China flexibiliza criterio sanitario y Brasil retoma certificación de soja con presencia de malezas

Brasil logró un cambio clave en las condiciones sanitarias para la exportación de soja hacia China, luego de que las autoridades del país asiático aceptaran no aplicar el criterio de tolerancia cero para la presencia de plantas daninhas en los embarques destinados a procesamiento industrial.
La decisión surge de una reunión solicitada por la Secretaría de Defensa Agropecuaria (SDA) del Ministerio de Agricultura y Pecuaria (MAPA), en la que se planteó la imposibilidad técnica de garantizar la ausencia absoluta de semillas de malezas en la producción de soja. Según el documento oficial, las autoridades chinas comprendieron esta limitación y aceptaron un enfoque basado en evaluación de riesgo y medidas de mitigación, en lugar de un estándar de cero tolerancia.
El comunicado, emitido ayer por el Departamento de Sanidad Vegetal e Insumos Agrícolas del MAPA, establece que se podrá avanzar con la certificación de embarques con presencia de plantas daninhas, siempre que se cumplan otros requisitos sanitarios, como la ausencia de semillas tratadas e insectos vivos.
Además, se indica que esta flexibilización también alcanza a cargas previamente rechazadas (LPCO indeferida), las cuales podrán ser certificadas sin necesidad de reinspección, en tanto cumplan con las condiciones establecidas.
Desde el punto de vista operativo, la medida introduce un esquema transitorio, ya que todavía no existe un parámetro numérico oficial de tolerancia. Según el propio MAPA, ese nivel será definido en futuras negociaciones bilaterales entre Brasil y China.
La comunicación se enmarca en intercambios técnicos y diplomáticos entre el gobierno brasileño —a través de la SDA y el área internacional del MAPA— y las autoridades fitosanitarias chinas, responsables de validar los protocolos de importación.
El documento lleva la firma de Débora Cruz, coordinadora general de Fiscalización y Certificación Fitosanitaria Internacional, y de Ricardo Hilman, director sustituto del Departamento de Sanidad Vegetal, lo que le otorga carácter oficial dentro del sistema sanitario brasileño.
Este cambio representa un alivio para el flujo comercial de soja entre Brasil y China, en un contexto donde las exigencias sanitarias habían generado trabas en las exportaciones, afectando la operatoria de traders y exportadores en el principal mercado del complejo sojero brasileño.





