Se espera que los precios mundiales de la carne se vean presionados a la baja debido a la pandemia de COVID-19, pero se mantienen altos de acuerdo a los valores históricos, señaló un informe de la Oficina Australiana de Economía y Ciencias Agrícolas (Abares por sus siglas en inglés).
Abares recuerda que los precios mundiales de la carne han sido impulsados por la escasez inducida por la peste porcina africana, una situación que continuará durante la pandemia.
El informe señala que el Covid-19 continúa extendiéndose pero la necesidad básica de alimentos se mantiene, “pero la demanda deberá estar antena al funcionamiento de las la cadenas de suministro”.
En esa línea, el MLA (Meat & Livestock Australia) señala que a medida que los países endurecen las restricciones ante el avance del Covid-19, el comercio internacional de vuelve más complejo y también se ha visto afectada la capacidad de procesamiento de carne. “Todo ello lleva a que la operativa encuentre varios cuellos de botella en los puertos, la disponibilidad de contenedores refrigerados, interrupciones en el transporte aéreo y un paso lento por las aduanas. Esos hechos están impactando en los precios del ganado a nivel global”, describe el MLA.
Federico Camy, integrante del estudio Guyer & Regules, explicó los cambios que proponen los artículos 368 y 369 de la Ley de Urgente Consideración que ingresó formalmente al parlamento el jueves 23 de abril y será tratada por el Senado a partir del 5 de mayo.
Dijo que “esos artículos modifican el régimen regulatorio para la tenencia y explotación de inmuebles rurales”. Recordó que la ley 18.092 establece que para ser titular de una explotación agropecuaria o de un inmueble rural “es necesario que los titulares fueran una persona física o una empresa cuyo titular fuera una persona física”.
Diferenció que el cambio propuesto “establece que cualquier tipo de persona física o cualquier tipo de empresa pueden ser titulares de tierras” y la catalogó como “una norma más amplia”.
De todas formas, Camy advirtió que “el texto tal como quedó redactado tiene cosas a solucionar”, porque no contempla “qué pasa si el titular es una sucursal o un fondo de pensiones del exterior, o una AFAP a través de un fideicomiso, o una SAS”. Señaló que “es un vacío que quedó y debería de ser solucionado”.
Sobre el impacto que pueda llegar a tener esta modificación, Camy sostuvo que “en alguna medida puede llegar a facilitar la inversión en tierras” y que esa inversión puede ser “sobre todo de grupos extranjeros, porque no se debe transitar el camino de solicitar el permiso al Poder Ejecutivo, como hasta ahora”.
José Inciarte, gerente de Ventas y Marketing de Syngenta para Uruguay, dijo que en el mercado internacional de agroquímicos, por el escenario de pandemia global, “hay una palabra que define la situación y es incertidumbre”. No obstante, dijo que en Uruguay “todo se viene desarrollando con bastante normalidad” y no tenemos “por el momento problemas de abastecimiento”.
Explicó que “quienes dependemos de la importación de productos tenemos que estar atentos porque el escenario global a raíz de la pandemia de coronavirus en algún momento puede llegar a provocar falta de productos”.
Advirtió que “esto todavía no ha llegado a Uruguay y no faltan productos, pero tenemos que estar atentos, porque desde Argentina y Brasil señalan que ya comienzan a faltar agroquímicos”.
Por eso enfatizó en que “la sugerencia para cualquier productor es que esté bien estoqueado porque puede haber dificultades en algún momento del año, ojalá no pase, como hasta ahora no ha pasado en Uruguay”.
Inciarte señaló que en el mundo hay fábricas que están trabajando, pero también hay algunas que no lo están haciendo, además estan los aspectos logísticos que se han visto interrumpidos por esta situación, “por eso todo se traduce a una palabra: incertidumbre”.
Agregó que esta situación no ha tenido impacto en los precios, “no se observan cambios severos”. Aclaró también que los precios dependen de cada producto o cada molécula”.
Inciarte dijo que “para la zafra de invierno el productor se está moviendo y están adquiriendo insumos y/o solicitando cotizaciones de herbicidas, fungicidas” y por eso “creemos que puede haber una zafra en la que el área de trigo sea similar a la del año pasado y probablemente tengamos un crecimiento en la superficie de colza y carinata”. Por eso subrayó que “hay firmeza en la intención de siembra en los cultivos de invierno”.
Indicó que desde Syngenta “siempre estamos apostando a la investigación y al desarrollo de productos”. Recordó que 2019 “fue un año movido, junto a Grupo Macció realizamos lanzamientos de nuevos productos y moléculas para cultivos de verano e invierno”. Adelantó que en el segundo semestre del año, “estaremos realizando el lanzamiento de nuevos productos”.
