El mercado internacional de carne ovina presenta características salientes: precio elevado y creciente, muy alta concentración en la oferta y demanda en aumento. Para la carne ovina uruguaya existe demanda sostenida y creciente en volumen y precio. Existen restricciones de acceso a mercado que inhiben el total aprovechamiento de las oportunidades, sostiene el Instituto Nacional de Carnes (INAC) en un documento presentado en su pagina web.
Sobre el mercado internacional señala que la carne ovina se posiciona como un segmento de alto valor dentro de la oferta global de proteína animal. La carne ovina ocupa un segmento de mercado relativamente “pequeño” en el comercio internacional de carnes, al considerar las cuatro principales carnes, el comercio ovino es el de menor magnitud relativa. La comercialización anual promedio de carne ovina en los últimos cinco años fue de US$ 5.200 millones y 870 mil toneladas aproximadamente. Esto es el 6% del valor y 3% del volumen comercializado internacionalmente de carnes y menudencias.
El mercado internacional de carne ovina ha crecido 63% respecto a los valores comercializados en 2010. La mayor parte de este aumento se explica por China, que representa el 65% del incremento total. Estados Unidos y Qatar fueron el segundo y tercer importador con más dinamismo en este período, representando el 15% y 7% del aumento respectivamente, informa INAC.
En los últimos cinco años, la carne ovina se ha comercializado a un precio promedio de US$ 5.800 por tonelada aproximadamente. En términos reales, esto es cuatro veces superior al de la carne aviar y dos veces superior al de la carne porcina. Para el caso de la carne bovina, la brecha es de 20% a favor del ovino. Además, la tendencia de largo plazo muestra un marcado encarecimiento relativo de esta proteína respecto al resto de las carnes: desde 1990, la carne ovina se ha encarecido a un ritmo anual promedio de 3% respecto a la carne aviar, porcina y bovina
En cuanto a los actores participantes de este mercado, se observa una alta concentración del lado de la oferta: En 2020, Australia y Nueva Zelanda representaron cerca del 90% del valor comercializado de carne ovina. Uruguay aportó cerca del 1%. Este patrón se ha mantenido estable los últimos diez años. Por su parte, el lado de la demanda presenta una mayor diversificación: En 2020, China fue el importador más relevante en valor, con 28% del valor total importado. Otros importadores relevantes son Estados Unidos, la Unión Europea y Medio Oriente
Existe demanda sostenida y creciente para la carne ovina uruguaya. En 2020, Uruguay exportó carne ovina por un valor de US$ 76 millones y 15 mil toneladas. Esto representa el 4% de la exportación total de carnes y subproductos, y el 1% de las exportaciones de bienes de nuestro país. En los primeros cinco meses de 2021, las exportaciones de carne ovina alcanzan un valor de US$ 51 millones y 10 mil toneladas, representando un crecimiento de 140% en valor y 150% en volumen respecto al mismo período de 2020.
El mercado de colocación más relevante fue China, el cual adquirió el 63% de las exportaciones uruguayas en valor. Brasil fue el segundo más relevante, con una participación de 24%. La alta participación de China en la canasta de destinos de exportación de carne ovina uruguaya es un fenómeno relativamente reciente: el gigante asiático desplazó la posición de Brasil como destino dominante en 2019, luego de que este último haya permanecido ocho años como principal mercado de exportación. Esta tendencia se afirma en los primeros cinco meses de 2021: en este período, representó el 85% de las exportaciones de carne ovina uruguaya en valor.
En cuanto a los productos, se percibe una clara tendencia a la concentración de las exportaciones en carcasas, canales y medias canales en detrimento de cortes definidos. Este patrón está directamente relacionado con el aumento de la participación de China en la canasta de destinos de exportación uruguaya.
ACCESO A MERCADOS
Uruguay posee un nivel de acceso “intermedio” a los mercados internacionales de carne ovina: Actualmente, nuestro país accede al 43% del comercio mundial. De este valor, 31 puntos porcentuales (pp) se explican por el acceso al mercado de carne con hueso a China. Los que siguen en relevancia son los mercados con hueso de Estados Unidos (5 pp) y el de Emiratos Árabes Unidos (1 pp). Cabe destacar que Arabia Saudita, UE y Reino Unido, por ejemplo, son países para los que existe habilitación sanitaria pero distintos elementos inhiben que se materialice comercio en volúmenes sustantivos.
Para aumentar este nivel de acceso a los mercados y aprovechar las oportunidades descritas anteriormente, es necesario trabajar en torno a dos conjuntos de obstáculos:
Acceso sanitario: los mercados internacionales tienden a imponer mayores exigencias sanitarias a la importación de carnes con hueso que a la carne sin hueso. El 77% del comercio de carne ovina es con hueso, lo que implica que superar estas barreras sanitarias es altamente relevante para maximizar el aprovechamiento de este mercado. Actualmente, Uruguay no cuenta con habilitaciones a mercados con hueso relevantes, como Reino Unido, la Unión Europea y Canadá. Asimismo, Uruguay cuenta con acceso para carne ovina con hueso en Estados Unidos bajo condiciones específicas de bioseguridad (“compartimento ovino”). Esto implica que la mayoría de la carne ovina nacional no sea elegible para este destino.
