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Se instala un escenario geopolítico “intensivo”, con “polioportunidades”

1 de abril de 2026

Redacción
Mauro Florentín

La humanidad transitó de un “ambiente intensivo en globalización” hacia un “mundo intensivo en geopolítica”, en el que resaltan los conceptos de “policrisis” y de “polioportunidad”.

Así lo señaló el exsecretario especial de Comercio Exterior y Asuntos Internacionales del Ministerio de Economía de Brasil, Marcos Prado Troyjo, en una conferencia realizada en el marco de Agro en Punta.

Dijo: “estamos aquí para hablar sobre el tema de impulsar el agro de nuestra región”, en un contexto en el que “el mundo está cambiando mucho”.

“Cuando los organizadores de Agro en Punta me preguntaron cuál va a ser el título de la charla, pensé mucho en la idea de policrisis y polioportunidad, porque los economistas, los periodistas y los politólogos siempre están buscando una palabra, un concepto que pueda resumir un cierto momento”, comentó.

Prado Troyjo, quien fue presidente del New Development Bank, que es conocido como “el banco de los Brics”, planteó que “lo que es policrisis para muchos, es polioportunidades para otros,  pero en este caso para otros pocos países”. Y en ese sentido, “la geopolítica se tornó tan importante y es tan influyente”, principalmente para el sector agro y para los países de “nuestra región”, sostuvo.

Consideró que “de la misma manera que los economistas dividen su ciencia en microeconomía, que tiene el foco en el emprendedor, en el consumidor, en la firma y la macroeconomía, que tiene concentración en los grandes agregados económicos, ya es el momento para las empresas y para los países de nuestra región comprender que existen dinámicas microgeopolíticas”.

Al abordar el término “microgeopolíticas, no se debe pensar que no son importantes”, ya que tienen una “inmensa repercusión”, pero “son dinámicas que tienden a concentrarse en un período más corto de tiempo, de cuatro o cinco años”, señaló.

El economista brasileño indicó que, paralelamente, hay “dinámicas macrogeopolíticas, que son aquellas que tienen una duración generacional de 20 años o 25 años”.

El nuevo escenario es “bueno y es favorable, porque aporta polioportunidades” para la agropecuaria y la región, principalmente por la creciente demanda de alimentos y energía, enfatizó.

Ajustarse los cinturones

Al desarrollar su exposición, Prado Troyjo, quien además fue viceministro de Economía de Brasil, sostuvo que “la primera dinámica microgeopolítica tiene que ver un poco con lo que pasa en Estados Unidos (EEUU)”.

“Es una situación parecida a cuando estamos en un vuelo y se escucha la voz del comandante del avión, que nos recomienda ajustar los cinturones, porque vamos a atravesar una fase de trumpulencia”, graficó.

Y aclaró que este concepto comprende un “juego de palabras”: “turbulencia”, “opulencia”, considerando que en este momento “EEUU tiene un Producto Bruto Interno (PBI) de US$ 31 billones”, y “de los 50 estados el más pobre es el de Mississipi”, que “tiene un PBI más alto que el de Italia, Francia, Reino Unido y de Japón”, que era la “gran” potencia económica de los noventa.

También, ese concepto alude a la “incoherencia”, por los cambios permanentes en la política arancelaria del presidente estadounidense, Donald Trump.

Es que este mandatario sacudió la estabilidad mundial con permanentes anuncios y medidas que supusieron modificaciones de los aranceles aduaneros, para el ingreso de productos del exterior a su mercado.

La pelota global

Para ahondar en su reflexión de la realidad mundial y el dinamismo, el exviceministro de Brasil recordó que “hace exactamente 20 años que un periodista muy conocido del New York Times, Thomas Friedman, publicó un libro que era casi como una especie de GPS, una referencia para posicionarse en el mundo que vendría”.

“Entre 2005-2006 son los años donde aparece una publicación que estoy seguro muchos acá en este auditorio han leído, el libro La Tierra es Plana”, precisó.

Advirtió que “si una empresa o un país quería organizar su estrategia para el mundo que vendría en los próximos 15 o 20 años, en 2005-2006, una cosa que era muy importante, es que parecía que nosotros estamos en una dinámica de globalización profunda”.

A modo de ejemplo, Troyjo tomó el caso de una pelota de fútbol que “tiene su diseño en Alemania, el cuero artificial viene de Tailandia, las sustancias químicas vienen de Malasia, el proceso final de fabricación se hace en China”. Además, “los embalajes vienen de Filipinas, la pelota es exportada al mercado de destino por una empresa de navegación de Noruega, la oficina de contabilidad está en Dublín, Irlanda, y la oficina jurídica está en Ginebra, Suiza”, dijo.

