Soja con el “país dividido” y foco en el invierno; colza y cebada ganan terreno

La campaña de soja muestra una “fuerte” disparidad productiva y comercial según las zonas, mientras que la mirada del sector ya comienza a enfocarse en el invierno, con la colza y la cebada como los principales cultivos en expansión. Así lo señaló el gerente comercial de Grano Sur, Lucas Falabella, en el marco de Expoactiva, en el programa Punto de Equilibrio en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
El operador describió un escenario muy heterogéneo, con diferencias marcadas entre el norte y el sur del país, tanto en resultados productivos como en decisiones comerciales. “No hay una generalidad, el norte está mejor y el sur está más golpeado”, explicó.
En términos comerciales, esa diferencia también se refleja en el avance de ventas. Mientras que en el norte hay productores con hasta 50% de la producción comprometida, en el sur predomina la cautela, con muchos casos sin ventas realizadas ante la incertidumbre sobre los rendimientos. “Hay mucho productor con cero vendido”, afirmó.
En cuanto a los precios, la soja se ubica actualmente en torno a US$ 385/t, luego de una corrección reciente en el mercado internacional.
De cara al invierno, el escenario muestra una reconfiguración del área, con mayor protagonismo de algunos cultivos frente a otros.
La cebada aparece con mejores perspectivas, con precios en el entorno de US$ 235 a US$ 240/t, lo que la posiciona como una alternativa más atractiva que en la campaña anterior.
A su vez, la colza se mantiene como uno de los cultivos más competitivos en términos de margen. “Sigue siendo el cultivo de invierno que más margen deja en los papeles”, señaló.
Actualmente, la oleaginosa se ubica en un rango de US$ 485 a US$ 495/t, luego de haber alcanzado niveles cercanos a US$ 500 en semanas previas.
En este contexto, se proyecta un área importante de cultivos de invierno, con estimaciones que oscilan entre 700.000 y 800.000 hectáreas, incluyendo colza, cebada, trigo y otras alternativas como carinata y camelina.
Por su parte, el trigo podría perder superficie relativa frente a la recuperación de la cebada y el crecimiento de las brassicas, aunque mantiene un rol relevante en los sistemas.
Además, el cereal podría tener un uso más flexible este año, ante la situación de la ganadería y la menor disponibilidad de maíz. “Va a haber un consumo importante como forrajero”, indicó.
En un escenario desafiante por el impacto de la seca, el sector muestra una mayor profesionalización y una mirada de largo plazo para sostener los sistemas productivos. “El agro es así, hay años buenos y años malos, y hay que trabajar para no quedar en el camino”, sostuvo.
Escuchá a Lucas Falabella.





