Este año la cosecha de soja avanzó “muy rápido y se acerca al 60%”, al analizar los datos del litoral y el sur del país, mientras que en igual período del año pasado estaba en 40%, señaló el responsable de la unidad agro de Smartway, Andrés Feuer, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Destacó que la humedad del grano promedia 13,2%, un valor “mejor respecto a los niveles de 17% a 18%” registrados en la cosecha 2024, que estuvo marcada por las complicaciones climáticas.
En cuanto a los rendimientos, Feuer indicó que el promedio general es de “3.300 kilos por hectárea”, con “3.560 kilos” para los cultivos de primera y “3.130 kilos” para los de segunda, siempre con rendimientos corregidos a seco.
Comentó además que en esas regiones las fechas de siembra promedio para la soja de primera fueron “prácticamente óptimas”, en torno al 15 de noviembre, mientras que para la soja de segunda rondaron el 10 de diciembre.
El promedio acumulado de lluvias en el área sembrada es de 638 milímetros, desde la siembra hasta la cosecha. Entre los registros máximos se destacan los 700 milímetros en Paysandú, 680 mm en Soriano, 660 mm en Flores, y 650 mm en Río Negro, con valores también relevantes en Colonia y Durazno, detalló Feuer.
En contrapartida, advirtió que en departamentos como Canelones y San José las precipitaciones fueron “bastante inferiores”, con apenas 435 milímetros en el primero, lo que impactó negativamente en los rendimientos, que “en algunos casos no llegan a los 2.000 kilos”.
Feuer señaló que tanto los excesos como los déficits de lluvias afectaron la productividad. Dado que “en parte de Paysandú se vieron comprometidas las condiciones de siembra y el desarrollo de los cultivos por el momento en que ocurrieron las precipitaciones”, explicó.
El mercado de los fertilizantes viene “con precios al alza”, la referencia FOB en Medio Oriente tiene a la urea en los US$ 385 por tonelada, valor FOB para la referencia y se había arrancado el año en US$ 366 por tonelada, dijo el analista de insumos de AZ Group, Jeremías Battistoni, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
En tanto, el “precio de los fosforados se ubica en US$ 635 para la referencia FOB de Estados Unidos (EEUU)”, frente a los US$ 590 por tonelada que había de referencia en el arranque del año, lo que representa un aumento de US$ 40 a US$ 45, acotó.
Comentó que actualmente se registra un “alza de la demanda estacional”, considerando que se desarrolla la siembra en el hemisferio norte, donde se encuentra la mayor superficie cultivable. El promedio de 2024 para las referencias FOB, marca que la urea se ubicó en los US$ 336 por tonelada en Medio Oriente y el fósforo en US$ 564 en EEUU, comparó.
Sostuvo que hoy lo más interesante es la guerra de tarifas arancelarias iniciada por EEUU, “sin grandes movimientos” hasta el momento en los fertilizantes, más allá de algún ajuste reciente.
Hay otros factores que influyen en esa tendencia como la “demanda que viene creciendo respecto a la oferta global”, como sucede en “Brasil con un consumo creciente” de fertilizantes en los últimos cinco años. En 2024 cerró con una importación de 8,3 millones de toneladas de urea, “un volumen récord”, dijo.
En el caso de los fosforados lo que incide es “la oferta de China”, que en este momento “se aboca a cubrir su demanda interna” y cerca del inicio de la primavera en Sudamérica habrá que ver los saldos exportables que le quedan a este país asiático, indicó el analista de AZ Group.
Y explicó que en 2024 se estuvo esperando ese saldo exportable que nunca llegó, por lo que los precios de “los fosforados todos los meses fueron subiendo de 1% a 2%”.
En la semana del 27 de abril al 3 de mayo, Uruguay exportó 5.950 toneladas de carne vacuna en peso canal, con un precio promedio de US$ 5.045 por tonelada, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC). Este valor implica una baja respecto a la semana anterior, tanto en volumen como en precio, aunque se mantiene entre los niveles altos del año.
