En una charla organizada por Calvase y Megaagro, el consultor argentino Fernando Canosa analizó el mercado mundial de carnes. Allí destacó su “sana envidia por Uruguay”, por “la seriedad y por haber mantenido al negocio ganadero durante muchos años”.
Con respecto al escenario internacional del mercado de carnes dijo que “es algo nunca visto”. Explicó que pese a que “había muy buena demanda” y que esta “crecía a mayor ritmo que la capacidad de producir” y que eso llevó a que los precios “estuvieran firmes y en continúo ascenso presionados por la demanda desde el sudeste asiático que cada vez demanda más carne vacuna”.
Catalogó que dicha situación es “algo que vino para quedarse”. Además del escenario promisorio que vivía la carne vacuna, “se le suma la peste porcina que imprimió una demanda adicional de China”, dijo Canosa. Esa demanda adicional representa unas 20 millones de toneladas de carne por año, a lo que se le suman los 30 millones de toneladas de carne vacuna que se comercializan en el mundo anualmente.
Por eso consideró que “es imposible de abastecer por más que la producción de todos aumente” y agregó que “todo lo que se produzca tiene asegurada su colocación”.
Graficó que “muchas veces tendemos a mirar los negocios por el espejo retrovisor y acá no hay ningún espejo que nos pueda permitir imaginar lo que podría llegar a suceder en el futuro”.
A su vez, señaló que pese a la peste porcina, China mostraba señales estructurales en el crecimiento de su demanda y que tal vez, por la peste, podría imprimirse a mayor ritmo.
Dijo que en ese escenario “todas las carnes tiene posibilidades pero la carne vacuna es la niña bonita”, debido a que la capacidad biológica de reacción de la producción es más lenta a la de la carne de pollo (60 días) o del cerdo (tres meses).
El especialista citó un informe de Rabobank que señala que China demorará tres años en recomponerse de los perjuicios que la peste porcina ha causado en su stock de cerdo.
Dijo también que “los únicos países” que pueden aprovechar esta coyuntura de crecimiento de la demanda de carne vacuna “son los países del Mercosur porque el resto de los países productores de carne ya no tienen capacidad de aumentar su producción”.
Tras la fuerte devaluación que registró Argentina el sector exportador de ese país reaccionó rápidamente, volcándose hacia el exterior teniendo en cuenta que la economía de ese país está pesificada y que vender en dólares supone mayores ingresos en pesos.
Esto se observó en el mercado internacional de las carnes, en donde Uruguay comenzó a ceder espacios por no poder competir en los precios.
Juan Galimberti, director de Food Forward, dijo que “la devaluación de Argentina hace que se pare diferente ante la oferta de Brasil, Paraguay y Uruguay” y que “los exportadores tienen la capacidad de vender más cantidad a menos precio”.
En ese sentido reveló que ya “hay una diferencia en el precio” de lo que compra China que “impacta directamente a Uruguay y Brasil” y de lo que compra Rusia con Paraguay, en ambos casos a favor de Argentina.
Esto hace que “el importador de China y de Rusia presione a la baja, además el exportador argentino se vende a futuro lo máximo posible. Y esto ha complicado la situación de algunos exportadores como Uruguay que tiene poca oferta”.
Galimberti explicó que “Argentina no solamente le coloca producto a menor precio, sino que tiene una programación de entregas”.
Además, dijo que “Uruguay tiene un novillo muy caro para sus costos de producción y eso complica la situación de los frigoríficos”. Por eso subrayó que “Uruguay está perdiendo competitividad en el mercado internacional de carne”.
Consideró que este escenario “es preocupante para los frigoríficos uruguayos que tienen que colocar la producción compitiendo con vecinos que están en una mejor situación frente al tipo de cambio”.
En el caso de Food Forward, en la actualidad el 60% de lo que comercializa hacia China lo negocia en Argentina y lo que va a Rusia un 40% tiene origen argentino.
La Asociación Agropecuaria de Dolores (AAD) realizó recientemente un viaje por EEUU para conocer de primera mano la situación productiva del núcleo agrícola de ese país. Juan Ángel De la Fuente, directivo de la AAD, destacó varias cosas del viaje entre las que subrayó que “nos gusta venir pero nada nos sorprende” haciendo referencia a que “en Uruguay trabajamos al más alto nivel en materia de tecnología, sustentabilidad y cuidado del medio ambiente”.
Por eso dijo que “el premio de venir acá es reafirmar que en Uruguay las cosas se hacen muy bien y los productores tienen un estándar de calidad que es muy bueno y comparable con los mejores productores del midwest”.
Con respecto a la situación que atraviesan los productores, De la Fuente dijo que no es la mejor pero que los subsidios que el gobierno les otorga, les permitirá pasar la mala zafra. No obstante, indicó que “la mayoría de los productores que vimos son republicamos y apoyan al presidente Trump “, por eso “les resulta complicado” criticar las políticas que llevan adelante, “que pasan por dar subsidios y acompañar el proceso complejo de la producción”.
