Actualidad

El Transpacífico y la OCDE aparecen como la oportunidad de Uruguay para salir del laberinto, afirma Munyo

4 de diciembre de 2025

El economista Ignacio Munyo, director ejecutivo del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES), sostuvo que el ingreso de Uruguay al Acuerdo Transpacífico y el avance hacia la OCDE representan una oportunidad histórica para que el país supere el estancamiento estructural que arrastra desde hace décadas.

Munyo realizó estas afirmaciones este miércoles 3, ante unos 500 empresarios, durante una conferencia en el Radisson Victoria Plaza titulada “Uruguay en un laberinto complaciente”, que planteó desde el inicio una pregunta clave: “¿Se puede salir?”.

Según el análisis del director de CERES, la respuesta es afirmativa si Uruguay logra capitalizar dos procesos distintos pero complementarios: el ingreso al Acuerdo Transpacífico (CPTPP) y la posibilidad de acceder a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Ambos ámbitos, sostuvo, pueden respaldar técnica y políticamente un conjunto de reformas estructurales necesarias para impulsar el desarrollo del país.

En materia de inserción internacional, Uruguay dio un paso relevante el pasado 21 de noviembre, cuando dejó de ser considerado un país “aspirante” al CPTPP y pasó a integrar la lista de adhesiones aprobadas por los países miembros. Este avance habilita formalmente la etapa de negociaciones para sumarse a uno de los bloques económicos más dinámicos del mundo, que nuclea a unos 600 millones de personas y concentra cerca del 15% de la producción global.

Munyo destacó que el sector exportador apoya de manera nítida el ingreso al acuerdo, ya que implicaría un acceso preferencial a mercados estratégicos como Japón, Reino Unido, Canadá y Vietnam. No obstante, advirtió que algunos capítulos de la negociación, en particular los vinculados a empresas públicas y compras estatales, probablemente generen debate político a nivel interno.

La otra gran oportunidad identificada por el economista es la posibilidad de que Uruguay avance hacia la membresía plena en la OCDE. El organismo, fundado en 1961, reúne actualmente a 38 países que representan alrededor del 65% del PBI mundial y funciona como un estándar internacional de calidad institucional. El ingreso implica adoptar buenas prácticas, someterse a evaluaciones comparadas de políticas públicas y acceder a asistencia técnica de alto nivel.

En su exposición, Munyo remarcó que pertenecer a la OCDE permitiría a Uruguay contar con diagnósticos rigurosos y con un “sello” institucional que fortalece la credibilidad del país ante los mercados internacionales. En un contexto global donde la previsibilidad y la sostenibilidad son activos cada vez más valorados, esa señal, subrayó, tiene un peso significativo.

El clima político interno aparece como un factor favorable para este proceso. De acuerdo con las dos últimas ediciones de la “Radiografía parlamentaria” elaborada por CERES, dos de cada tres legisladores, tanto del período anterior como del actual (2025-2030), se manifestaron a favor de iniciar el camino hacia la membresía plena en la OCDE.

Munyo también subrayó la importancia de la reunión que el ministro de Economía, Gabriel Oddone, y su equipo mantuvieron esta semana en París con las principales autoridades de la OCDE. A su entender, ese encuentro confirma que existe una oportunidad concreta para avanzar en el proceso de adhesión.

El director de CERES planteó que tanto el Transpacífico como la OCDE pueden convertirse en herramientas clave para enfrentar tres problemas estructurales que, desde hace años, limitan el crecimiento económico y afectan la cohesión social en Uruguay. Estos ámbitos, sostuvo, ofrecen un marco externo que puede facilitar reformas difíciles de encarar únicamente desde la dinámica interna del país.

Escuche a Ignacio Munyo

7 - 09:07