Por lo que resumió que, si bien “se puede leer en la pelota Made in China”, en realidad “aquella es una pelota hecha en el mundo”.

Hace 20 años “íbamos a vivir una nueva década, un nuevo siglo intensivo en globalización”,  pero ahora “no estamos más en este mundo”, sostuvo.

El economista brasileño advirtió: “salimos de un ambiente intensivo en globalización, para un mundo intensivo en geopolítica”.

Y eso “es algo tan importante”, porque en el sector agropecuario también hubo otro fenómeno que se pudo percibir hace 20 años, que fue el de ESG, una combinación de letras e iniciales de tres palabras en inglés: E de environment (medio ambiente), S de social y G de gobernanza.

“Muchas de las discusiones del agro en el mundo en estas dos últimas décadas se parametrizaron, se organizaron y se orientaron por la idea de ESG”, y eso “va a continuar”, opinó.

Pero planteó algunos cambios en ese sentido: “la E es diferente, la S es diferente y la G es diferente, porque en los próximos 10 a 15 años vamos a vivir una realidad que de verdad ya podemos ver con mucha claridad”. “Es del ESG 2.0, E de economía, S de seguridad y G de geopolítica”, indicó.

Al respecto, Prado Troyjo aludió al discurso del primer ministro de Canadá, Mark Carney, en la reunión del G7 en Davos, Suiza, en el que “da la impresión que no es el mismo ESG, sino que es GSE”. “La geopolítica es un concepto más importante que los otros dos”, afirmó.

Planteó la interrogante de si eso es “una buena noticia o una mala noticia para el agro, o si es una buena noticia o una mala noticia para países como Uruguay, Brasil y Argentina, para los países del Cono Sur”.

Esa “nueva fase de la economía mundial, marcada por el ESG 2.0, con la predominancia de la geopolítica, es una mala noticia para la mayor parte de los países”, alertó.

Dijo que “en estos últimos tres años la idea de policrisis, diferentes desafíos y crisis, se está concentrando y ganando escala al mismo tiempo, y es omnipresente”.

Por otra parte, “en los próximos 25 años la población de 184 países va a caer, en Uruguay, en Brasil, en toda América Latina, en Europa, en China, en Rusia, en Japón y en otros, destacó.

Al tiempo que avizoró que “en algunos va a crecer de forma brutal”, por lo que “la población mundial pasará de 8.000 millones a 10.000 millones”, principalmente en India, Pakistán, Indonesia, EEUU, Nigeria, Tanzania, Etiopía y otros del África Subsahariana.

El exviceministro de Brasil sostuvo que eso representará una “mayor demanda” de energía y de otros servicios e insumos básicos.

En los próximos 20 a 25 años la contribución relativa de la demanda mundial dejará de estar centrada en los países que nuclean el G7, y estará en “los E7, que son las siete economías emergentes: China, India, Brasil, Indonesia, Méjico, Turquía y Arabia Saudita”.

Esto tiene una “importancia muy grande” para los países de la región, porque en el caso de “India duplicará su ingreso per cápita de US$ 3.000 a US$ 6.000” en siete años, dijo.

Comparó que esto sucederá a diferencia de lo que pasa actualmente en otros países, como los europeos, donde las personas destinan su ingreso adicional a tener “más vacaciones”, a un “mejor servicio de salud” o a “diversificar su portafolio de inversiones” particulares.

Troyjo advirtió que en India lo que hacen las personas es destinar ese aumento de ingresos a “comer más”, por lo que habrá un “shock” de consumo de calorías y de nutrientes, lo que significará un “cambio estructural” en la demanda de alimentos y en inversiones para producirlos.

Por este motivo, la región del sur de América tendrá una “oportunidad” y un “rol muy importante”, en un momento en el que “el agua, la comida y la energía pasan a ser muy importantes”, valoró.

A modo de ejemplo, este economista comentó que la inteligencia artificial y la minería para las criptomonedas representan una demanda de energía “gigantesca”.

En este contexto, los países importadores de alimentos y de insumos precisan “estabilidad”, debido a la necesidad de cumplir con el objetivo de brindar “seguridad” alimentaria a sus poblaciones, sostuvo.

Troyjo enfatizó que es importante tener una “buena estrategia”, y que el escenario 2.0 traerá “más oportunidades que riesgos” para el sector agropecuario y para los países de “nuestra región”.

Nota de Revista Verde N° 127

 

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