De la Fuente se detuvo en esto e indicó que “generalmente decimos ‘qué bárbaro el tema de los subsidios porque obviamente son importante”. Pero agregó que “la realidad indica que el productor lo que quiere es producir y tener libre mercado”. En ese sentido dijo que desde la AAD le dan especial importancia a tener mercados abiertos, “generar acuerdos de libre comercio, vender la producción” porque en el mundo actual es más importante tener una buena conexión y “colocar la producción a bajos aranceles que tener subsidios”.
Para De la Fuente “la economía de subsidios termina siendo una economía artificial que al productor no lo deja trabajar de manera cómoda”.
Otro de los aspectos que la AAD se detuvo a relevar en su viaje y que además incluye en su agenda para Uruguay es el de la sustentabilidad. El directivo dijo que “como productores somos responsables de generar alimentos pero cuidando los medios de producción y generando un ambiente amigable”. Por eso abogó para que se tomen “las medidas que sean necesarias para no agrandar el déficit de sustentabilidad”, aunque advirtió que “el productor uruguayo trabaja en eso”.
También destacó el hecho de que “en EEUU se respeta la figura del productor agropecuario” y en ese sentido “se trata de ayudar y valorar para que ese señor que agrega valor a través de la toma del riesgo de producir, sea de alguna manera facilitado en sus tareas”. Dijo que esto es una “cosa que envidiamos pero creemos que podemos mejorar”.
Escuche la entrevista completa a Juan Ángel De la Fuente.
La cuenta parece sencilla, el negocio del corral en Argentina vende en pesos y tiene sus costos en dólares, por lo que la situación que atraviesan luego de la última devaluación registrada no es buena.
Atilio Ciuffolini, director de la empresa Teknal, dijo que “toda esta volatilidad macroeconómica es la que toma protagonismo en este momento” y que “es una aceleración de lo que venía padeciendo la ganadería desde el año pasado cuando se había registrado una devaluación del 100%”.
Por eso graficó que en este escenario devaluatorio “el sector más estresado es el feedlot, que tiene dolarizado el 90% de sus costos de producción” y estos “copian a una gran velocidad el proceso devaluatorio”.
Además explicó que “el precio de la hacienda se divorcia del dólar, porque aún seguimos con una faena bastante alta y un mercado interno retraído en su consumo, casi 10 kilos abajo del promedio histórico”. Si se tiene en cuenta que del total de faena se consume un 70% en el mercado interno y se exporta el 30%, el precio de la hacienda es fijado y copia en gran parte el comportamiento de la economía doméstica.
Si bien Ciuffolini dijo que “la exportación tracciona este escenario y exporta lo que el consumidor interno no compra”, advirtió que “no se termina trasladando al precio y eso hace que el escenario sea de estrés financiero y económico”. Las exportaciones de carne de Argentina crecieron un 44% durante el primer semestre de 2019.
Al mismo tiempo confirmó que “continúa la liquidación de vientres” y que “el productor pasó de liquidar vientres por una sequía a seguir liquidando por una cuestión financiera para cubrir costos”. Graficó que “una vaca de descarte cotiza más que una vaquillona de reposición, por la demanda de carne desde China”.
Dijo que “es un escenario raro” en el cual “lo usado es más caro que lo nuevo y la rentabilidad futura de un vientre es negativa”.
Ciuffolini señaló que el viernes anterior a las elecciones PASO, la exportación estaba pagando el novillo a US$ 2,60 peso carcasa y en esta semana llegó a US$ 2,25. “Hay una migración de valor hacia los frigoríficos exportadores, es el único de la cadena que vende en dólares y hoy esta abastecido. Esto motiva un divorcio de los precios y estamos vendiendo en pesos a precios que son, por ejemplo para el corral, el punto de equilibrio”.
Agregó que se viene acortando la diferencia de precios entre novillo y vaca, “con lo cual el frigorífico no precisa trasladar tanto precio al novillo, porque sigue teniendo vacas”.
En el primer semestre hubo una caída de 2,4% en la faena, llegó a 6,48 millones de cabezas. Pero la faena de julio fue de 1,26 millones de cabezas, “es la más alta desde 2009 cuando estábamos en plena liquidación de stocks”. Consideró que hay un desvió de faena hacia los exportadores.
En cuanto a las perspectivas no ve que el escenario vaya a cambiar en los próximos meses, aunque dijo que “la faena podría disminuir”. Esta conjetura Ciuffolini nace de razonar que con costos dolarizados de los corrales y las ventas de hacienda en pesos y “con probabilidad de seguir devaluando hay extrema cautela y vigilancia” y por eso los corrales no están reponiendo. La ocupación de los corrales de engorde está en los niveles más bajos de los últimos 5 años, se ubica en 64%.
Ciuffolini dijo que el negocio ganadero venía desde hace 3 años con un movimiento, que no se había visto por lo menos en los últimos 40 años, pero pasó a operar en modo sobrevivencia y no solo la ganadería, “sino que toda la Argentina”. Explicó que el objetivo es preservar el patrimonio y no descapitalizarse, “no se están tomando grandes decisiones de fondo, el crédito tiende a cero y el riesgo a infinito”. Recomendó estar en bienes y no en pesos, “en un escenario devaluatorio el peso tiende a cero y el dólar no tiene techo”.
