Ganadería uruguaya “muy bien preparada” frente al reglamento europeo de productos libres de deforestación

Uruguay presenta una posición “muy buena” y un alto nivel de cumplimiento frente al nuevo Reglamento Europeo de Productos Libres de Deforestación (EUDR), aunque deberá ajustar algunos aspectos vinculados a documentación y procesos de diligencia. Así lo señaló el ingeniero agrónomo Nicolás Gremminger, autor de un informe que analiza el posicionamiento de la ganadería uruguaya ante el nuevo escenario regulatorio, en el programa Punto de Equilibrio, en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy.
El documento fue elaborado en el marco de un proyecto impulsado por la organización Solidaridad y el programa SAFE (Sustainable Agriculture and Forestry), con apoyo de la Mesa Uruguaya de Carne Sostenible (MUCS). El objetivo fue evaluar el estado de situación del país frente a la normativa europea e identificar fortalezas y aspectos a mejorar.
Gremminger explicó que el análisis combinó una revisión del reglamento con entrevistas a actores de la cadena cárnica. “Es un informe objetivo”, sostuvo, y remarcó que busca servir como herramienta para el sector privado y para las autoridades.
En términos generales, consideró que Uruguay está “muy bien preparado” para enfrentar la nueva exigencia. Entre los factores que respaldan esa afirmación mencionó las condiciones naturales del país, un marco institucional “muy fuerte y sólido” y herramientas desarrolladas incluso antes de la norma europea, como el sistema de trazabilidad animal.
Además, señaló que desde la aparición del reglamento se realizaron avances adicionales que fortalecen la posición del país. “Se hizo un combo que realmente le da a Uruguay una situación donde está muy bien preparado frente a esta normativa”, afirmó.
El informe concluye que los incumplimientos reales son escasos, tanto en materia de deforestación como en el respeto de la normativa nacional. El principal desafío pasa por la exigencia europea de demostrar el cumplimiento con respaldo documental.
“La normativa no solo requiere cumplir, sino demostrarlo”, explicó. Allí aparecen algunos “gaps”, vinculados a información histórica o a registros que no siempre están digitalizados. “Hay documentos viejos que no es tan fácil conseguir o adjuntar a nivel masivo”, indicó.
También mencionó exigencias vinculadas a derechos humanos y laborales, donde si bien Uruguay cumple con la normativa vigente, no siempre existe un documento específico que certifique directamente ese cumplimiento en el marco de la nueva regulación europea.
De todos modos, subrayó que el reglamento aún atraviesa una fase de revisión. Tras la decisión de la Unión Europea de aplazar su implementación, se prevén instancias adicionales de ajuste y eventual simplificación de procesos.
“El documento se hizo con el estado actual de la normativa al momento de finalizar el trabajo”, aclaró, y señaló que habrá que observar cómo evolucionan los términos definitivos del reglamento.
El estudio, realizado como consultoría en el marco de un proyecto internacional, quedará a disposición de autoridades, empresas y organizaciones como herramienta técnica para fortalecer procesos y respaldar la posición del país frente a esta nueva exigencia comercial.
Escuchá a Nicolás Gremminger


