Agricultura

Invierno con números ajustados: trigo exige 5.000 kg/ha y colza lidera en equilibrio

6 de abril de 2026

La planificación de la zafra de invierno se presenta con márgenes ajustados, en la que los puntos de equilibrio elevados obligan a afinar los números y priorizar cultivos con mejor relación riesgo-retorno. En este escenario, la estructura de costos pasa a ser “determinante” en la toma de decisiones. Así lo señaló el gerente de Producción y Desarrollo de Dufour Commodities, Emiliano Álvarez, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.

Explicó que con estructuras de costos completas —incluyendo arrendamiento, maquinaria, fletes y poscosecha—, los cultivos de invierno muestran exigencias importantes en términos productivos. La ecuación económica obliga a analizar cada componente del negocio con mayor precisión.

En el caso de las crucíferas, particularmente colza (canola) y carinata, los costos se ubican en el eje de US$ 850 a US$ 900 por hectárea, lo que posiciona estos cultivos como los más competitivos dentro de la rotación. Se trata de opciones que mantienen una mejor relación entre inversión y riesgo productivo.

Con precios en torno a US$ 485/t, el punto de equilibrio para colza se ubica entre 1.700 y 1.800 kg/ha, mientras que en carinata baja a niveles cercanos a 1.500 kg/ha. Estos niveles permiten sostener el interés por estos cultivos en la planificación de invierno. “Las crucíferas siguen siendo las opciones más competitivas en el invierno”, afirmó.

En contraste, los cultivos tradicionales muestran mayores exigencias en términos de rendimiento. Esto responde a costos más elevados y a un contexto de precios que no siempre acompaña, acotó.

La cebada y el trigo presentan costos que superan los US$ 1.000/ha, con paquetes tecnológicos completos y considerando todos los componentes del negocio. En estos casos, la eficiencia productiva pasa a ser clave para sostener márgenes.

En cebada, con referencias de precios entre US$ 220 y US$ 240/t, el punto de equilibrio se ubica en el entorno de 4.800 a 4.900 kg/ha. En trigo, con un precio de referencia de US$ 220/t y costos cercanos a US$ 1.100/ha, el punto de equilibrio asciende a 5.000 kg/ha. “El trigo queda muy desafiante a estos precios”, sostuvo.

El análisis muestra que el componente precio tiene un impacto determinante en el resultado, con variaciones de US$ 20 de tonelada que pueden modificar significativamente el margen. En ese sentido, la gestión comercial aparece como un factor clave.

A su vez, el técnico advirtió que el negocio presenta diferencias regionales, aunque menos marcadas de lo esperado. Las condiciones productivas y logísticas tienden a equilibrar los resultados entre zonas.

Si bien en el litoral norte el costo de arrendamiento es menor, ese diferencial se compensa con mayores costos logísticos. Esto hace que los puntos de equilibrio terminen siendo similares entre regiones. “Lo que se ahorra en renta se termina pagando en flete”, dijo.

Otro factor clave en la ecuación es el costo de los fertilizantes, particularmente el nitrógeno. Este insumo tiene un peso central en los cultivos de invierno por su impacto en rendimiento y calidad.

Los precios de la urea registran subas de entre 25% y 30% interanual, lo que impacta directamente en los costos, especialmente en trigo y cebada. Este aumento refuerza la necesidad de optimizar el manejo agronómico. “El nitrógeno es lo que realmente mueve la aguja en los costos”, señaló.

En este contexto, la toma de decisiones pasa por ajustar estrategias productivas, evaluar alternativas de manejo y definir esquemas comerciales que permitan capturar mejores precios. La eficiencia y la planificación serán determinantes.

El escenario muestra un invierno en el que la competitividad dependerá cada vez más de la capacidad de gestión de cada sistema productivo y de la adaptación a un contexto más exigente.

Escuchá a Emiliano Álvarez.

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