Montevideo, 3 de Abril 2020

  • °
  • H %
Agricultura

Tras el acuerdo entre EEUU y China el coronavirus afectó al mercado

La enfermedad generó una menor actividad económica, que repercutió sobre todo en la demanda de petróleo; pero a pesar del efecto psicológico, se sigue comercializando soja.

El año 2020 comenzó bien para el mercado de granos, con buenas sensaciones por la firma del acuerdo entre Estados Unidos y China, “pero después del 15 de enero aparecieron las noticias negativas”, analizó el contador Esteban Dotti, director de Agrohedge.

En diálogo con VERDE señaló que, por un lado no hubo compras de China en Estados Unidos; y por el golpe –por el momento psicológico en el mercado agropecuario, dado que no se han registrado impactos en las importaciones de granos– del coronavirus en China.

Menor demanda de petróleo

“Esta situación está afectando, sobre todo, la demanda del petróleo. La estimación marca que en febrero el consumo de China se reduciría 25% frente a la demanda normal. Esa caída representa una reducción de 3% en el consumo mundial”, señaló.

Dotti explicó que eso se registra por la parálisis del transporte y la reducción en el traslado de mercaderías y personas que está sucediendo en China. Todo esto se da cuando los chinos están de vacaciones, por el año nuevo lunar, justo en el momento de mayor movimiento de personas.

“Esta situación es la que ha motivado cambios en el precio del petróleo, que tuvo un comienzo de año movido por los ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán. Desde principios de enero y hasta mediados de febrero el precio del petróleo Brent pasó por los US$ 69, cayó a US$ 53 y luego llegó a US$ 60 (por barril). Eso habla de la volatilidad que ha tenido en los primeros 45 días del año”, señaló.

Acuerdo comercial entre EEUU y China

Dotti entiende que la firma del acuerdo entre Estados Unidos y China “es positivo, porque terminó de cerrar una guerra comercial de casi dos años. En ese acuerdo no hay un ganador claro y lo que China hace es comprometerse a comprar más productos agropecuarios en Estados Unidos. Tomaron como base el año 2017. Para este año 2020, China se comprometió a comprar 50% más de lo adquirido en 2017 y también planifica otro incremento de 50% en las compras en 2021”.

En el 2017 China adquirió productos agropecuarios en Estados Unidos por US$ 24.000 millones. En 2020 el compromiso de los chinos es adquirir US$ 36.500 millones en productos agrícolas, y en 2021 llegar a compras por US$ 43.500 millones.

“El récord histórico de compras de productos agropecuarios de Estados Unidos por parte de China fue US$ 30.000 millones, o sea que tanto 2020 como 2021 estarían bastante por arriba de ese récord, cuando la soja valía más de US$ 500 (por tonelada)”, destacó.

En el acuerdo se mencionó que habrá mayores compras de maíz, trigo y arroz. No se hizo referencia a la soja, “pero se da por sentado que estará dentro del acuerdo. Tampoco se mencionó expresamente ningún tipo de carne, pero las exportaciones de carne porcina de Estados Unidos en 2019 crecieron 10% y cerraron en un récord histórico”.

Agregó que en diciembre “exportó un nivel récord de 282.000 toneladas, y en China colocó 102.000 toneladas, otro récord histórico. El promedio mensual de exportación de la carne porcina se ubicó en 250.000 toneladas, cuando lo normal se acerca a unas 220.000”.

En el año 2017, Estados Unidos le vendió US$ 12.200 millones por concepto de soja, que representó el 50% de los productos agropecuarios vendidos a China. En 2019 las ventas de productos agrícolas llegaron a US$ 16.000 millones, de los cuales la soja representó unos US$ 8.000 millones.

“Si lo miras en toneladas, en 2019 Estados Unidos le vendió 23 millones de toneladas, luego de vender 8 millones de toneladas en 2018, mientras que en 2017 le había vendido 32 millones de toneladas”, señaló Dotti.

Luego de la firma del acuerdo “han sido casi nulas las ventas de soja hacia China y ahí está la decepción del mercado, dado que se esperaba un incremento de las compras de soja en Estados Unidos; pero China prácticamente desapareció del mercado, le ha comprado algunas toneladas, pero se han abastecido mayormente desde Brasil. El 4 de febrero se rumoreó que habían comprado 500.000 toneladas de Brasil”.

Dotti indicó que China no le ha comprado prácticamente nada a Estados Unidos, y por eso los precios no han tomado un rumbo alcista. Además, el coronavirus le ha inyectado una presión bajista.

“Por un lado no hay compras, pero por otro sigue la expectativa de las compras de soja en Estados Unidos, porque sino será difícil llegar a los compromisos monetarios del acuerdo comercial”. Otro factor positivo es que el 18 de febrero China anunció que exoneraría de aranceles a 696 productos de Estados Unidos, a solicitud de quienes precisen importar mercaderías.

Para Dotti la caída en el precio de la soja registrada en la segunda quincena de enero responde a las pocas operaciones comerciales entre China y Estados Unidos, al coronavirus y a las expectativas de producción en Brasil y Argentina.

Coronavirus no afectaría la demanda

El analista entiende que “el coronavirus no debería generar un impacto negativo en las importaciones de soja, ya que la demanda que tiene la oleaginosa es bastante inelástica”.

Dotti recordó que en 2019, a pesar de todos los problemas que tuvo China con la fiebre porcina africana, las importaciones se ubicaron en 88,5 millones de toneladas de soja, cuando en 2018 importó 88 millones de toneladas. “Sí hubo una caída en 2018 y 2019 frente las importaciones récord de 2017, cuando compró 95,5 millones de toneladas”, señaló.

