Acuerdo UE–Mercosur con exigencias sanitarias y salvaguardas; falta aprobación del Parlamento Europeo

La Comisión Europea presentó al Consejo sus propuestas para la firma del Acuerdo de Asociación UE–Mercosur, considerado un hito histórico en la estrategia europea de diversificación comercial y de fortalecimiento de los lazos políticos con socios estratégicos.
Según la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, este acuerdo “es un paso importante para el futuro económico de la UE”, ya que reducirá aranceles, abrirá nuevos mercados y reforzará la posición de Europa como mayor bloque comercial del mundo.
Mercosur: la mayor zona de libre comercio del planeta
El pacto con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay creará un mercado de más de 700 millones de consumidores, consolidando la mayor zona de libre comercio a nivel global. Se estima que las exportaciones europeas al Mercosur podrían aumentar hasta un 39% (49.000 millones de euros), apoyando más de 440.000 empleos en Europa.
El acuerdo reducirá los altos aranceles del Mercosur, que actualmente alcanzan el 35% en automóviles, entre 14% y 20% en maquinaria, y hasta 14% en productos farmacéuticos. Además, favorecerá las inversiones en cadenas de suministro estratégicas vinculadas a materias primas, con criterios de protección ambiental y laboral.
Carne vacuna y arroz
Uno de los puntos más sensibles del acuerdo es la carne bovina. Se prevé un contingente de 99.000 toneladas peso carcasa para todo el Mercosur, que ingresará con un arancel preferencial del 7,5%, dividido en 55% carne fresca/enfriada y 45% congelada.
A esto se suma la eliminación del arancel del 20% en la cuota Hilton, que quedará libre de impuestos de importación. Con estas condiciones, los países del Mercosur consolidan un acceso adicional a un mercado premium, aunque limitado en volumen frente a la producción europea.
En el caso del arroz, el acuerdo establece una cuota de 60.000 toneladas libres de aranceles, con una implementación gradual en cinco años. Según datos de la Comisión Europea, este volumen equivale a apenas el 1,4% del consumo anual de arroz en la UE, estimado en unas 2,9 millones de toneladas en la campaña 2023/24. La apertura es, además, significativamente menor a las importaciones actuales desde el Mercosur, que rondaron las 211.000 toneladas en 2023/24, lo que confirma que se trata de un cupo acotado y controlado.
Exigencias fitosanitarias: reglas inalterables
El acuerdo no modifica los requisitos sanitarios y fitosanitarios de la UE. Todos los productos importados deberán cumplir íntegramente con las normas europeas de inocuidad alimentaria, límites de residuos de plaguicidas, medicamentos veterinarios y OMG.
La Comisión reforzará los controles y auditorías en terceros países y aplicará el principio de precaución en caso de dudas sobre la seguridad de los alimentos importados. Además, anunció que avanzará en la armonización de normas de producción, prohibiendo que plaguicidas altamente peligrosos vetados en la UE reingresen a través de importaciones.
Bienestar animal: un capítulo pionero
Es el primer tratado comercial de la UE que incluye requisitos de bienestar animal. El acceso preferencial para huevos frescos solo será válido si cumplen la Directiva 1999/74/CE sobre bienestar de gallinas ponedoras.
En el caso de carnes, la legislación europea en materia de bienestar animal se aplicará a importaciones de vacuno y aves de corral, con exigencias sobre sacrificio y transporte de animales vivos. Además, se prevé la creación de un grupo de trabajo específico para mejorar estándares a nivel bilateral e internacional.
Salvaguardas: protección reforzada para el agro europeo
El acuerdo limita las importaciones agroalimentarias preferenciales del Mercosur a una fracción de la producción europea —1,5% en carne vacuna y 1,3% en carne aviar—, pero además la Comisión implementará un acto jurídico específico para activar el capítulo de salvaguardias.
Este mecanismo permitirá:
- Iniciar investigaciones automáticas si las importaciones suben más de 10% y los precios son al menos 10% más bajos que en la UE.
- Adoptar medidas provisionales en un plazo máximo de 21 días en casos urgentes.
- Suspender temporalmente reducciones arancelarias o restablecer aranceles base si se verifica un perjuicio.
Adicionalmente, se creó una Red de Seguridad Unitaria de 6.300 millones de euros, duplicando la actual reserva agrícola, para apoyar a los agricultores europeos en tiempos de crisis de mercado.
Obstáculos políticos y contexto geopolítico
El acuerdo todavía debe superar la ratificación en el Parlamento Europeo y en el Consejo, donde se necesita el apoyo de 15 de los 27 Estados miembros que representen al 65% de la población de la UE. Países como Francia y Polonia se mantienen críticos, en tanto que agricultores y organizaciones ambientalistas europeas han protestado por los riesgos que, según afirman, implican las importaciones sudamericanas en materia ambiental y sanitaria.
Según informó Reuters, la Comisión y países como Alemania y España defienden el pacto como una herramienta para reducir la dependencia de China en minerales críticos como el litio y para compensar la pérdida de comercio con Estados Unidos tras los aranceles impuestos por Donald Trump. El debate se da en un escenario político complejo, donde la Comisión busca asegurar apoyos suficientes para que el acuerdo finalmente entre en vigor.


