Rusia suspende exportaciones de nitrato de amonio y suma presión al mercado global de fertilizantes

Rusia decidió suspender temporalmente sus exportaciones de nitrato de amonio, una de las principales materias primas utilizadas en la fertilización agrícola, en una medida que impacta directamente sobre un mercado internacional ya tensionado por el conflicto en Irán y las dificultades logísticas en el comercio global.
La decisión fue adoptada por el Ministerio de Agricultura ruso y rige desde el 21 de marzo hasta el 21 de abril de 2026. Según informó Bloomberg, el objetivo es priorizar el abastecimiento interno en plena campaña de siembra de primavera. La medida implica la suspensión de licencias de exportación vigentes o en proceso, aunque se mantienen las entregas en el marco de acuerdos intergubernamentales.
Desde el gobierno ruso señalaron que la restricción busca “garantizar el suministro al mercado interno durante la temporada de trabajo de campo de primavera” y asegurar el normal desarrollo de la actividad agrícola frente a una demanda creciente de fertilizantes nitrogenados a nivel global.
El impacto de esta decisión se da en un contexto especialmente sensible para el mercado. El conflicto en Medio Oriente, con foco en Irán, ha generado disrupciones en la logística internacional, particularmente en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de un tercio del comercio mundial de fertilizantes. Esta situación ya venía limitando la oferta y elevando la incertidumbre sobre el abastecimiento.
En ese escenario, la salida temporal de Rusia del mercado exportador agrega presión adicional. El país representa aproximadamente una quinta parte de las exportaciones globales de fertilizantes, por lo que cualquier restricción en sus envíos tiene efectos inmediatos sobre los precios y la disponibilidad.
La combinación de menor oferta, mayores restricciones logísticas y una demanda sostenida anticipa un escenario de suba en los costos de los fertilizantes, con potencial traslado a los costos de producción agrícola y, en última instancia, a los precios de los alimentos a nivel global.





