Bartesaghi: Uruguay tiene que seguir peleando la flexibilización del Mercosur

Tras la firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, el bloque regional mantiene abiertas y activas varias negociaciones externas que, según el análisis de Ignacio Bartesaghi, director de la Escuela de Negocios Internacionales de la Universidad Católica del Uruguay, no deberían quedar eclipsadas por el proceso europeo, hoy nuevamente bajo cuestionamiento institucional.
Bartesaghi señaló que una de las principales novedades es la inminente entrada en vigor del acuerdo entre el Mercosur y Singapur, que estuvo demorado por trámites internos. Paraguay ya completó el proceso y Uruguay lo hizo recientemente, lo que habilita su aplicación bilateral. En el caso uruguayo, el acuerdo comenzará a regir el 1º de marzo, mientras que para Paraguay lo hará el 1º de febrero. “Ahí ya tenés algo que entra en vigor”, subrayó.
En paralelo, el especialista indicó que siguen pendientes trámites vinculados a otros países europeos (EFTA) que no forman parte de la Unión Europea, así como la necesidad de avanzar “cuanto antes” en la presentación del acuerdo con la UE en el Parlamento uruguayo. Ese proceso cobra relevancia adicional luego de que el Parlamento Europeo resolviera enviar el tratado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, una decisión que en los hechos paraliza su ratificación mientras se evalúa su compatibilidad jurídica.
Bartesaghi destacó que el Mercosur mantiene negociaciones avanzadas con Emiratos Árabes Unidos, que “vienen bien”, y un relanzamiento del diálogo con Canadá, que volvió a activarse tras un período de menor dinamismo. También mencionó el interés en profundizar el acuerdo con India y los avances en Centroamérica, un proceso que ha sido impulsado especialmente por Argentina.
En cambio, fue más cauto respecto a las negociaciones que Brasil había anunciado con Indonesia y Vietnam. Según explicó, con Indonesia hubo algunos encuentros, pero sin avances sustantivos, mientras que con Vietnam “todavía no hay nada”.
En ese contexto, Bartesaghi advirtió sobre el riesgo de sobredimensionar el acuerdo con la Unión Europea y perder de vista una estrategia más amplia. “No hay que confundir el éxito del acuerdo con la Unión Europea con la necesidad de seguir peleando la flexibilización del Mercosur”, afirmó. En su visión, esa flexibilización es clave para que Uruguay pueda avanzar de forma efectiva en otros frentes comerciales.
El eje central de esa estrategia, según Bartesaghi, debería estar puesto en el Acuerdo Transpacífico. Uruguay ya fue aceptado para iniciar negociaciones con el CPTPP, pero aún resta poner en marcha los mecanismos formales para presentar las ofertas del país y someterlas a evaluación de los miembros del bloque. Se trata, recordó, de un proceso largo y complejo, como lo demuestran los casos de Costa Rica y del Reino Unido.
“El foco tiene que estar ahí”, sostuvo, al señalar que el acceso al Pacífico representa, por lejos, el mercado de mayor impacto potencial para las exportaciones uruguayas. En ese marco, mencionó además que la flexibilización del Mercosur ya se está dando “de hecho”, en un contexto donde Estados Unidos y Argentina avanzan hacia un acuerdo bilateral.
Bartesaghi agregó que Uruguay tampoco debería descartar la posibilidad de avanzar bilateralmente con China, especialmente en un escenario de visitas oficiales y oportunidades diplomáticas. “Uruguay siempre debe mostrarse abierto a la bilateralidad y eso hay que defenderlo en los discursos y en las declaraciones”, remarcó.
Finalmente, insistió en que el acuerdo con la Unión Europea no debe generar una falsa sensación de llegada. “Ojalá que no nos tiemble el pulso de que ahora, porque nos fue bien con la Unión Europea, nos olvidemos de la flexibilización, porque sin flexibilización no va a haber ingreso real hacia el Pacífico”, concluyó.


