Montevideo, 3 de Abril 2020

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Empresas

Tras lograr sus metas a tres años, Goyaike apunta ahora al largo plazo

La empresa de Pérez Companc en Uruguay trabaja, diversifica e interactúa en cultivos, ganadería, comercialización de granos y logística, faena y exportación de carnes.

Goyaike, la plataforma agropecuaria del grupo Pérez Companc en Uruguay, cumplió los objetivos que se había planteado a tres años y ahora proyecta a largo plazo. Goyaike en Uruguay incluye a las empresas: Del Carmen, dedicada la producción agrícola y ganadera; Garmet, para el acopio y comercialización de granos, con de sus respectivos servicios; y Frigorífico San Jacinto.

Sobre el negocio agrícola, Christian Angio, gerente general de la plataforma, comentó a VERDE que “hemos tenido un verano bastante razonable, dentro de la media, o un poco mejor. Si bien al final del verano está apretando un poco la seca. Hemos tenido buenos cultivos, con algunos manchones de sufrimiento en algunos sectores, pero creemos que tendremos buenas cosechas, tanto de la soja de primera como de segunda”.

Angio señaló que gran parte de los maíces de primera se hizo con riego, y que los rendimientos que se están obteniendo son “muy buenos”.

Comentó que la empresa tuvo un crecimiento de área, tal como se preveía en el plan definido a tres años. “En el primer año pudimos crecer; en el segundo no pudimos encontrar campos que se ajusten a nuestro modelo, con una rotación de largo plazo, tanto en agricultura como en ganadería, y además por los precios; y este año pudimos crecer, en línea con nuestro plan estratégico”, detalló.

Angio señaló que la empresa busca consolidar un equilibrio entre el área agrícola y la ganadera. El 50% de los campos donde produce la empresa son propios y el 50% alquilados. “Nos propusimos mantener ese ratio y que los esquemas en campos alquilados sean iguales a los de los campos propios, con altos niveles de fertilización, balanceada, con rotaciones no solo dentro del área agrícola, sino que también esa área pueda, en función de su capacidad productiva y de su ambientación, rotar con ganadería”, comentó.

En tal sentido, el gerente general agregó que “en la medida que pudimos alquilar campos donde nos permitieran aplicar la misma metodología, tecnología y modelo de negocios que en los campos propios, lo hicimos. Lo pudimos lograr, porque no teníamos perspectivas de crecer si no estaban dadas las condiciones para tener este tipo de crecimiento. Y ahora ya tenemos un volumen de negocios que nos permite mantenernos estables”.

El responsable de Goyaike remarcó que “el recurso suelo es sumamente escaso, y si no es bien cuidado y rotado se deteriora, y eso aumenta el riesgo del negocio agrícola. Sin embargo, si lo manejamos bien, le bajaremos el riesgo al negocio, porque bajaremos la volatilidad de la producción, y tendremos una empresa estable y sustentable en el tiempo”.

Considerando la totalidad del área agrícola, con doble cultivo, y ganadera, la empresa maneja prácticamente 50.000 hectáreas.

Ganadería

Goyaike realiza ganadería de cría, semi intensiva e intensiva, con pastoreo rotativo y agua en las parcelas, además de la terminación a corral. “Con cría propia abastecemos alrededor del 40% de la terminación, y el 60% lo compramos. Creemos que es importante tener un balance, operar en el mercado de reposición, en las pantallas, tener relaciones estables en el tiempo con consignatarios, y también buscar acuerdos de abastecimiento con productores, algunos vecinos y otros que están más lejos, pero con los que tenemos una relación de afinidad”, detalló Angio.

Anunció que se está incrementando la capacidad instantánea del corral para llegar a unas 6.000 cabezas, y que se realizan entre dos y tres encierros anuales, dependiendo del año, de la cuota 481, de la reposición y de los negocios de novillos más pesados.

La producción

“El negocio productivo hoy está muy riesgoso, tiene volatilidad, porque los costos han seguido creciendo en dólares, y los ingresos no han ido acompañando al mismo nivel. Tomamos promedios de tres a cinco años para analizar la producción agrícola-ganadera”, dijo el gerente general de Goyaike.

Analizó que el año pasado fue muy bueno para la ganadería, si se considera el costo de reposición del año anterior, pero si se tiene en cuenta el costo de ese año, el margen del negocio se torna fino. “Por eso es importante bajarle el riesgo, considerando la cría, recría y terminación”, planteó.

