Agricultura

Arroz uruguayo logra “nuevo” escalón productivo con 9.338 kg/ha; INIA Merín lidera con 9.716 kg/ha

28 de mayo de 2026

El arroz uruguayo consolidó su “nuevo” escalón productivo en la zafra 2025/26, con un rendimiento promedio de 9.338 kg/ha relevado sobre el 85% del área sembrada del país —equivalente a 139.760 hectáreas— en el 22° Taller de Evaluación de Zafra organizado por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) en Arrozal 33. Así lo destacó el investigador del sistema Arroz-Ganadería de INIA, Federico Molina, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.

Señaló que es el sexto año con rendimientos por encima de los 9.000 kg/ha, a excepción de la zafra 2023/24. La campaña anterior había cerrado entorno a los 9.400 kg/ha, por lo que los resultados de esta zafra son técnicamente equivalentes. «Estamos en un nuevo escalón productivo que está por encima de las nueve toneladas; eso depende del año, las variedades y el clima, pero el umbral se consolidó», dijo.

Molina acotó además que la calidad molinera fue «muy buena», lo que generó un “plus” en el rendimiento limpio respecto a la zafra anterior, que había sido más “pobre” en ese aspecto.

En materia varietal, INIA Merín se mantuvo como la más sembrada del país, ocupando el 38% del área total, y lideró también en rendimiento con 9.716 kg/ha promedio. «Se vuelve a llevar el oro y tracciona el rendimiento del país hacia arriba; siempre que tenemos más Merín, tenemos más media de rendimiento», afirmó el investigador. Le siguen en área sembrada Gurí INTA CL (18%), otras variedades (15%), CL19231 (12%), INIA Olimar (12%) e INIA Tacuarí (5%). En el norte destaca INIA Olimar, con el 58% del área de esa zona.

El análisis regional mostró que el norte alcanzó este año el mayor rendimiento del país con 9.655 kg/ha, superando al centro (9.302 kg/ha) y al este (9.282 kg/ha). La distribución del área sigue concentrada en el este con el 72%, seguido por el centro y el norte con 14% cada uno. El taller contó con las presentaciones de los departamentos técnicos de Adecoagro, Arrozal 33, Casarone, Coopar, Dambo y Saman.

Un dato que volvió a destacarse es que el 33% del área arrocera —principalmente en el este— se siembra sobre rastrojo de soja. Molina explicó que esto responde a una lógica sistémica: la soja mejoró su rentabilidad esta zafra y contribuye a cerrar una ecuación económica más sólida para productores que ya no se definen solo como arroceros sino como arroceros-sojeros, en algunos casos también ganaderos.

Además, el laboreo anticipado con soja permite llegar a la primavera con mejores condiciones de suelo para la siembra del arroz. «Se empieza a cerrar lo que es un sistema y no tanto solo el arroz», indicó.

De cara a la próxima zafra, el taller advirtió sobre dos factores. Primero, el pronóstico de primavera lluviosa por el fenómeno La Niña, lo que obliga a anticipar las labores porque la fecha de siembra es crucial en arroz. «Ya tiene que estar pensando en la próxima; cuando tenga condiciones para trabajar, tiene que empezar antes», sostuvo el investigador. Segundo, el avance de problemas de malezas asociado a la intensificación del uso del suelo y la reducción de la rotación tradicional arroz-pastura, un tema que INIA está abordando desde el desarrollo de variedades resistentes y el manejo integrado del cultivo.

Respecto a fungicidas, en el este se aplicaron en torno al 70% del área, con una tendencia a la baja respecto a la zafra anterior. En el norte los porcentajes fueron superiores, lo que Molina consideró “razonable” dado que todas las variedades de esa zona son susceptibles al brusone y las condiciones de temperatura y rastrojo favorecen el avance de enfermedades.

Escuchá a Federico Molina.

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