Carlos Molina, integrante del Plan Agropecuario, dijo que el comienzo del ejercicio 2019/20 “ha sido favorable” y que “parecería que las variables siguen comportándose positivamente”.
Explicó que “casi sin darnos cuenta llevamos la mitad del ejercicio 2019/20 jugado” y que “para los productores ganaderos han sido cinco meses de un comportamiento favorable de las variables que determinan los resultados”.
Recordó que el ejercicio pasado las empresas ganaderas mostraron una mejora en sus ingresos producto de la mejora de algunas variables como el tipo de cambio, el precio de las haciendas, la inflación y el clima.
No obstante, Molina advirtió que “esto no quiere decir que este ejercicio va a tener buenos resultados”, ya que “todavía falta y habrá que ver en qué medida los productores pueden capturar ese ambiente favorable que estamos viendo”.
De todas maneras confirmó que “las variables se están comportando de manera favorable para los productores ganaderos”.
El integrante del Plan Agropecuario destacó que en estos cinco meses hubo mejora de los factores que hacen la composición del ingreso de las empresas. Dijo que “el clima es favorable” y por ende hay pasto, “el dólar sigue aumentando respecto del peso uruguayo (15%), la inflación se mantiene (8,5%) y los precios de las haciendas son inéditos (valorización de 30% en dólares constantes)”. Por eso razonó que con buenos precios de los productos y un dólar alto versus una inflación estable, “los productores han podido licuar los costos de producción que están en pesos”.
Señaló que según el monitoreo de campos naturales del Plan, “la primavera está atrasada” y eso se observa porque “el crecimiento del campo natural está levemente inferior del promedio de los últimos 19 ejercicios”, aunque subrayó que “no quiere decir que no haya pasto”.
Carlos Molina agregó que desde el Plan Agropecuario hacen el análisis de empresas para conocer los resultados económicos pero “también para ver qué es lo que hacen los productores”. En ese sentido destacó la capacidad de adaptación de los sistemas, necesaria para “capturar buenos ingresos cuando hay años como el 2018/19”, o para “resiste mejor cuando no es tan favorable”.
Explicó que en el ejercicio 2018/19 “se repite que hay características vinculadas al productor como la capacidad de gestión de los procesos” que son “imprescindibles para llegar a un buen resultado”. Por eso subrayó que “hay que apostar a generar empresas con condiciones de adaptación”.
Dijo que “trabajar con pasto es la llave para empezar a tener éxito” a lo que sumó “tener una carga segura y manejar la condición corporal de las haciendas”, también “planificar y decidir con información para poder anticiparse”. Todos esos elementos “gestionados por un productor que está presente, hacen que ese productor pueda armar un sistema con gran capacidad de adaptación a un ambiente cambiante”, indicó.
En el ejercicio 2018/19 las empresas ganaderas que monitorea el Plan Agropecuario, registraron aumentos en sus ingresos de capital.
Las de Ciclo Completo del norte y litoral norte de tuvieron un ingreso promedio de US$/ha 122, las del noreste y centro de US$/ha 114.
Las empresas criadores del norte y litoral norte tuvieron un ingreso promedio de US$/ha 65 y las del noreste y centro de US$/ha 95.
Si desea ver el resultado económico de las empresas ganaderas en el ejercicio 2018/19, haga clic aquí.
Pablo Chapuis, productor lechero del departamento de Salto, mostró el sistema de cama caliente que implementó en su establecimiento. Dijo estar “convencido” del buen funcionamiento que tiene esa herramienta, pero reconoció que cada establecimiento y cada zona “son mundos distintos”.
Explicó que decidió realizar la inversión y pasar todo su rodeo al sistema de cama caliente porque “en la zona en la que estamos el calor es muy intenso”. Por eso, primero “comenzamos encerrando y generando sombra para el ganado”.
Indicó que mediante está forma, “el ganado tiene más eficiencia en la producción de leche y se cosecha más pasto”.
Actualmente son 1.050 vacas las que están en el sistema de encierre y comen en comederos. “La dieta es ensilaje y pasturas frescas”, indicó.
Chapuis dijo que “el encierro es todo el año y lo único que varía es la definición del pastoreo” que cambia dependiendo de la época del año, “pero nunca es más de ocho horas”.
Sostuvo que dependiendo el momento, “hacemos un pastoreo de seis horas en el que se da 80% de la comida en comederos y el resto fuera de ellos”, explicó.
La inversión en estos sistemas depende del objetivo buscado, Chapuis sostuvo que realizó una inversión de US$ 150 por vaca para, a lo que debe sumarse el mantenimiento. Para el próximo año proyecta encerrar entre 1.400 y 1.500 animales.
Afirmó que pasar a este sistema de cama caliente “permitió bajar costos” por la liberación de áreas que explotaba bajo el sistema de arrendamiento.