Con este nuevo dato, las exportaciones acumuladas en lo que va de 2025 totalizan 172.112 toneladas, un aumento de 1,6% respecto a igual período de 2024. En términos de ingresos, las ventas alcanzan US$ 817,6 millones, lo que representa una suba interanual de 20,1%. El precio promedio acumulado se ubica en US$ 4.750 por tonelada, frente a los US$ 4.017 del año pasado (+18,2%).
Estados Unidos se consolida como principal mercado, con 66.474 toneladas exportadas, un 42,2% más que en igual período de 2024. Las ventas a ese destino generaron US$ 352,5 millones, un incremento de 72,4% interanual. El precio promedio fue de US$ 5.302 por tonelada, frente a los US$ 4.374 del año pasado (+21,2%).
La Unión Europea (UE-27) recibió 19.267 toneladas, un crecimiento de 29,9%, por un total de US$ 164,4 millones, que implica una mejora de 44,7% interanual. El precio promedio se ubicó en US$ 8.531 por tonelada, por encima de los US$ 7.660 del año anterior (+11,4%).
China continúa perdiendo participación: se enviaron 55.677 toneladas, una caída de 21,6%, por US$ 266,4 millones (−9,8%). No obstante, el precio promedio subió de US$ 4.154 a US$ 4.785 por tonelada (+15,2%).
También retrocedieron las exportaciones a Israel, que sumaron 6.993 toneladas (−22%) por US$ 44,7 millones (+6%). El precio promedio fue de US$ 6.393 por tonelada, frente a los US$ 5.012 del año pasado (+27,5%).
El mercado de futuros del novillo en Uruguay, operado por la firma UFEX, suma semanas de funcionamiento y representa una herramienta novedosa para el sector ganadero. Cuenta con “varios productos, con tipo de cambio peso uruguayo-dólar, con novillo gordo de campo y con la denominada operativa en espejo con algunos productos agrícolas”, explicó el asesor Gonzalo Gutiérrez en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Esa operativa en espejo permite replicar el comportamiento de referencias internacionales, como la soja en Chicago, lo que “le permite al productor o industrial desarrollar su actividad de cobertura operando en un mercado de futuros local”, señaló.
Gutiérrez explicó que en algunos productos los precios se generan localmente, como en el caso del tipo de cambio o del novillo gordo, mientras que en otros se toman referencias internacionales, como ocurre con el oro, el petróleo o la soja. En el caso del novillo, el producto cotiza como contrato de futuros, es decir, un compromiso de fijar hoy un precio de compra o venta para una operación que se concretará más adelante.
“El contrato comprende 2.500 kilos de carne en cuarta balanza y tiene como referencia final el precio del novillo de campo que reporta el Instituto Nacional de Carnes (INAC), correspondiente al tercer miércoles del mes en que vence el contrato”, explicó. Además, aclaró que se trata de un mercado “sin entrega física”, lo que significa que al finalizar el contrato se ajustan las diferencias en dinero, como sucede en otros mercados de futuros.
“Este producto busca reflejar la realidad de los precios ganaderos para dar al productor una herramienta más para poder manejar los precios”, sostuvo el asesor. Comparó su funcionamiento con lo que ocurre en el agro, cuando un productor decide vender sus granos en función de un precio de referencia que le resulta conveniente en el mercado de Chicago.
“Si el productor ve que el precio en la posición de setiembre de venta le sirve, entonces, si puede vender a ese precio, lo hace y se olvida de la evolución de los precios en adelante, porque ya fijó su precio de venta”, señaló.
En caso de que el mercado baje, el productor venderá el ganado a menor precio en el mercado físico, pero la diferencia la cobrará a través del contrato de futuros, porque ya había asegurado un valor más alto. Este tipo de cobertura le da previsibilidad frente a la volatilidad del mercado.
