Montevideo, 20 de Octubre 2019

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Herbicidas: Utilizar más el conocimiento para minimizar los riesgos ambientales

La investigación trabaja tanto a nivel agronómico como ambiental, «porque están muy relacionadas, todo lo que hagamos agronómicamente tendrá una repercusión ambiental. Además, está la presión social, que cada vez es mayor», dijo a VERDE el ingeniero agrónomo argentino Francisco Bedmar, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

El especialista participó de una jornada que organizó Proquimur, en Mercedes, donde señaló que en la actualidad todo el acento de la investigación está puesto en saber cómo se comportan los herbicidas en el suelo, para tener un mayor aprovechamiento de su efectividad, evitar que se pierda producto y que se produzca daño ambiental.

Comentó que al trabajar con estos temas se nota la gran complejidad del sistema, «los suelos son complejos, y entender la dinámica del herbicida se hace difícil, porque cada producto tiene una dinámica distinta y un comportamiento diferente».

Todos los estudios se centralizan en un producto en particular, para cada zona o tipo de suelo. «Estamos estudiando si se retienen o no, si tienen o no residualidad, si varía dependiendo de la condición de los cultivos, cómo actúan las condiciones ambientales o la cantidad de rastrojo que hay en un potrero», indicó.

En el caso de los productos preemergentes, la tendencia es volver a los que hasta hace un tiempo no se usaban tanto, fundamentalmente por la aparición de resistencia al glifosato.

Lo que se estudia es cuánto de ese producto se retiene en el suelo, cuánto queda disponible en el agua del suelo –en los poros, porque de ahí lo toman las raíces de las malezas–, se tiene en cuenta cuánto tiempo permanecen los residuos. Consultado sobre este último punto indicó que es muy variable, desde 15 días hasta un año, y es algo que debe estar bien explicado en las etiquetas de los productos.

Agregó que el tipo de suelo es fundamental, porque cuanto más retenido queda un producto en el suelo, menos residualidad tiene y menos disponibilidad hay para las plantas, por lo tanto, los períodos de residualidad serán más cortos. En cambio, si se aplica en un suelo que tiende a ser arenoso, donde casi no hay retención, el herbicida está totalmente disponible. «Por eso es fundamental regular las dosis en cada zona, dependiendo del suelo», subrayó.

En tal sentido, dijo que hay que conocer qué tipo de lote se tiene, cuáles son los parámetros del suelo, en materia orgánica, arcilla y pH, y cómo se comporta el producto bajo esos parámetros. «Sabiendo esa ecuación, uno puede definir qué dosis aplicar o no, además de tener en cuenta qué rotaciones de cultivo hacer», agregó.

Bedmar señaló que en Argentina hay pocos grupos que trabajan en la dinámica del comportamiento de herbicidas en el suelo, y eso no se trasluce a la innovación, porque sólo serán válidas para el lugar dónde se estudia y no para todo el país.

Consideró que los problemas se dan cuando no hay control de las aplicaciones, del uso de los productos, de las dosis. «Hay mucha información, pero creo que los agrónomos no nos involucramos con el tema, por desconocimiento o porque hasta ahora aplicamos un solo producto, y con eso era suficiente. Pero ahora ese producto no alcanza y genera resistencias. Además, falta control y se generan problemas sociales por las derivas, toxicidad, presencia en aguas, y por eso la sociedad se opone», explicó.

Aseguró que todos los productos, emergentes o posemergentes, tienen un efecto en el suelo. «Debemos ampliar la conciencia sobre el uso de estas sustancias, que pueden ser muy riesgosas y generan problemas en el ambiente. Debemos conocerlas, saberlas usar, consultar la información disponible, tratando de ajustar el uso a cada región, situación, suelo, clima y sistemas de manejo. Hay que tomar recaudos para usar estos productos de forma racional, cuando hay que usarlos, y en las condiciones para las que fueron diseñados. Además, hay que observar todos los factores que disminuyen el riesgo de derivas, para que el producto no se mueva del lugar de aplicación», planteó.

 


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