Además, señaló que “se gana mucho en la eficiencia por la recolección del pasto”, logrando más kilos de pasto por hectárea y por año. El promedio de producción del establecimiento está en 29 mil litros diarios.
Chapuis dijo que “el aumento de producción mediante este sistema dependerá de la inversión que se defina. Pero, es un sistema que permite lograr la producción de leche que el productor se plantee”.
Daniel de Mattos, gerente de BPU NH Foods, se refirió al acceso comercial restringido que Uruguay tiene por los aranceles que paga en comparación con sus competidores directos y dijo que el país “ha hecho poco y nada” para mejorar ese aspecto.
Recientemente EEUU y Japón firmaron un acuerdo por el cual de manera progresiva, la carne estadounidense dejará de pagar aranceles para ingresar a la isla asiática. La quita progresiva comienza en 2020 y se extenderá hasta 2033 cuando finalmente el arancel sea de 9%.
De Mattos dijo que “el arancel actual que paga EEUU es de 38,5% (el mismo que paga Uruguay para exportar carne a Japón)” y eso “hace muy difícil poder ingresar a ese mercado porque paga un volumen de impuestos enorme”.
Sostuvo que “la tendencia que existe en el mundo es hacer acuerdos comerciales y bajar los aranceles” y que eso se observa “especialmente en el comercio de alimentos, atendiendo a la salud de las economías de los países y a la sostenibilidad de los sistemas de producción”.
El acuerdo firmado entre EEUU y Japón es muy similar a lo que acordaron los países que integran el Acuerdo Transpacífico (Trans-Pacific Partnership – TPP).
De Mattos agregó que con un acuerdo de este tipo, que disminuye aranceles, “el impacto para la ganadería de esos países es brutal, hablamos de casi 30% de diferencia de precio que va a beneficiar a la ganadería de esos países”.
Dijo que si bien avanzar en acuerdos “está dentro de la agenda y de las posibilidades”, subrayó que “Uruguay ha hecho poco y nada por mejorar los accesos arancelarios, más allá del pre acuerdo que se firmó con la Unión Europea”.
Cuestionó que “no ha existido proactividad para buscar un mejor acceso a los mercados” y por lo tanto “no se ha logrado mucha cosa”.
De todas formas sostuvo que “hay que empezar lo antes posible” con acuerdos de este tipo. El industrial llamó a mirar a los mercados de Asia que “son los que están teniendo mayor actividad de demanda”, porque “esto no pasa solamente con Japón, sino que actualmente pasa también con China, donde Uruguay paga el doble de arancel de lo que paga Australia”, afirmó.
Coyuntura que vino para quedarse
Sobre el escenario ganadero que vivió Uruguay durante 2019, De Mattos señaló que “la demanda va a terminar superando a la oferta y estos precios que registramos ahora se mantendrán en los próximos años”.
Celebró lo que sucede porque consideró que “es una señal muy positiva para todo el sistema de producción uruguayo” y además “en especial para la cría”.
Sostuvo que el sector criador es el que tiene que tomar decisiones en el largo plazo y por eso “precisa señales fuertes que se vean continuadas en el tiempo para poder dar el salto productivo que hasta ahora no se ha dado”, aunque se mostró confiado que “ese salto productivo se puede dar” porque “no hay restricciones tecnológicas”.
Escuche la entrevista completa a Daniel de Mattos.
Gonzalo Ducós, director de Agrofocus y coordinador ganadero de Fucrea, habló de la mejora de los procesos productivos partiendo de la base que generan las relaciones de intercambio en el negocio ganadero.
Dijo que los precios actuales de la ganadería “brindan una oportunidad y mediante el camino tecnológico, si se logran manejar algunos factores, se transforma en certezas y logran mejorar el resultado de las empresas ganaderas”.
Los valores del ganado (novillo gordo o ternero), “hoy permiten, si se mantiene el precio de semillas y fertilizantes, realizar entre 20 y 30% más de praderas que hace un año atrás. El dinero que obtenemos por un novillo gordo o por una vaquillona, nos permite realizar más hectáreas de mejoramientos”, explica Ducós.
Cuando se estudia que “el resultado económico de las empresas reacciona a mejoras en la base forrajera”, quiere decir que “en campos naturales mejorados o en pasturas y verdeos, la producción de carne aumenta y en la mayoría de los casos el ingreso de capital para estas empresas también aumenta”.
Por eso señaló que las relaciones de intercambio, “están muy interesantes para pensar en desarrollar un poco más la base forrajera”.
Martín Aguirrezabala, exministro de ganadería y actual coordinador general de FUCREA, dijo que “el sector agropecuario está esperando el cambio de gobierno”.
Señaló que percibe “al sector cansado de arar en el mar, de decir cosas y que no sean escuchadas”. Eso “notoriamente genera una expectativa frente al cambio de gobierno que aporta esperanza a un sector que estaba desesperanzado”.