Actualmente, el mercado de futuros del novillo en UFEX está operando en las posiciones junio, setiembre y diciembre. Gutiérrez dijo que es habitual en estos comienzos que “las puntas entre compradores y vendedores estén un poco separadas”. Hoy, los precios de referencia están en torno a US$ 4,70–4,75 por kilo en cuarta balanza del lado de los vendedores, mientras que los compradores ofrecen cerca de US$ 4,60, reflejando esa brecha.
“El mercado de futuros lleva pocas semanas funcionando, con apenas unos 10 contratos operados. Su consolidación llevará tiempo, incluso en países con mercados financieros mucho más desarrollados que el nuestro”, afirmó Gutiérrez. Y concluyó: “Un error muy común es pensar que los precios que se ven hoy en el mercado de futuros tienen que ver con lo que se ve en el mercado disponible, pero son realidades diferentes”.
La cosecha de soja avanza con buen ritmo en Uruguay, con un progreso diario estimado entre 4% y 5% del área, y condiciones de trilla “excepcionales”, lo que permitió alcanzar al cierre del fin de semana un promedio nacional de 35%, con zonas que ya superan el 40% y otras más atrasadas en torno al 20%, indicó el gerente comercial de Barraca Erro, Germán Bremermann, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Bremermann estimó que la superficie sembrada es de al menos 1,25 millones de hectáreas, y proyectó que el rendimiento promedio nacional podría acercarse a los 3.000 kilos por hectárea, aunque advirtió que eso dependerá de cómo evolucionen las condiciones climáticas en lo que resta de la cosecha.
Esa proyección permitiría alcanzar una producción total de alrededor de 3,7 millones de toneladas (Mt), e incluso algo más si se mantienen los actuales niveles de productividad, acotó.
Destacó también el desempeño de la soja de segunda, que “en muchos casos igualó o superó a la soja de primera”, especialmente en zonas como Soriano y Colonia. Ese resultado está incidiendo positivamente en el promedio general de la zafra. “Este es un año excepcional para la soja de segunda”, subrayó.
Agregó que los rendimientos “son muy buenos” en la zona centro y marcó que las zonas con menos productividad son las que tuvieron dificultades climáticas, como el en norte de Paysandú y alguna otra región puntual.
Si bien el panorama productivo es favorable, Bremermann advirtió sobre dificultades logísticas, principalmente por la coincidencia con la cosecha de otros cultivos, el gran volumen de grano a nivel país y el atraso en la llegada de barcos, lo que pone presión sobre camiones y plantas de acopio. “Se están dando los problemas que veíamos venir. La logística está al límite”, afirmó.
El empresario uruguayo Juan Sartori, fundador de UAG, exsenador por el Partido Nacional y con una activa trayectoria en el sector financiero, fue designado presidente del directorio de Adecoagro, luego de que la compañía fuera adquirida en un 70% por Tether, el gigante global del ecosistema cripto.
La operación, valuada en US$ 615 millones, se concretó tras la compra de más de 49 millones de acciones a US$ 12,41 cada una. De este modo, Tether, que ya poseía el 19,4% de la firma, consolida el control mayoritario de una de las principales empresas agroindustriales de Sudamérica.
Adecoagro opera unas 500.000 hectáreas entre propias y alquiladas en Argentina, Brasil y Uruguay. En Uruguay participa del negocio agrícola y en el sector arrocero, mientras que en los otros países se extiende también a otras producciones y energías renovables.
Desde el entorno de la empresa destacan que la gestión diaria no sufrirá alteraciones, manteniéndose Mariano Bosch como CEO, aunque sí se reconfiguró el Consejo de Administración, con la incorporación de Sartori como presidente. También se sumaron Christian De Prati, Andrés Larriera, Kyril Louis-Dreyfus y Oscar León Bentancor, en reemplazo de cinco directores salientes. Oscar León Bentancor fue por, más de 10 años, gerente financiero en UAG.