Acceso arancelario: Uruguay accede a China, su principal mercado, en condiciones de relativa desventaja frente a los principales competidores, Australia y Nueva Zelanda. Mientras que la carne ovina uruguaya accede con un arancel promedio de 15% al gigante asiático, Australia accede con un arancel de 3% (que será 0% en pocos años) y Nueva Zelanda lo hace con 0%. Existen otros mercados donde Uruguay no cuenta con acuerdos comerciales preferenciales pero donde los aranceles no son una barrera, dado que los aranceles por defecto que se cobran a estos productos son relativamente bajos (Estados Unidos y Canadá).
Clima beneficiaría el desarrollo de los cultivos en EE.UU., con lluvias y temperaturas moderadas. La producción no sufriría mayores amenazas. Derrumbe en aceite de soja por temor a menor uso para biocombustibles. Preocupa el futuro de la demanda interna. Perspectivas de subas de tasas fortaleció notablemente el dólar, desalentando posiciones en commodities. Petróleo, oro y agro sufrían ventas masivas por parte del segmento especulativo. Lo que generó la mayor caída diaria de la historia, un 8.9% y cerró en US$ 487,04.
Karen Braun, analista de Reuters, destaca que fue la mayor baja diaria de la historia y que, en las últimas siete ruedas, la oleaginosa perdió un 15,8% del valor
Liquidaciones por parte de los fondos en commodities agrícolas, ante un conjunto de elementos bajistas. Panorama climático favorable en el cinturón maicero y perspectivas de menor demanda interna para producción de etanol. Petróleo en retroceso y dólar firme operaban en igual sentido.
Ajustó posiciones, en línea a la tendencia de sus pares. Dólar en alza contra demás monedas del mundo quitaba competitividad al trigo americano. Ingreso de la mercadería en EE.UU. y perspectivas de buenas cosechas en todo el hemisferio norte, agregaban presión.
En un contexto de precios firmes en el ganado, el mercado interno de la carne vacuna está “complicado”, debido a la falta de oferta para importar de Brasil y a que la producida en Uruguay está vendida para la exportación. Así lo comentó el director de Abasto Santa Clara, Jorge López, el miércoles 16 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que el consumidor uruguayo siente las subas, que en los últimos días se frenaron. El presidente de Inac advirtió en medios de prensa que el incremento anual de invierno en el valor de la carne este año se adelantó, con lo que coincidió López.
Indicó que “la venta (de carne vacuna) cayó”, como resultado de ese aumento registrado en el precio del producto. El consumidor tiende a comprar carne de pollo y de cerdo, ante esa circunstancia.
La alternativa para importar carne en junio estuvo en un proveedor de Paraguay, contó. Precisó que de ese país importa todo tipo de cortes cárnicos, y que seguirá siendo el proveedor en julio.
El empresario señaló que las ventas de Santa Clara en el mercado interno entre 2020 y lo que va del año muestran una disminución del 15% frente a lo que pasaba en 2018 y mismo período de 2019.
En la zona este del campo uruguayo el panorama productivo pinta bien, considerando que fue un “año soñado”, dijo el empresario agrícola ganadero, Gustavo Ferrari, el miércoles 16 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Advirtió que es importante tener cuidado con lo que interpretan los políticos que piensan que los sojeros son todos ricos, pero se olvidan que la seca pegó y el rinde promedio nacional será inferior a los 2.000 kilos por ha. En el este “la cosecha de soja fue buena, la de sorgo también y la de arroz fue muy buena”, reconoció.
Comentó: “Sembramos soja pensando en vender a US$ 320 la tonelada y la terminamos vendiendo a US$ 500, aunque una parte se vendió a US$ 380”.
El rendimiento de los granos de verano en esa región fue algo superior al promedio país, con 2.300 a 2.500 kilos por hectárea en soja, indicó.
Dijo que en el caso del sorgo el rinde se ubicó entre 5.000 y 6.000 kilos por hectárea, favorecido por un régimen de lluvias frecuentes.
Un negocio atractivo para los productores es la exportación de sorgo a Taiwán, en un precio de US$ 200 la tonelada puesto en puerto de Montevideo. Unas 2.000 toneladas del grano serán embarcadas en esta oportunidad, precisó.
Ferrari se mostró optimista respecto a la próxima siembra de los diferentes granos, principalmente de arroz y de soja. Pero a la vez marcó que en caso de concretarse la eventual apertura del mercado chino para el sorgo uruguayo supondrá una competencia para el arroz en esa zona del país.
