Números de la forestación tientan a productores a incorporar el rubro

Un estudio de la consultora Apeo señala que desde el punto de vista económico no hay excusas para rechazar su incorporación a un sistema de producción tradicional.
Desde el punto de vista económico no hay excusas para decirle no al rubro forestal, según concluyó un informe elaborado por la consultora Apeo y presentado por el ingeniero agrónomo Ignacio Buffa, director de dicha consultora, en un seminario organizado por la empresa Montes del Plata en la ciudad de Colonia.
El estudio le puso números a la inserción de la forestación en los sistemas ganaderos. El abordaje se hizo a dos niveles. En el primero se analizó el propio negocio forestal, determinando cuáles son los números cuando el propio productor siembra un monte; y por otra parte la incorporación de la forestación en un sistema ganadero, en esquema de arrendamiento, parcería u otro.
En el primer análisis se tomó como ejemplo un predio ubicado a 300 kilómetros de la planta y el resultado económico anual de la hectárea forestada fue de US$ 211, considerando los precios actuales.
Pero quien quiera realizar su propio monte tiene que tener en cuenta que la la inversión no es menor. Esos US$ 211 por hectárea se consiguen invirtiendo unos US$ 1.400 por hectárea al año, allí se considera el costo de implantación del monte, prorrateado por 10 años, además del costo de cosecha, de flete, entre otros.
También se analizó el impacto que 100 kilómetros de flete tienen en el negocio. Ese impacto es de prácticamente US$ 110 por hectárea. «Pasar de tener una forestación a 300 kilómetros de la planta a 200 kilómetros tiene ese nivel de impacto en el margen bruto. El peso del flete en este negocio es determinante a la hora de decidir forestar o no», indicó Buffa.
La segunda línea de abordaje al tema fue la incorporación de esa forestación en un sistema de producción. «Hay muy pocas actividades que hoy tengan ese margen de US$ 211 por hectárea, y cualquier proceso de incorporación de ese rubro en una empresa tiene un impacto positivo», remarcó el director de Apeo.
En el trabajo se evaluó la integración de la forestación en un sistema de ciclo completo, relativamente eficiente, que produce entre 140 y 150 kilos de carne por hectárea. Allí el impacto marginal de incorporar la forestación va desde 8%, con un impacto interesante del entorno del 10%, y en la medida que aumenta el porcentaje de forestación en el sistema el resultado cambia de forma considerable.
En un ciclo completo que pasa de 8% del área forestal a un porcentaje mayor, que exige un rediseño del sistema ganadero, el impacto es de 30% o 40% en la mejora del resultado económico. Pasando del campo natural a la incorporación de pasturas, con diferentes porcentajes de forestación, el resultado económico cambió, pasando de ingresos de capital de cerca de US$ 70 (con 8% de forestación) a casi duplicarse en esquemas de 40% del área arrendada a una empresa forestal.
No cabe dudas de que el impacto es muy importante. Además del número, la forestación le aporta estabilidad a la empresa, por la baja variabilidad, al tener un ingreso fijo por año. «Y tiene otro elemento muy bueno: obliga a pensar las empresas a 10 o 20 años. Es algo que remueve mucho, exige repensar la actualidad y el futuro, cundo estén las nuevas generaciones al frente de la empresa, algo que no es menor», comentó Buffa.
«La conclusión más fuerte es que si se trata de un tema netamente económico, los productores deberían ingresar en el rubro forestal; pero lo que pasa es que las decisiones no se toman 100% por aspectos económicos, hay otros factores que se ponderan de otra manera para no incorporar el rubro al predio. Pero por los números económicos creemos que es muy bueno y potencia los sistemas», afirmó.
Considerando esta información se podría esperar que la incorporación de la forestación como proceso de diversificación y de minimizar los riesgos de la empresa debiera continuar, porque genera ventajas económicas y por el sistema de producción, en sus servicios de abrigo y sombra. Pero Buffa dijo que todo dependerá si se consolida y mantiene la demanda de madera.
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