El futuro para la ganadería argentina presenta escenarios contrapuestos, “por un lado está la demanda internacional creciente, pero también se visualiza un cambio de gobierno con el cual volverían las retenciones y eso incrementa la incertidumbre”.
Escuche la entrevista completa a Atilio Ciuffolini.
“Son remates que no dejan de sorprendernos”, comenzó diciendo Fernando de la Peña, participante de Pantalla Uruguay, en referencia a la subasta 207 realizada durante la última semana de agosto.
Agregó que “los valores que se lograron en muchas categorías fueron históricos”, lo que atribuyó a “la escaza oferta del ganado de reposición, la fortaleza del ganado gordo y la cercanía de la primavera”.
Para de la Peña, esos factores sumado a que “los ganados que se venden al kilo y estén en su mínima expresión por la época del año en la estamos, ayuda a que se logren estos valores”.
El rematador se mostró gratamente sorprendido por algunos valores como el de los terneros que lograron cotizar “arriba de los US$ 3 por kilo, o terneros livianos a US$ 3,32, o vacas de invernada arriba de US$ 1,90, son valores fantásticos que ojalá duren por un tiempo”.
A su vez, indicó que “la demanda fue muy pareja en todo el país, lo que contribuyó para que la colocación tocará el 100%”.
Escuche la entrevista completa a Fernando de la Peña.
La Sociedad Fomento de Colonia Valdense (SOFOVAL), presentó su guía de costos de cara a la próxima zafra de verano. Carlos Ramírez, integrante de SOFOVAL, dijo que “en líneas generales los costos se mantienen en relación al año pasado”. Agregó que esta guía no incluye el valor de la renta del campo y que lo que tiene en cuenta son insumos, labores, logística y procesamiento pos cosecha.
Así fue que para el maíz el costo total se ubicó en US$/ha 855, de los que se desprenden US$ 440 de insumos, “teniendo en cuenta un híbrido de punta, buena fertilización basal y dos fertilizaciones con nitrógeno y los herbicidas del cultivo y del barbecho”, explicó Ramírez. También se consideran US$ 200 de labores, se suman US$ 162 que contempla: fletes, acondicionamiento, secado, asesoramiento técnico, impuestos y comisión de venta, y por ultimo se agregan US$ 41 de “imprevistos” y otros US$ 12 de seguros.
Ramírez explicó que “si se toma como referencia un valor del maíz de US$/t 180 el rendimiento de equilibrio es 4.800 kg/ha, muy similar a los números del año pasado”. Consultado sobre la productividad media de la zona señaló que “no es ningún disparate posicionar la productividad media de la zona de Colonia en 7.000 kg/ha”. En el caso de un maíz silero los costos se desglosan en unos US$ 400 de insumos y US$ 350 de labores.
Para el sorgo el costo estimado es de US$/ha 600, de los cuales US$ 270 corresponden a insumos, US$ 160 a labores y US$ 144 de pos cosecha, luego se suman los imprevistos con US$ 29 y el seguro con US$ 10. En este caso, “si se valoriza el sorgo a US$/t 140 el rinde de equilibrio es de 4.370 kg/ha”, dijo Ramírez.
Agregó que “en soja tampoco vemos variación con respecto al año pasado” y el costo estimado llega a los US$/ha 584, de los que US$ 242 corresponden a insumos, las labores llegan a US$ 170, la pos cosecha a US$ 135, más US$ 12 de seguro y US$ 28 de imprevistos.
Para la oleaginosa explicó que “si el valor de referencia que se toma es de US$/t 320, el rinde de equilibrio es de 1.800 kg/ha”.
Ya hay 160 animales confirmados de la raza Hereford, de distintas cabañas, para la Expo Prado que comenzará el próximo miércoles 4 de setiembre.
Felipe Bove, presidente de la Sociedad de Criadores de Hereford, dijo que “la expectativa es muy buena”, basándose en “lo que se viene viendo” en exposiciones que anteceden a la Expo Prado. Agregó que “la ternerada del Prado 2018 era muy buena”. Al tiempo que destacó lo visto en otras exposiciones como la Expo Durazno y la Expo Nacional Hereford.
Por eso consideró que “la fila de machos será de muy buena calidad, con el prestigio que tiene la raza en Uruguay”. Si bien para este año no hay cabañas nuevas en la Expo Prado, Bove resaltó que el año pasado hubo nuevas cabañas y este año repiten. Ademas, “se nota en los distintos remates nuevos compradores que ingresan a la raza”.
Juan Caviglia será el encargado de juzgar a los animales que pasen por pista, el próximo martes 10, cuando ingresen las hembras y el miércoles 11 los machos.
Bove también se refirió al momento ganadero, a los indicadores que viene mostrando el sector y a la próxima zafra de reproductores que comenzará luego de la Expo Prado.