Montevideo, 19 de Junio 2019

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Agricultura

UPM apunta a duplicar el área de carinata

En la zafra pasada el cultivo ocupó unas 9.000 hectáreas en Uruguay; se siembra bajo contratos y la producción es destinada a la elaboración de diesel renovable en Finlandia

La Brassica Carinata es una alternativa de cultivos de invierno que el productor puede considerar entre sus opciones de siembra, y está incluido en el programa de producción de UPM Biofuels. El ingeniero agrónomo Pieter Boutmy, del área de Desarrollo de Negocios de UPM Biofuels, dijo a VERDE que la empresa tiene operativa desde el año 2015 su biorefinería de producción de diesel renovable en Finlandia, siendo su materia prima productos derivados de la madera.

No obstante, la compañía busca alternativas de forma permanente como complemento, las que deben ser renovables y sustentables en el tiempo. De esa manera se desarrolló el programa del cultivo de Carinata en Uruguay. “Nuestro diesel renovable actual reduce las emisiones de CO2 al ambiente en más de un 80% en comparación con los combustibles derivados de fuentes fósiles”, destacó.

Si bien UPM produce a partir de materias primas derivadas de la madera, también hay otras materias primas que pueden cumplir ese objetivo, como aceites, subproductos de otros procesos, grasas animales o aceites vegetales.

La Carinata posee un aceite no comestible, de muy buena calidad, que puede ser usado como materia prima para la producción de diesel y naftas. “Consideramos la utilización de cultivos o materias primas sustentables a lo largo de la cadena. En 2017 y 2018 obtuvimos en conjunto con los productores la certificación RSB (Mesa Redonda para biomateriales sustentables, de sus siglas en inglés) para toda el área de producción. La certificación implica aspectos legales, sociales, técnicos, de manejo y mejoramiento continuo”, agregó.

Si bien este es un nuevo concepto, “se ha logrado la certificación en el total del área gracias al trabajo en conjunto. Esto marca nuestra responsabilidad y compromiso con los aspectos antes mencionados”.

UPM comenzó a investigar en 2014 si el cultivo podía ser una materia prima que pueda complementar y aumentar la producción de su biocombustible. “Comenzó con ensayos de variedades en INIA La Estanzuela, con el estudio de la fenología del cultivo. También se estudió en conjunto con la Facultad de Agronomía, en la Cátedra de Cultivos de la EEMAC, para conocer los aspectos de manejo y adaptación a las diferentes zonas”, indicó el técnico de UPM.

“Lo que se busca con todos los actores es generar información pública y de calidad para el productor, para que el cultivo pueda expresar el potencial de producción que se viene viendo desde hace algunos años en Uruguay”, agregó.

También señaló que se viene realizando un trabajo de mejoramiento genético de variedades, en conjunto con una compañía canadiense que se encarga del desarrollo. El año pasado se testearon más de 25 variedades y también se incorporaron híbridos, y se cataloga la evolución como “muy positiva”.

“Comenzamos con 150 hectáreas en diferentes zonas agroclimáticas para observar el comportamiento del cultivo en Uruguay y después fuimos sumando área, incorporando opciones comerciales, compartiendo con los productores el manejo del cultivo y en 2018 se alcanzaron a sembrar unas 9.000 hectáreas”, recordó Boutmy. «Apostando a más, acompañando el plan comercial, en una mejora constante para el productor”, agregó.

Se pasaron de sembrar 3.000 hectáreas en 2016 a unas 9.000 en 2018, y la idea es continuar en esa línea. Para 2019 se piensa duplicar el área en relación al año anterior.

“Tenemos disponibilidad de semilla y genética para eso, pero más allá de sumar área y de un número específico, debemos realizar las cosas correctamente, dado que es una especie nueva pero que se consolida, tanto para Uruguay como para el mundo”, dijo Boutmy.

Si bien hay buenas experiencias en Estados Unidos y Canadá, la Carinata tiene su mayor desarrollo en Uruguay. «Esto genera una responsabilidad muy importante, que implica dar pasos certeros”, agregó.

UPM cuenta con un equipo técnico, comercial y de certificación, que acompaña al productor en todo su proceso. El aceite es para consumo propio de UPM y la harina proteica se utilizará para complementar la producción y el consumo animal. La demanda es muy promisora, teniendo en cuenta que se quiere aumentar la producción de biocombustibles.


Lea la nota completa en Revista Verde N° 76