo agronómico. “Nos apoyamos mucho en los técnicos argentinos para las recomendaciones de manejo y paquetes tecnológicos”, señaló.
Sin embargo, Andregnette aclaró que ese conocimiento debe adaptarse a las condiciones productivas locales. “No se trata de tomar la tecnología tal cual viene, sino de ajustarla a la realidad de Uruguay”, explicó.
Ese proceso incluye la evaluación de híbridos en campo y la adaptación de las recomendaciones de manejo a los distintos ambientes productivos del país.
Perspectivas de crecimiento
El girasol comienza a mostrar señales de crecimiento dentro de los sistemas agrícolas. El director de Agrofuturo indicó que en algunas zonas los rendimientos estuvieron por debajo de lo esperado, pero –de todos modos– “la ecuación económica del cultivo sigue siendo positiva”. En ese contexto, varios productores ya están evaluando aumentar el área del cultivo en la próxima zafra.
El crecimiento del área de girasol también dependerá de factores comerciales, particularmente de la evolución del mercado de aceites y de las alternativas para la comercialización del grano. Más allá del crecimiento potencial del área, Andregnette considera que el girasol debe consolidarse como una herramienta de diversificación dentro de los sistemas agrícolas.
El objetivo no es reemplazar otros cultivos, sino sumar una alternativa productiva que contribuya a mejorar la estabilidad económica y agronómica de las rotaciones. “Esto no significa que todo vaya a pasar a girasol, porque el sistema necesita diversificación”, indicó.
Forrajeras
Andregnette sostuvo que actualmente Agrofuturo cuenta con una oferta “completa”, con variedades en “todas las especies” y una diversidad genética adaptada a “distintos sistemas”.
Agregó que el trabajo incluye una evaluación “permanente” de nuevos materiales, la búsqueda de genética en el exterior –con foco en regiones como Australia– y la selección en función de las condiciones locales. “Podemos visitar cualquier situación y recomendar”, señaló, y agregó que el criterio no es solo qué hacer, sino también “saber qué cosas son las que no hay que hacer”.
Agregó que “habrá demanda de todas las especies, en un escenario donde los cultivos de invierno aparecen como menos atractivos –salvo la colza– y muchos productores evalúan verdeos”. A la vez, se suma la necesidad de reponer o “emparchar” pasturas degradadas por las secas previas.
Desde el punto de vista económico remarcó que, medida en “kilos de carne”, la inversión en pasturas podría ubicarse entre “las más baratas de los últimos años”, lo que refuerza el interés por sembrar forrajeras.
Nota de Revista Verde N° 127