“Esta alianza con Tether abre una nueva era de oportunidades para Adecoagro. Esperamos ampliar el impacto de la compañía en la agricultura y la energía sostenibles, reforzar la disciplina de capital y generar valor a largo plazo en Sudamérica”, señaló Sartori tras su nombramiento, según publica la web de Tether.
La adquisición marca un giro estratégico para Tether, tradicionalmente vinculada al universo de las criptomonedas. Paolo Ardoino, CEO de la compañía, sostuvo que esta operación representa “un paso más para conectar las industrias tradicionales con el futuro de las finanzas descentralizadas y el empoderamiento económico”.
Por su parte, Mariano Bosch, fundador y CEO de Adecoagro, celebró la llegada del nuevo socio estratégico: “La inversión de Tether marca un antes y un después para Adecoagro. Su compromiso con la infraestructura sostenible complementa nuestra misión y abre nuevas posibilidades”.
La relación entre ambas compañías comenzó en septiembre de 2024, cuando Tether realizó una primera inversión de US$ 100 millones por el 9,8% del capital. Desde entonces, la alianza se fue profundizando, con un claro objetivo: integrar tecnología e innovación al agro, y consolidar inversiones reales y sustentables en América Latina.
La nueva Junta Directiva será ratificada formalmente en la asamblea del 6 de junio de 2025.
Sofoval presentó la Guía de Costos para la zafra de invierno 2025/2026, en la que el trigo en siembra directa y sin renta muestra un ajuste moderado en los costos y una mejora en el margen neto respecto a la estimación de abril de 2024.
El costo total por hectárea pasó de US$ 823 en 2024 a US$ 838 en 2025, un aumento de 1,8%. Por su parte, el precio estimado de venta subió de US$ 190 por tonelada a US$ 200 (+5,3%), lo que permite una mejora del margen neto, que se ubica en US$ 62 por hectárea en 2025, frente a los US$ 32 por ha de 2024.
El fertilizante pasó de US$ 72 a US$ 90 por ha, al cambiar la fórmula de 4-30-10 (NPK) a 9-23-30 (NPK). La inversión en urea (40N + 6S) subió de US$ 138 a US$ 140 por ha (+1,4%), y el costo de la semilla bajó de US$ 74 a US$ 65 por ha.
En cuanto a las labores, el total se redujo levemente de US$ 227 a US$ 220/ha (-3%), por bajas en siembra y cosecha. En tanto, los costos pos cosecha aumentaron de US$ 149 a US$ 153 por ha (+2,7%).
El rendimiento de equilibrio se mantuvo prácticamente estable, bajando apenas de 4.300 a 4.200 kilos por hectárea (Kg/ha), mientras que el presupuesto de Sofoval trabaja sobre un rinde estimado de 4.500 Kg/ha.
A modo de contexto, el informe de abril de 2024 tomaba un tipo de cambio de $ 38,8 por dólar y un precio del gasoil de $ 54,9 por litro, mientras que en abril de 2025 se proyecta un dólar a $ 42,82 (+10,4%) y un gasoil a $ 50,17 (-8,6%).
En comparación con la Guía de Costos de junio de 2024, el informe de abril 2025 muestra un escenario más ajustado. En junio del año pasado, Sofoval estimaba un costo total de US$ 826 un precio de venta de US$ 230 por tonelada y un margen neto de US$ 209 por ha, con un rendimiento de equilibrio de 3.600 kg/ha, sensiblemente inferior al actual de 4.200 kg/ha.
Esos valores se explicaban por un precio estimado más alto, menores costos de insumos como urea (US$ 126 por ha en junio 2024 vs. US$ 140 por ha en abril 2025) y fertilizante (US$ 72 vs. US$ 90 por ha), así como por una cotización del dólar más baja ($ 38,6) y un gasoil a $ 52,42 por litro.