Escuche la entrevista completa a José Luis Inciarte.
Guillermo de Nava, médico veterinario de la zona norte, dijo que hasta el momento se llevan más de 18.700 ecografías realizadas en vientres vacunos”, que “se distribuyen en 10 rodeos ubicados en los departamentos de Artigas, Salto, Paysandú, Tacuarembó y Cerro Largo”.
Explicó que “se trata de rodeos que normalmente tienen buenos porcentajes de preñez” y que hasta el momento “el promedio de preñez registrado es de 90,7%, donde el rango que forma ese promedio tiene un piso de 76% y un techo de 96%”.
Advirtió que “se trata de rodeos bien manejados en los que se llevó a cabo un monitoreo de entore y se evaluó la situación de cada vaca”.
Además, dijo que “se aplicó tecnología” como el uso de tablillas en los terneros de las vacas que estaban en anestro superficial y destete precoz para los terneros de las vacas que estaban en anestro profundo y por eso “la respuesta que observamos fue buena”.
Guillermo de Nava aclaró que “esas preñeces que se han logrado son más caras al compararlas con las del año anterior por la necesidad de aplicar las tecnologías mencionadas”. Se observa también “una pérdida en la calidad de la preñez, porque hay algunos vientres que se preñaron en el último mes del servicio, lo que repercutirá en los kilos de ternero destetado a futuro”.
Escuche la entrevista completa a Guillermo de Nava.
Desde los Servicios Agrícolas (DGSA) del MGAP, se llama a seguir las recomendaciones para evitar la propagación del coronavirus y a cumplir con las exigencias que marcan los mercados demandantes.
El Ing. Leonardo Olivera, director de Servicios Agrícolas, dijo que la cosecha está pautada por los protocolos de trabajo que se definieron con los diferentes eslabones de la cadena agrícola para evitar inconvenientes con el avance del Covid-19.
Olivera señaló que muchas empresas han realizado un gran esfuerzo para cumplir con los lineamientos de trabajo y están aplicando los protocolos. “Pero también vemos en nuestras recorridas, que hay personas que no están cumpliendo con los mismos”.
Agregó que “hay algunas fallas, que se deben mejorar” y por eso exhortó a “tomar todas las recomendaciones que se hacen desde el MSP, MGAP y desde la cadena agrícola. Recién comenzamos, y es importante tener en cuenta que el pico se viene desde la próxima semana”.
Indicó que se ha constatado que no se toman las distancias correspondientes, que la utilización de tapabocas no es total. “Es importante que tomemos los recaudos a la hora de estar cerca de otras personas, sobre todo los transportistas que tienen que hacer un mayor esfuerzo porque tienen varios punto de contacto con otras personas. Debemos cuidarnos y hacer las cosas bien”.
Además, Olivera señaló que son momentos donde todos los mercados están complejos. Por eso “debemos cumplir a rajatabla las exigencias que marcan los mismos”, haciendo referencia al protocolo fitosanitario que Uruguay tiene firmado con China. “Queremos exhortar a todas las empresas, a los check point, a las personas que están involucradas en el control de las malezas y la calidad de la soja, a cumplir con todos los controles y tener paciencia”.
“Sabemos que ya hay barcos en el puerto, pero debemos cuidar el ingreso más importante que tiene la agricultura uruguaya. No podemos flexibilizar aspectos que no tienen porque flexibilizarse. Es un momento para seguir consolidando la imagen del país, independientemente de la pandemia que atraviesa al mundo”, recalca Olivera.
Sostuvo que China es el principal destino de la soja uruguaya. “Por eso se debe cumplir lo acordado, e incluso en estos casos, debemos dar el ejemplo y demostrar que Uruguay sigue haciendo las cosas bien. Tenemos que seguir consolidando la confianza ganada, porque nos permitirá seguir sumando productos en ese mercado”.
En otro orden, estimó que el avance de cosecha está por encima del 10%. “La situación productiva es compleja porque los primeros datos de rinde están bastante por debajo de los obtenidos en la zafra pasada, habrá que ver como siguen evolucionando los rendimientos en función del avance de cosecha”.
El Ing. Diego Varalla, director de la consultora Apeo, dijo que el efecto del coronavirus en el mercado internacional de la carne está teniendo impacto en el mercado ganadero uruguayo. A raíz del brote de Covid-19 algunos importadores de carne uruguaya han restringido la demanda.