Por otra parte, consideró que con el tremendo impacto que causó la gripe porcina, la caída en 2018 y 2019 fue de 7%. “Es un porcentaje que no parece tan significativo, por más que tuvo el impacto en los precios, pero el consumo no tuvo una caída significativa, se abastecieron con stocks internos. Pero considerando la recuperación del stock de cerdos, este año podría haber nuevamente un repunte interesante en la demanda de soja”, planteó.

Sobre los principales proveedores de soja que tiene China, el director de Agrohedge indicó que hasta 2012 era Estados Unidos, pero desde 2013 el principal proveedor es Brasil.

“En 2019 Brasil le vendió el 65% de la soja que compró China, unas 57,5 millones de toneladas, mientras que a Estados Unidos le adquirió 23 millones de toneladas. En 2018, cuando arrancó la guerra Brasil vendió a China 66 millones de toneladas, 75% del total. En 2019 Brasil cedió 9 millones de toneladas porque China le compro más a Argentina y a Estados Unidos. Pero en 2018 el gran ganador fue Brasil, que le vendió a China 3 de cada 4 kilos que el país asiático importó de soja”. Mientras que en 2019, Brasil y Estados Unidos representaron cerca del 90% de la soja que compró China. El resto fue provisto por Argentina, Uruguay, Rusia y Ucrania”.

Dotti recordó que JCI, una consultora importante en China, estimaba que ese país podría comprar 35 millones de toneladas de soja en Estados Unidos, pero hoy se prevé que el stock terminará en 12 o 13 millones de toneladas. “Como máximo le podría vender 30 millones de toneladas, no podría llegar a la cifra de 2017, porque se quedaría sin stock. Hay que ver que hace China”, planteó.

El cálculo de precios estimados por dicha consultora, ubicaba a la soja en US$ 415 por tonelada en el mercado Chicago.

Después también marcaba que China compraría en Estados Unidos 8 millones de toneladas de maíz y 5 millones de toneladas de trigo. “Hoy básicamente China le compra 3 millones de toneladas de trigo al mundo, y a Estados Unidos casi nada. JCI decía que en caso de concretarse esa compra de trigo en los Estados Unidos el precio saltaba a US$ 285 por tonelada. Son estimaciones muy optimistas pero sirven para marcar el potencial que tendrían los precios si dieran estas compras de China en Estados Unidos”, señaló Dotti.

El USDA marca una relación stock-consumo mundial de soja de 27,6%; el año pasado fue 32%, y en 2017 fue 29.2%.

“Al mirar esto se nota que el consumo está. Obviamente la caída de la relación de 32% a 27% es por la pérdida de 12 millones de toneladas que tuvo Estados Unidos. Pero si China compra los 88 millones de toneladas que marca el USDA, y si Estados Unidos le empieza a vender, éste último no tendrá mucho más para comercializar.

Según el USDA, a Estados Unidos le quedarán 12 millones de toneladas en stock, y la relación stock-consumo quedaría en 10,5%. “Otro aspecto relevante es que el resto de los mercados también tienen que comprar”, explicó.

Stock-consumo de maíz y trigo

Dotti indicó que al analizar la relación stock-consumo mundial en base al último reporte del USDA, se desprende que este año terminará con los menores stocks de soja, trigo y maíz de los últimos tres años; habrá menos stock y más consumo.

En el maíz incluso se daría la menor relación desde 2013-2014, el precio no ha subido en parte porque Estados Unidos tuvo una buena producción y perdió mucho mercado de exportación. En el ciclo 2017/18, Estados Unidos colocó 42% del total de las exportaciones mundiales de maíz, y ahora se prevé que exporte 27%. Brasil que exportaba 18% y Ucrania el 12%, ahora van a exportar 22% y 18% del total mundial respectivamente.

Estados Unidos perdió mucho mercado y, de hecho, Brasil en 2019 término con 43 millones de toneladas de maíz exportadas, 50% más que el récord histórico de 2017. “La zafrinha del año pasado le sacó mucho mercado a Estados Unidos, y por eso en parte no ha levantado el precio en el mercado de Chicago», explicó el analista.

En trigo, África del Norte (Argelia, Egipto, Libia, Marruecos y Túnez) y el Sudeste Asiático (Indonesia, Malasia, Filipinas, Tailandia y Vietnam) se vienen peleando el liderazgo en las importaciones mundiales. Cada uno compra el 15% del total de importaciones, y entre las dos regiones representan el 30% del mercado mundial. Medio Oriente, en tanto, importa 10%.

En la región del Sudeste Asiático no está incluidos ni Japón ni Corea del Sur, que también son grandes importadores.

El principal importador de trigo a nivel mundial es Egipto, que compra 12 millones de toneladas; después Indonesia, que compra 11 millones de toneladas; Filipinas y Argelia 8 millones cada uno; Brasil va a comprar casi 8 millones de toneladas; Japón 6 millones; y Bangladesh 6 millones de toneladas.

La demanda del Sudeste Asiático ha crecido mucho. Hace 2 años importaba 2 millones de toneladas de trigo menos que el Norte de África. La previsión para este año es que las importaciones el Norte de África sean de 27,4 millones de toneladas, y del Sudeste Asiático de 27 millones de toneladas, según el USDA.

En trigo y maíz está muy repartida la demanda; es muy diferente el caso de la de la soja, de la que China importa el 60% del total, la Unión Europea el 10%, y el Sudeste Asiático entre 5% y 6%.


NOTA DE REVISTA VERDE N° 83