Montevideo, 20 de Octubre 2019

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Agricultura

Uruguay tiene varias herramientas para frenar el avance de las malezas

«En Uruguay estamos bien, porque tenemos muchas herramientas, como los cultivos de cobertura, la rotación con pasturas. Los argentinos cuando vienen siempre alagan nuestros sistemas», dijo a VERDE el ingeniero agrónomo Alejandro García, del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), en una jornada organizada por Proquimur, donde se analizó la situación de malezas en el país y el manejo de herbicidas.

Señaló que en el marco del Programa de Sustentabilidad Ambiental de INIA se están viendo las cargas de cada sistema, para determinar cuáles son las luces amarillas. «Agroquímicos usamos en casi todos los sistemas, el tema es el tipo de agroquímicos, las opciones que hay, o la carga que están demandando los sistemas por distintos problemas, como las malezas resistentes, donde está el peligro de que se estén acumulando más rápido de lo que el ambiente los pueda procesar. Ahí están los riesgos», indicó García en el marco de una jornada organizada por Proquimur en Mercedes.

Comentó que Leonidas Carrasco es el bioquímico que está trabajando en el Programa de Sustentabilidad de INIA y tiene muestreos de agua y de suelos. Por otra parte, en la Universidad de la República también hay información sobre peces en determinadas cuencas y fuentes de agua, además de muestreos de agua y de suelos; y esperan que los resultados de esos trabajos se conozcan a la brevedad.

«Un ejercicio que tenemos que hacer todos es poner esos datos en un contexto y discutirlos, porque a veces no es fácil interpretar cómo llegó un producto ahí. Hay que establecer límites», planteó.

El integrante de INIA explicó que «desde que uno está haciendo agricultura y usa agroquímicos, esos agroquímicos están en el ambiente. Hay límite de residuos y está calculado cuál es el máximo, para saber cuándo es un problema. Sino es algo que el ambiente procesa y no conlleva un riesgo».

«Estamos dialogando para ver qué se encontró, cómo, si es riesgoso o no. Hoy la precisión de los aparatos es tan grande, que uno podría agarrar muestra de cualquier lado y encontrar algo. Puede ser hasta restos de un insecticida de una casa, no tiene por qué ser un agroquímico. Por eso hay que contextualizar. Es un tema con el que venimos preocupados desde hace tiempo, no es que lo empezamos a estudiar ahora por una presión social. La inocuidad alimentaria y la calidad del ambiente fueron siempre temas que nos preocuparon», aseguró.

García observa que hay ciertos grupos de la ciudadanía que «tienen un impacto muy fuerte con sus mensajes, y eso le llega a la gente. Lo que hacemos es recoger los datos, estudiarlos y si se detecta un problema trabajar para atacarlo. Pero capaz deberíamos informar más a la sociedad sobre estos análisis, para decirles que no hay riesgos».

«En algunos casos estoy convencido de que es más el ruido que el problema. Tal vez como agrónomos deberíamos estar más en contacto con la sociedad. Está perfecto que la sociedad quiera saber cómo se produce la comida y cómo tratamos el ambiente, por eso debemos explicar mejor los datos que tenemos», admitió.

«Después que el tema empieza es difícil frenarlo de un año para el otro, así como fuimos acumulando ciertos problemas, con el banco de semillas y cierta resistencia, volver nos llevará un tiempo», expresó García en relación a las malezas resistentes.

El ingeniero agrónomo señaló que los nuevos proyectos de investigación que lleva adelante INIA se están enfocando mucho en los cultivos de cobertura, «en el control cultural, alternativas a las que les estamos dando más importancia para que complementen el control químico».

Comentó que las industrias que desarrollan y fabrican herbicidas «están haciendo muy buena investigación, nos sentamos en una mesa de diálogo con ellos, nos muestran los datos, los analizamos y discutimos. Tenemos una constante interacción, porque los recursos son limitados, y si los destinamos a la parte química, estaremos haciendo lo mismo que hacen las empresas, y dejando de lado todo lo demás, que si no lo hacemos nosotros no lo va a hacer nadie».


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