En esa línea, desde Apeo analizaron el impacto de Europa en las exportaciones cárnicas del Uruguay. El valor de la tonelada de carne exportada en lo que va de 2020 “tiene un promedio de US$/t 5.520 peso embarque”. Ese valor está compuesto por la participación de China con un 53% (US$/t 4.500), el NAFTA 20% y Europa 13% (US$/t 9.150).
Varalla señaló que “sin ese 13% que marca Europa, el precio promedio de la tonelada exportada bajaría a US$/t 5.000”. Agregó que “esos US$/t 500 representarían unos US$ 0,40 en el valor del novillo gordo por transferencia de precio”
El director de Apeo indicó que actualmente en Uruguay “el novillo se está pagando US$ 0,30 menos de lo que marcan las relaciones históricas entre el valor de la hacienda y el de la tonelada de carne exportada”.
Recordó que “durante 2019 la industria pagó US$ 0,40 por encima de las relaciones históricas” y explicó que eso se dio porque el stock ganadero destinado a la invernada “es el menor en 44 años”. Al mismo tiempo “la superficie de pasturas sembradas fue la mayor de la historia”, también señaló que ese año “fue espectacular para el negocio del corral, por los costos de la dieta y la demanda de carne de China y Europa”.
Subrayó que “esas condiciones favorables para el sector productor inflacionaron el precio del novillo”. Agregó que desde la consultora Apeo llevan el indicador faena-exportación y explicó que “normalmente Uruguay faena 20% más de la carne que exporta. Con ese porcentaje excedente de faena se debe atender el consumo interno y el stock de carne”.
Ese indicador en 2020 “se acerca al 60%”, advirtió Varalla, lo que indica que “la faena está superando largamente el ritmo de exportación”. Al mismo tiempo, indicó que la carne que no se está vendiendo y queda estoqueada en cámara “fue comprada a un alto valor” y “hay que venderla en un mercado bajista”.
Por eso sostuvo que estos “escenarios coyunturales hacen bajar al valor del novillo”. Señaló que “el precio de ternero hasta la semana pasada no se había enterado que el precio del novillo estaba bajando y estaba US$ 0,20 por encima de las relaciones históricas frente al precio del novillo”.
Alfredo Lago, presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), dijo que a raíz de la pandemia de Covid-19 “se observa mucha preocupación” y los países asiáticos que son los de mayor consumo de arroz intentan “asegurar el abastecimiento de su demanda, donde el cereal forma parte de la dieta alimenticia de la población”.
Explicó que los países asiáticos son “los grandes productores de arroz donde tienen un cierto equilibrio entre la producción y el consumo, pero los países que tienen saldos exportables son los principales exportadores del mundo”.
Lago explicó que después de los temas sanitarios, el otro objetivo es la seguridad alimentaria de la población, entonces hay países que están “apurando las importaciones desde los países que tienen saldo neto exportador, cómo Uruguay”. Y a la vez, “los que son productores y exportadores, pero cuentan con una gran población están limitando exportaciones, cómo es el caso de Vietnam, Camboya o Tailandia”.
Lago señaló que India está teniendo una situación interna que es compleja, “por los temas sanitarios, su logística interna se ha visto con dificultades”.
Indicó que “esta variable de estoquear arroz por parte de los principales demandantes del mundo, hace a la formación de precios”. En ese sentido, indicó que el precio del cereal se ha visto presionado al alza durante las últimas semanas. Subrayó que la actual coyuntura “provoca que haya una demanda firme para asegurar arroz”.
Con ese panorama, Lago dijo que “Uruguay está haciendo negocios a mejores precios que igual período del año pasado”. Y deseó que dicho comportamiento se pueda mantener más allá de la coyuntura actual”. Indicó que la estrategia de la industria es “vender de forma continua y capitalizar el valor que haya al momento de vender”.
Sobre el precio definitivo de la zafra pasada informó que se han mantenido reuniones con la industria pero aún no se ha llegado a un acuerdo, “las diferencias están en el costo industrial”.
Con respecto a la cosecha de arroz en Uruguay el presidente de la ACA señaló que actualmente el avance es de 60%. Calificó que es un “muy buen avance de acuerdo al momento del año”, donde “el clima ha jugado favorablemente porque no hemos tenido interrupciones por lluvias”. El sector arrocero tiene una capacidad de avance en cosecha de 3% del área total por día.
Con respecto al rendimiento dijo que “será un año de buen promedio y mantenemos la estimación de rendimiento en 8.400 kg/ha”, pero advirtió que “con variaciones importantes entre las puntas de más y menos productividad”.