Lana merino supera los US$ 10 por kilo; falta de oferta australiana dispara los precios

El mercado internacional de lana atraviesa un momento de precios excepcionalmente «altos», impulsado principalmente por la caída de la producción en Australia —el principal productor mundial— en un contexto donde la demanda «no muestra picos sino una compra constante y sostenida». Así lo analizó el director de Engrow, Federico Raquet, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
Explicó que la causa principal de la suba es la falta de oferta, no un exceso de demanda. La producción australiana cayó fuertemente por factores climáticos, y la recuperación del stock ovino es lenta porque los buenos precios de la carne ovina tampoco incentivan la retención de vientres. «La falta de oferta es una mejor razón para que suban los precios que el exceso de demanda, porque la moda en el textil puede cambiar de un día para otro; este desequilibrio parece más perdurable», dijo.
En cuanto a los compradores, China fue quien traccionó la suba durante todo el año gracias a su cadena textil corta —cuatro meses desde la compra de lana hasta la góndola— que le permite reaccionar rápido al mercado. Europa, con una cadena de diez a doce meses, tardó más en incorporarse porque debía evaluar si podía trasladar los precios más altos a sus clientes finales. Esa definición, indicó Raquet, se verá en los próximos dos meses.
Las referencias de precio en Uruguay ubican la lana de 17 micras en torno a US$ 11 el kilo, la de 18-18,5 micras cerca de US$ 10 y la de 19 micras en torno a US$ 9,50, valores que no se registraban desde hace varios años. Las lanas cruzas más gruesas también subieron, en parte porque la escasez de 21 micras lleva a algunas industrias a mezclar 26 con 17 micras para producir ese rango —una práctica habitual en Australia pero impensada en Uruguay por las diferencias de color de mecho.
Raquet planteó además una tensión «estructural» que preocupa a los compradores europeos: los productores de merino en todo el mundo han ido afinando progresivamente su producción, buscando las micras más finas por razones económicas. Eso generó escasez de lanas medias —19 a 22 micras— que son precisamente las de mayor volumen de demanda industrial. «Los italianos me preguntaban por qué la gente deja de producir 19 micras; hay exceso de oferta de 16 y 17 y no hay tantos artículos para eso», señaló.
La consecuencia visible es que la diferencia de precio entre 17 y 19 micras se ha achicado notablemente en el indicador australiano, acotó.
En el mercado local la oferta es muy escasa: lo que quedaba sin vender está en manos de productores que piden precios muy por encima del mercado, y Raquet estimó que esas lanas no se moverán hasta la próxima temporada. «Va a ser interesante ver cómo abre la zafra que viene con la oferta», avizoró.
Escuchá a Federico Raquet.