El mercado de granos registra una fuerte volatilidad, lo que mantiene atentos a los productores agrícolas. ¿Cómo se explica esa situación?. Las bajas significativas de los últimos días es parte típica de esta época del año, respecto a lo que se empieza a definir en la producción de Estados Unidos, lo que es crucial para la formación de precios. Así lo señaló el analista de la firma AZ Group, Nicolás Udaquiola, el martes 15 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Ese y otros temas serán abordados este miércoles 16 a las 18:30 horas se en una jornada virtual de lanzamiento del ciclo agrícola 2021/22 por revistaverde.com.uy.
“Hay que hacer historia de donde venimos, de las medidas implementadas por la pandemia (Covid-19) no solo en el agro si no en la economía mundial, que sentaron las bases de los precios actuales junto a una demanda voraz”, argumentó.
Eso dijo aludiendo a las crecientes importaciones de granos que realizó China este año, principalmente de EEUU, pero también de otros países. En ese contexto, Udaquiola valoró la importancia de la toma de decisiones de las empresas del sector.
Otros asuntos a tratar serán los márgenes de rentabilidad, la evolución del costo de los insumos, como el caso de los fertilizantes y agroquímicos.
En 2020 el sector lanero registró un duro golpe por el impacto de la pandemia Covid-19, ya que durante casi seis meses China, que es el principal mercado para ese producto, prácticamente no operó en la demanda.
Este año la situación cambió y empezó a reactivarse la exportación en los primeros cinco meses, tanto en lana sucia, lavada y peinada en volumen, dijo la analista de mercados del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), María Paz Bottaro, el martes 15 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Comentó que “se ve una curva ascendente”, aunque “todavía no se llega a los niveles de otros años”, por ahora “las exportaciones están focalizadas en lanas finas, por debajo de 21 micras”.
“El 40%” de la lana comercializada está en ese renglón de finura, lo que también incide en los negocios internos, indicó. El mundo todavía está en pandemia, algunos países en confinamiento y en proceso de vacunación, lo que influye en la demanda de la lanas, dijo.
Bottaro informó entre enero y mayo de este año el monto de las exportaciones de lanas sucias es de US$ 20 millones, lo que significa un 17% de aumento respecto a igual período del año pasado mientras que el volumen crece un 27%, destacó.
Precisó que las exportaciones de lana lavada el aumento en valor es de 43% y en volumen es de 38%; mientras que en la lana peinada en valor se mantiene igual a 2020, pero en volumen creció 20%.
Hace unas tres semanas la relación entre el precio promedio de exportación de carne vacuna y el novillo gordo mostraba un valor de US$ 4.200 la tonelada para el primero y de US$ 4 el kilo para el segundo. Actualmente el ingreso medio de exportación pasó a casi US$ 4.500 y el precio del ganado quedó prácticamente igual, por lo cual esa relación está dirigiéndose más hacia el lado de la industria frigorífica. Así lo analizó el director de Agrofocus, Gonzalo Ducós, el lunes 14 en el programa Punto de Equilibrio en Carve y revistaverde.com.uy.
Dijo que el planteo que se hace en la consultora es el de acelerar las ventas del ganado que esté pronto para faena y apurar las compras de las categorías de reposición porque la relación flaco-gordo “está del lado del invernador”.
En noviembre de 2019 el valor del novillo era de US$ 4 el kilo y el del ternero era de US$ 2,55, lo que daba una relación de 1,33. Hoy esa misma cuenta resulta en 1,06, comentó. La relación ganado de reposición con novillo gordo en la serie de los últimos diez años muestra un promedio de 1,25.
Ducós consideró que el comportamiento del productor es de cautela, “para no cometer ninguna locura”, en base a la experiencia vivida en 2019 “cuando hubo una disparada de los precios de reposición, donde se compró el ternero a US$ 2,55 y luego se vendió el novillo a US$ 3,20, eso motivo un descalce importante”.
Además, al tener todo el invierno por delante impacta en la relación flaco-gordo. “El dato de crecimiento de pasturas y verdeos que publica Inia La Estanzuela ha sido el menor de los últimos 10 años, todo el mundo está con poco pasto y eso pesa en las decisiones”, según el asesor.
Otro factor que incide es la producción agrícola, “en las empresas que asesoramos estamos viendo un crecimiento en el área de soja mayor al previsto”. Otra decisión que “ya se tomó” es la de aumentar el área de cultivos de invierno y “eso le saca espacio a los puentes verdes, en esos casos había receptividad de ganado, hoy no la tienen y esa demanda de ganado no está”. Los granos “son un fuego” por lo tanto “la suplementación no permite tener posibilidades importantes porque las relaciones de intercambio no serían del todo favorables”, concluyó.