Forrajeras: Uruguay “refuerza” su liderazgo exportador, destacó José García de PGG Wrightson Seeds

La próxima zafra de semillas forrajeras se perfila con “muy buenas señales” desde el punto de vista del mercado, una oferta sólida de kilos y valores que comienzan a “normalizarse” tras dos campañas con precios históricamente altos. Así lo señaló José García, gerente general de PGG Wrightson Seeds para Sudamérica, en el programa Punto de Equilibrio, en Oriental Agropecuaria AM 770 y verdenews.com.uy, en el marco de Agro en Punta.
García indicó que, tanto en Uruguay como en Argentina, se viene de una “muy buena cosecha” de semillas forrajeras —especialmente en gramíneas perennes y raigrases anuales—, lo que permite encarar la campaña con “muy buena disponibilidad” y expectativas de una zafra “fuerte” en términos de oferta.
En precios, explicó que luego de los picos de 2023/24 el mercado dio “un escalón hacia abajo” el año pasado y que ahora se encamina hacia valores “más cercanos a la serie histórica”, con una combinación de “buena oferta” y “buena demanda”.
Sobre la disponibilidad por especies, comentó que coyunturalmente se observa una “gran demanda” de avenas de pastoreo asociada al clima, en un contexto donde la multiplicación venía más ajustada tras años de precios bajos. Sin embargo, aclaró que se trata de una situación puntual y que, en términos generales, hay “disponibilidad en todas las especies”, con trillas avanzando en trébol blanco en el sur bonaerense y en lotus en Uruguay.
La empresa eligió Agro en Punta para lanzar formalmente la zafra, una decisión que García explicó por el crecimiento sostenido del evento y la “diversidad” del público. “Es una exposición que vino para quedarse”, afirmó, destacando la mejora año a año y su consolidación como un hito para el sector agrícola-ganadero, más allá del rubro pasturas.
En el plano regional, el ejecutivo señaló que la casa matriz de la compañía se encuentra en Dinamarca y que Sudamérica viene ganando peso dentro del grupo, impulsada principalmente por Brasil. Uruguay, por su parte, se mantiene “estabilizado” y con una posición de “liderazgo” en semillas forrajeras.
A esto se suma un “crecimiento de las exportaciones” en los últimos dos o tres años, favorecido por rotaciones agrícolas más intensas y por señales de “debilidad” en algunos cultivos de invierno, que vuelven más atractiva la multiplicación de semillas.
Mirando a los mercados, García sostuvo que tanto China como Europa muestran perspectivas de “mayor demanda”, en un escenario donde Uruguay gana competitividad por área y por la falta de alternativas equivalentes para el productor agrícola.
En ese contexto, subrayó el rol del país como proveedor regional: hoy “más del 90%–95%” de las importaciones brasileñas de semillas forrajeras provienen de Uruguay, una posición que atribuyó a políticas institucionales y al trabajo conjunto del sector, con respaldo de Instituto Nacional de Semillas y Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria. “La semilla uruguaya está asociada a la calidad”, remarcó.
Para sostener ese crecimiento, la compañía consolidó su centro logístico y de procesamiento en San José, que funciona como “corazón” de la multiplicación regional. Allí se está culminando una inversión de más de “US$ 6 millones” para ampliar la capacidad de limpieza, procesamiento y mezclas de semillas forrajeras, pasando de unos 14.000 m² a una infraestructura más robusta orientada a acompañar el aumento del área de multiplicación y ofrecer “más alternativas de invierno” al agricultor, acotó.
“Estamos pensando en ese futuro”, concluyó García, al referirse al potencial de Uruguay para seguir ganando espacio como proveedor de genética y semillas forrajeras en el Cono Sur.
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