Felipe Foglino, integrante de Grupo Macció, dijo que la situación climática deja dos escenarios, “por una lado nos provee de un arranque favorable para los cultivos de verano, pero nos complica por el lado de los cultivos de invierno”.
Explicó que en los cultivos de cebada “se han observado enfermedades” pero que al estar “con un ciclo muy adelantado y pensando que la cosecha se pueda comenzar a mediados de noviembre”, es un tema “que no preocupa demasiado”.
Por otra parte, “el panorama del trigo es más complicado porque durante los últimos 15 o 20 días ha llovido mucho y los días fueron húmedos” lo que provoca, a pesar de las noches frías, “ataques de fusarium”.
De todas maneras, dijo que a esto “hay que relativizarlo”, aunque confirmó que “las condiciones están dadas para que haya fusarium, el clima nos hace estar alertas”. Por este motivo “la demanda por fungicidas aumentó”.
Foglino destacó que todos los fungicidas se aplicaron de manera preventiva y eso “hace que los cultivos no hayan sufrido tanto las inclemencias del tiempo y la presencia de los hongos”.
Alfredo Lago, presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), dijo luego de las elecciones nacionales del 27 de octubre que “el punto más relevante es la conformación del parlamento”, pese a que reconoció que por lo general el foco de la gente siempre está puesto en quién esté a cargo del Poder Ejecutivo.
Dijo estar “reconfortado con saber que ningún partido va a tener mayorías parlamentarias” y por tanto, “en el ámbito legislativo, que es justamente el de hablar, negociar y buscar interacciones con la ciudadanía, van a recurrir a los actores productivos para analizar y luego actuar en consecuencia”.
Consideró que el proceder el Legislativo “va a ser una situación muy diferente a lo que venía siendo” y que “además la renovación del parlamento genera mucha expectativa”.
Enfatizó en que “el parlamento con esta nueva conformación toma relevancia” y que el agro tiene “muchos años sin ningún protagonismo” en ese sentido.
Si bien reconoció que el Ejecutivo muchas veces es el que toma las decisiones y el que ha dejado de lado al sector agroindustrial, confía en que con el nuevo parlamento por vía de proyectos y leyes se puedan lograr las cosas “que necesita el sistema productivo del país”.
Agregó que “parte del principal objetivo para poder mejorar la situación del sector se logró y por eso le doy tanta importancia al Poder Legislativo”.
De todas maneras repitió que el sistema político “no ha entendido el problema del sector productivo en el último tiempo”.
El consultor en Agronegocios, Rodrigo Bosch, que realizó una extensa recorrida por Argentina, dijo que hay “un atraso importante en la siembra de maíz”. Indicó que “recién se lleva sembrado el 34%, frente al 43% que había en el año anterior”.
Explicó que en la zona núcleo “por cada día que se retrasa de la fecha óptima de siembra, el maíz pierde 100 kilos por hectárea y eso afecta y mucho”.
Confirmó que en Argentina “se estima una siembra de 6 millones de hectáreas de maíz”, pero que aún “queda por definirse la siembra tardía o de segunda de maíz”.
Bosch dijo que “en ese escenario hay 2,5 millones de hectáreas que están en duda porque los productores no han tomado posición frente a los insumos, por lo tanto no se sabe si hará maíz o soja”.
Esa cantidad de hectáreas están en: el Norte de Córdoba, Norte de Santa Fé, parte de San Luis, el NEA y el NOA. Indicó que en esa zona la fecha se siembra se extiende desde diciembre y hasta principios de enero, en el caso del NEA.
Gonzalo Ducós, coordinador del área ganadera de FUCREA, presentó en Florida los resultados de las empresas ganaderas CREA, correspondiente al ejercicio 2018/19.
Dijo que “que se quiebra la tendencia a la baja sostenida del ingreso de capital” ya que “desde 2012 se registraban descensos permanentes en el ingreso de capital de las empresas ganaderas”. A su vez, confirmó que “las empresas que tienen más mejoramientos de pasturas producen más carne, tienen más ingreso bruto y mayores ingresos”.
De esta manera el incremento del ingreso de capital registrado durante el ejercicio 2018/19 fue de 60%, lo que da un margen de US$/ha 114, frente a los US$/ha 71 del año anterior.
Ducós explicó que de ese 60%, “la producción aumentó 5% por lo que todo el resto del aumento es explicado por el incremento de precios de los productos que hubo durante el ejercicio”. Por tanto, “si bien hubo una mejora, es circunstancial”.
Explicó que “para que las empresas sean competitivas tienen que poder remunerar los factores de producción, pagar una renta, el capital como semovientes y maquinaria y retribuir el trabajo del empresario/productor que desarrolla su actividad”. Y que en el ejercicio pasado “solo el 18% de las empresas ganaderas CREA lograba generar un ingreso para pagar eso”.
El asesor CREA también se dedicó unos momentos a reflexionar sobre la situación de los productores, ya que al mismo tiempo que se realizaba la entrevista las principales encuestadoras de Uruguay daban a conocer sus resultados sobre la intención de voto de cara a las elecciones nacionales del domingo 27, con la expectativa que eso conlleva.