De todos modos, explicó que se baja el riesgo “siempre que seamos exigentes en los diferentes eslabones de la cadena. De nada sirve hacer un poco de todo si no se es eficiente en todo el sistema, tanto en ganadería como en agricultura. Con el tiempo aprendimos a medir cada centavo, a planificar muy bien, a anticiparse, a tener plan A, B y C, para poder defendernos de riesgos, como las variables macroeconómicas, los mercados, precios internacionales y la volatilidad climática que tiene el Uruguay, que es importante”.

Plan de largo plazo

“Ese plan que nos trazamos a tres años ya está cumplido y ahora vamos por más, a uno más de largo plazo, que considera Goyaike como una compañía también de servicios e industrial, que tiene que ver con Garmet y con Frigorífico San Jacinto”, explicó Angio.

Agregó que se busca una integración de las actividades, trabajando mucho las sinergias, no solo dentro de las unidades de negocio sino también buscando ser muy profesionales en el soporte, como las finanzas, el manejo de los impuestos, el capital humano y el alineamiento del equipo al proyecto.

“Creemos que ese proyecto tiene que estar alineado con los objetivos personales de cada colaborador. En la medida que podamos lograr esa conexión de pensamiento entre los objetivos de cada uno y de la compañía, tiene mayor calidad de trabajo, de vida, y termina generando mejores resultados”, opinó.

Garmet ahora en Young

Garmet arrendó la planta de Kamir, en Young. “Tenemos una excelente relación con nuestros clientes, uno de ellos es el dueño de Kamir, y nos ofreció la posibilidad de hacer un arrendamiento de largo plazo, y tener un horizonte para trabajar una planta de primera línea, en una zona donde necesitábamos un poco más de estructura”, señaló Angio.

El gerente general de Goyaike admitió que “era algo que no estaba planeado, pero se dio la oportunidad. Lo que más nos importa es la relación, por la importancia de las personas que están detrás de la compañía. Tenemos la misma filosofía de pensamiento y proyección, y la posibilidad de estar en una zona de mucho potencial, y poder abastecer y brindar un servicio de calidad a los productores de la zona; algunos de ellos ya son clientes nuestros”.

Destacó que la gran fortaleza de Garmet es “el conocimiento que tiene de la producción, de las necesidades de los productores, apuntando mucho al servicio y al modelo de atención, bien personalizada, con una respuesta ágil en la demanda, la financiación, la velocidad de pago y la transparencia en las liquidaciones”.

Analizó que, por lo general, “las grandes empresas que están en Uruguay han evolucionado positivamente. El mercado uruguayo es muy competitivo, y no es fácil la diferenciación. Al estar en la producción y en la comercialización estamos de los dos lados del mostrador, y entendemos las respuestas que se deben dar al productor, porque las estamos viendo desde la producción y nos anticipamos a los cambios que debemos hacer, cosecha a cosecha y temporada a temporada, porque ningún año es igual al anterior”.

En ese sentido, comentó que “la empresa siempre está pensando en incorporar mejoras que hagan más fácil la operativa, más transparente, mejoras que tienen que ver no solo con el modelo de atención de servicios, sino también con la incorporación de más tecnología”.

Frigorífico San Jacinto

Consultado sobre el negocio de la industria frigorífica, respondió que no está pasando por un buen momento. “El novillo uruguayo es el más caro del mundo. Vale más que el de Estados Unidos y que el de Australia, y vendemos al mismo precio. Además, tenemos competidores regionales como Brasil y Argentina, que al haber devaluado en mayor medida sus monedas, están más competitivos que nosotros en los mercados”, dijo.

Señaló que en los últimos meses la situación no fue de normalidad, primero por la fiebre porcina y luego por el coronavirus, además de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. “Hubo varios factores de peso, estructurales, que hacen que el comercio mundial esté agitado”, sostuvo.

Agregó que esta situación se traduce en aumento de costos. “La demanda está un poco más retrasada. Creemos que en algún momento eso se normalizará, porque no dejará de existir, aunque demorará algunos meses. De todos modos, no creo que volvamos a los precios de fines del año pasado”, consideró.

Angio afirmó que ese sector necesita un margen positivo, más allá del precio de la hacienda. “Son varios años negativos, pero lo que tiene a favor la industria es que tiene muchos años de trabajo, años buenos, se ha invertido mucho en mejoras tecnológicas, en la capacitación de la gente, lo que ha contribuido a una mejora de la industria”, comentó.

Agregó que, aunque ahora la esté sufriendo, “haber ganado esa competitividad nos permite poder estar surfeando la ola en momentos difíciles. Pero no es sustentable seguir por mucho tiempo así, y tendrá que haber una corrección, no necesariamente una baja del precio, pero sí lograr un buen margen final para acomodar esta situación. Hoy no hay margen en el negocio de la industria frigorífica”, concluyó.


NOTA DE REVISTA VERDE N° 84