Advirtió que “las cosas no van a mejorar de un día para otro”. El nuevo gobierno que encabezará Luis Lacalle Pou tiene “un desafío muy importante” que pasa por unir a Uruguay. Por eso consideró que “sería muy bueno que ese desafío cuente con el apoyo de la otra mitad del país”.
Ese aspecto, “implica tener que salir a convencer al conjunto de la sociedad de una visión compartida, sobre cuál es el camino, hacia donde se va y cuáles son los resultados que se esperan”.
Dijo que esta elección dejó “una enseñanza importante”, por la acotada diferencia de votos. Por eso señaló la necesidad de considerar a la otra mitad de la población.
Agregó que Lacalle Pou recibió inmediatamente esa señal y lo plasmó en su discurso, “tratando de achicar las brechas y por eso hay que tender puentes y construir para todos”. Sostuvo que “es muy relevante tener en cuenta el concepto de un solo Uruguay”.
Citando al libro “Como mueren las democracias”, sostuvo que “la ausencia de consideración por el adversario y deslegitimar sus opiniones, es algo que no puede ocurrir”
Consideró que “la elección del 24 de noviembre marca la necesidad en la democracia uruguaya de contemplar a todos y dar como legítimo al adversario por más que piense distintos”. Por eso señaló que Lacalle Pou tiene “desafíos importantes en todo Uruguay para tratar de evitar la confrontación por la confrontación”.
Reconoció que si bien el gobierno que viene logrará mayorías parlamentarias, “debe de conciliar con todos los demás para construir una visión compartida de la sociedad y el país”.
Desde las políticas a trabajar indicó que “hay que encarar un fuerte trabajo en la inserción internacional y en la macroeconomía para devolverle la competitividad al sector productivo”.
Por eso sostuvo que “se deben tomar medidas rápidamente porque hay que responder a las expectativas que tiene la ciudadanía”.
Escuche la entrevista completa a Martín Aguirrezabala.
El Ing. Esteban Hoffman, director de Unicampo Uruguay y profesor de la Facultad de Agronomía, dijo que en zonas de Paysandú “llovió mucho” y durante octubre (época de llenado de grano) “hubo lugares que registraron 250 mm de precipitaciones”.
Sentenció que “es mucha agua para estos cultivos” y por eso es que a medida que avanza la cosecha de trigo y cebada “se ven problemas de calidad”.
Explicó que “la proporción de chacras con problemas es muy importante y cuando se termine de cosechar sabremos qué magnitud tendrá”.
Recordó que “hace mucho tiempo que no se observaba una frecuencia de precipitaciones como las que hubo en esta zafra”.
Con respecto a la cebada dijo que “hay una proporción importante de rechazos y la cebada que fue sembrada más temprano “es la que muestra mayores problemas”. En trigo el escenario es más complejo está en esa zona del país. Hoffman sostuvo que los niveles de toxinas en trigo son “bastante importantes” y eso “lleva a que el grano sea rechazado por la industria”.
Si bien reconoció que la cosecha de trigo en Paysandú está retrasada, advirtió que “se están observando problemas de fusarium y pérdida de rendimiento”.
Dijo que hubo productores que por las lluvias “no pudieron realizar las aplicaciones previstas y eso se tradujo en rendimientos muy bajos y granos con problemas de peso hectolítrico y toxinas”.
Detalló que “hay una diferencia muy grande entre los productores que lograron hacer una buena aplicación y los que no”.
La demanda de carne por parte de China, sumada a la escasa oferta de ganado, motivan que Uruguay deba incrementar las importaciones de carne vacuna desde otros orígenes. En la actualidad el país está exportando a muy buenos valores, lo que permite capitalizar la oportunidad que presenta el mercado internacional de la carne.
Marcos Soto, director de Cibils – Soto Consultores, explicó que “China ha venido incrementado la demanda de carne bovina, fundamentalmente desde Uruguay, lo que genera presión sobre la actividad industrial de faena y sobre la capacidad productiva que tiene el país”.
Agregó que “la falta de oferta de novillos para faena eleva el precio de ese producto y por tanto uno de los principales producto de la dieta de los uruguayos se ve presionado al alza, por el incremento de las exportaciones a China”.
Por eso “una de las salidas que existe para moderar la suba de precios, pero también para que haya producto es importar carne”. Explicó que en los primeros 10 meses de 2019 se ha importado carne bovina por un monto total de US$ 85 millones, correspondientes a unas 22.600 toneladas.
Esto implica un incremento de 80% en comparación con igual período de 2018, cuando se habían importado unas 12.350 toneladas de carne vacuna que hacían un momento total de US$ 47 millones. Del total importado el 90% proviene de Brasil y el 10% de Paraguay.