Pero Ducós señaló que “nada de lo que nos digan las encuestadoras que pasará, va a ser más de lo que nosotros podamos hacer por nuestras empresas”. Agregó que “pase lo que pase el domingo, el día después vamos a tener que ir a trabajar y tratar de hacerlo mejor para que nos vaya mejor”.
Sostuvo que “el lunes temprano muchísimos productores van a estar despiertos y trabajando por este país. Las encuestas van a decidir el futuro del país pero no el nuestro”.
Carlos Molina, director general del Instituto Plan Agropecuario (IPA), dijo que han cerrado el estudio de las carpetas verdes que analiza el resultado económico del ejercicio 2018/19 y que se observa un mejor desempeño de las empresas ganaderas.
Señaló que “las empresas ganaderas en el ejercicio 2018/19 mejoran sus resultados en términos generales” y que en comparación al ejercicio anterior esa mejora está entre 30% y 40% en dólares corrientes.
En 2017/18 el resultado de las empresas ganaderas que monitorea el Plan Agropecuario, en promedio tuvieron un ingreso de capital antes de pagar renta de US$/ha 50, por lo que para el ejercicio 2018/19 el ingreso de capital rondaría en US$/ha 70.
Molina agregó que “en el ejercicio 2018/19 hubo un escenario bastante favorable para el productor ganadero” y destacó el “clima, los precios y el dólar” que si bien “no son variables determinantes hacen un ambiente amigable para el productor ganadero”.
Explicó que “hubo precipitaciones homogéneas distribuidas en todo el país” y que eso “permitió un buen crecimiento de las pasturas, tanto en campo natural como en mejoramientos”, algo que “muchos productores lo capitalizaron y pudieron transformarlos en kilos de carne”.
También los “precios en el segundo semestre fueron muy destacados, tanto para la reposición en todas sus categorías, como el ganado gordo”. Por su parte, durante el ejercicio 2018/19 “el dólar se valorizó frente al peso uruguayo en promedio en el orden del 13% y la inflación estuvo en 7,5%”.
Carlos Pérez, director del laboratorio Clínica Vegetal y docente de la Facultad de Agronomía, dijo que “está faltando entender la epidemiología del fusarium” y que hay “una sobrestimación del impacto de las lluvias”.
Explicó que si bien “la fusariosis de la espiga necesita lluvias”, también necesita temperaturas altas y que el “solo hecho que haya lluvias y espigas mojadas casi todos los días no es suficiente para que haya un epidemia de fusarium”.
Agregó que “este año pueden haber situaciones puntuales, pero en promedio en la zona triguera no hubo grandes problemas porque no han coincidido las lluvias con altas temperaturas”. Indicó que “cuando las temperaturas están por debajo de los 18 grados no hay infección”.
Recién cuando la temperatura está “por encima de 20 grados empezamos a tener situaciones de riesgo”.
Subrayó que “realmente ha habido pocas situaciones de infecciones” y que “las epidemias severas ocurren cuando tenemos eventos de infecciosos en el mismo cultivo y eso no ha pasado en esta zafra aún”.
Marcelo Secco, CEO de Grupo Marfrig para el cono sur, dijo que el mercado cambió frente a lo que pasaba el año pasado y “tenemos que acostumbrarnos a un precio (del ganado) más alto del que teníamos”.
Explicó que “el mercado es reflejo de lo que provocamos los actores en función de la demanda, de la poca oferta existente y el asumir algunos compromisos comerciales, presionados por los precios”.
Dijo que “la realidad es que estamos viviendo una situación histórica”, en función de los precios y que eso resulta también “muy estresante desde el punto de vista de tratar de calzar los compromisos con el sector primario y el consumidor final, en un mercado uruguayo que cambió”.
Con respecto a ese cambio señaló que Uruguay “tiene opciones, está atento a la dinámica adicional que generó China” y se suman “algunas oportunidades en otros mercados como Japón y EEUU, cosas que otros proveedores no tienen”. De todas maneras, señaló que “estamos atentos a los competidores, hoy Argentina y Brasil son nuestra principal amenaza”.
Sostuvo que el precio del ganado a nivel interno “está en consonancia con la demanda que hay desde el exterior y la capacidad de la oferta para responderle”. A su vez, indicó que eso se suma “a las relaciones de precios que hay con la reposición, porque así como se validan precios del ganado gordo también se validan altos precios de la reposición que llaman la atención”.
Dijo que “el precio de la tonelada de carne exportada es fuerte y eso se está volcando al precio de la hacienda ya que “el Valor Agregado Industrial (lo que genera la industria para afrontar costos y tener margen) está en mínimos, por eso lo estresante de la situación”.
Reconoció que pese a los altos valores del ganado, “todos estamos muy expuestos a una estructura de costos muy pesada y esos precios que son históricamente buenos, no lucen como deberían lucir”.
También afirmó que “hay un nuevo escenario para la formación de valores” y deseó “poder seguir generando cosas que para apuntalar a los precios, algo que es fundamental”.
Secco agregó que durante estas últimas semanas “estamos en lo que podría ser el pico de la pos zafra” y consideró que “a partir de noviembre debería haber un mayor volumen de ganado”. No obstante, se mostró “inquieto” ya que “el período para que los campos se rearmen será corto”.