Agricultura

Urea N2 Stabil: tecnología alemana para cambiar la eficiencia del nitrógeno en los diferentes planteos

28 de mayo de 2026

Ganan espacio las tecnologías orientadas a mejorar el aprovechamiento de nutrientes y reducir las pérdidas al ambiente; Agrosiembra comenzó a trabajar con CroxX.

La eficiencia en el uso del nitrógeno se transformó en uno de los principales desafíos de la agricultura moderna. En un escenario donde los fertilizantes representan una parte relevante de los costos de producción, y donde las exigencias ambientales son cada vez mayores, comienzan a ganar espacio tecnologías orientadas a mejorar el aprovechamiento de los nutrientes y reducir las pérdidas al ambiente.

En este contexto, Agrosiembra comenzó a trabajar en Uruguay con CroxX, una empresa alemana especializada en tecnologías para estabilización de nitrógeno, que desembarcó en el mercado local con una propuesta basada en inhibidores combinados de ureasa y nitrificación. El gerente para América Latina de CroxX, Diego Longobucco, explicó a VERDE que “el objetivo es lograr una mayor eficiencia del nitrógeno y reducir las pérdidas que se generan cuando se aplica urea”.

La tecnología llega al país a través del producto Urea N2 Stabil, una formulación líquida desarrollada y patentada en Alemania, diseñada para disminuir tanto las pérdidas por volatilización como las provocadas por lixiviación.

El ejecutivo explicó que el foco está puesto sobre uno de los principales problemas asociados al uso de urea: la baja eficiencia real del nitrógeno aplicado. “En muchos sistemas se habla de pérdidas por volatilización que pueden llegar al 70% u 80%. Estamos reduciendo alrededor de 50% esas pérdidas, utilizando el inhibidor de ureasa y, además, disminuyendo entre 15% y 20% las pérdidas por lavado de nitratos gracias al inhibidor de nitrificación”, afirmó.

La propuesta tecnológica combina dos mecanismos de acción. Por un lado, el inhibidor de ureasa NBPT (N-(n-butil)tiofosforotriamida), que bloquea temporalmente la acción de la enzima ureasa, y reduce las pérdidas de nitrógeno por emisión de amoníaco. Por otro, incorpora DMP (3,4-dimetilpirazol), el componente activo de DMPP (3,4-dimetilpirazol fosfato), un inhibidor de nitrificación que mantiene estable el nitrógeno amoniacal disponible para las plantas y ralentiza la actividad de las bacterias Nitrosomonas, responsables de transformar el amonio en nitrato en el suelo, resumió.

El producto “permite reducir significativamente las emisiones de amoníaco y disminuir la formación de nitritos y nitratos, favoreciendo un uso más eficiente del fertilizante”. Además, la tecnología apunta a reducir el riesgo de lixiviación, uno de los puntos sensibles en sistemas agrícolas, con lluvias intensas o alta movilidad de nutrientes.

Un diferencial que Longobucco destacó especialmente es el componente ambiental asociado a la tecnología. “Estas tecnologías permiten reducir tanto las emisiones de amoníaco como de óxido nitroso”, indicó. El ejecutivo agregó que CroxX desarrolló un proceso de certificación internacional para validar esos resultados, y aseguró que el producto comercializado en Uruguay cuenta con documentación que acredita una reducción de hasta 25% en emisiones de CO2 equivalentes vinculadas al uso del fertilizante.

“Cada día tenemos que pensar más en seguir produciendo alimentos de calidad, pero siendo amigables con el medio ambiente”, sostuvo el gerente para América Latina de CroxX.

La posibilidad de contar con certificaciones vinculadas a la reducción de emisiones aparece como otro elemento estratégico, especialmente en cadenas agroindustriales que avanzan hacia sistemas de trazabilidad ambiental y medición de huella de carbono.

Longobucco explicó que el productor puede utilizar esa certificación como respaldo técnico dentro de procesos de cálculo ambiental más amplios, vinculados a su manejo productivo. “Con este producto ya se puede demostrar una reducción importante de emisiones. Después viene la siguiente etapa, que es el cálculo integral del manejo que realiza cada productor”, señaló.

Tecnología europea y expansión global

CroxX nació hace seis años como una compañía enfocada específicamente en soluciones agrícolas, pero forma parte del Grupo Wocklum, una empresa química fundada en 1820. La empresa surgió a partir del know how acumulado por el grupo en distintas industrias químicas, y decidió focalizarse en tecnologías orientadas a eficiencia nutricional y sustentabilidad agrícola. “CroxX tiene seis años, pero pertenece a un grupo con más de 200 años de historia”, comentó.

CroxX opera en Europa, África, India, Australia, China y distintos mercados latinoamericanos. En la región tiene presencia en países como México, Perú, Chile, Argentina y Uruguay, con Agrosiembra. Longobucco destacó que el modelo de expansión de la compañía se basa en alianzas estratégicas con empresas locales. “Nos gusta crecer paso a paso, con socios estratégicos en cada mercado”, afirmó.

Uno de los aspectos que la empresa busca destacar es la facilidad operativa del producto. Al tratarse de una formulación líquida, puede incorporarse directamente sobre la urea, mediante mezclado previo a la aplicación. “Es muy simple. Se puede aplicar en una mezcladora, junto con la urea, y en pocos minutos el fertilizante ya queda impregnado y protegido”, explicó.

Nota de Revista Verde N° 128

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