Montevideo, 9 de Julio 2020

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Agricultura

Varias herramientas para diversificar el riesgo del sistema en invierno

26 marzo, 2020

Manuel Artigas, responsable de I+D del área Semillas de ADP, dijo que la empresa tiene una paleta con amplias opciones para los esquemas de producción en la próxima siembra.

De cara la campaña de invierno que se aproxima, es prudente analizar un cúmulo de factores para poder encararla, y poder tomar las mejores decisiones en cada sistema, señaló el ingeniero agrónomo Manuel Artigas, responsable de Investigación y Desarrollo (I+D) del área Semillas de ADP.

“Si bien no sabemos cómo terminará la campaña de verano, sí sabemos que hay una gran heterogeneidad de situaciones generadas por la variabilidad de las lluvias y los manejos realizados. Algo que podemos intuir es que, en las zonas donde se mantenga el régimen de precipitaciones por debajo de lo normal, posiblemente entremos a la siembra de invierno con niveles de nitrógeno elevados, lo que podría ser utilizado por cultivos de invierno sembrados temprano, para evitar que se lixivien”, explicó Artigas.

Indicó que la gama de opciones invernales para esta campaña “es interesante”, desde gramíneas como trigo, cebada y avena, hasta oleaginosas como colza y carinata. “Todas con sus particularidades y diferencias, pero con gran capacidad de articularse en esquemas productivos diversos, apuntando a disminuir la exposición al riesgo de sembrar un solo cultivo”, comentó.

Por otra parte, analizó que “la gran inestabilidad en los mercados genera la incertidumbre de saber qué cultivo, a priori, puede ser más rentable, uno que se comercialice en la región (como el trigo), uno que su referencia de precio esté en Chicago o en la bolsa de valores de Francia, y/o asociado al precio de los combustibles. “Todo esto conlleva a que la decisión de qué sembrar se vuelva más compleja y, por ende, una de las opciones sea hacer de todo un poco. Para que esto sea rentable, o más seguro, debe hacerse con planificación, intentando pedirle a cada cultivo lo que puede dar, ubicándolo donde mejor responda y genere mayor impacto al sistema”, analizó.

Que los meteorólogos estén pronosticando un año frío y seco, y además, viendo el panorama político de la región (con Argentina un poco desmotivada por las recientes medidas adoptadas por el gobierno y Uruguay en buena sintonía con Brasil), “nos motiva a pensar qué sembrar trigo puede ser una oportunidad de atender la gran demanda que este último país genera. Si bien, estos son supuestos y se basan en especulaciones, parece probable que ocurra”, analizó.

El responsable de I+D del área Semillas de ADP comentó que para los productores que están evaluando la siembra de trigo, las estrategias para este invierno pueden ser dos. Por un lado, buscar alto potencial de rendimiento con los costos más bajos posibles, sin descuidar el cultivo, utilizando materiales que se siembran temprano, con alto potencial y que sean sanos como, Guayabo o Jacarandá.

Agregó que el otro camino, es ir por cultivares de ciclo largo y siembra temprana, que priorizan una mejor calidad de grano y un potencial de rendimiento estable, como Curupay.

Artigas consideró que, independientemente de la estrategia que se elija, o la combinación de ambas, “es indispensable manejar ajustadamente cada uno de estos materiales, para lograr con cada uno la máxima rentabilidad”.

El cultivo de canola crece por sus múltiples beneficios al sistema, desde lo económico-productivo hasta lo operativo, diversificando riesgos e integrándose muy bien a la rotación con soja de segunda. “La estrategia de ADP es apuntar a materiales primaverales, como Igranola 103, que sembrada desde mayo hasta principios de junio permite cosechas tempranas, sobre fines de octubre y principios de noviembre. La soja de segunda se hace con fecha de siembra de primera y no superpone la cosecha con cebada y trigo”, indicó.

Dentro de las avenas para cobertura, pastoreo o doble propósito, Artigas indicó que aparecen herramientas interesantes, como la avena negra Iapar 61, que permite producciones de forraje elevadas, en cortos períodos de tiempo, y sirve para realizar coberturas o verdeos cortos para pastoreo.

Otra opción en avena es Cantara, variedad que puede usarse como doble propósito o exclusivamente para producción de grano. “Por su alta producción de biomasa (fibra y grano) es una alternativa interesante a la hora de realizar conservación de forrajes”, concluyó.


Nota de Revista Verde N° 84