Montevideo, 12 de Noviembre 2019

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Agricultura

Syngenta presentó opciones para retrasar el avance de las malezas

Apuntando al uso de productos con modos de acción no PPO, Syngenta y Grupo Macció, su representante en Uruguay, lanzaron dos nuevos herbicidas: Fantic y Flextar GT

No se puede hablar de «eliminar las malezas», pero sí de «retrasar su avance», dijo a VERDE el gerente de Herbicidas de Syngenta, Raúl Moreno, en el marco del IV° Seminario de Malezas Resistentes, que se llevó a cabo en el Hotel Nirvana, en Nueva Helvecia. En esa instancia, Syngenta y Grupo Macció presentaron sus nuevos herbicidas Fantic y Flextar GT.

Moreno dijo que apuntan a “tener formulaciones y herbicidas que permitan retrasar el problema de la resistencia de las malezas”. Explicó que la compañía tiene “mucha experiencia en eso” y “los años que llevamos trabajando en Argentina nos dicen que inexorablemente vamos rumbo a la resistencia en diferentes especies”. Por eso, la recomendación pasa por “el manejo de las malezas y el uso de herbicidas que tengan por lo menos dos modos de acción diferentes”.

El especialista indicó que “en Argentina está aumentando la resistencia”. En ese sentido, explicó que “una cosa son las recomendaciones que hacemos y otra cosa es que se apliquen”. De todas maneras, diferenció el escenario de Argentina al de Uruguay, señalando que este último “aún está a tiempo” de poder controlar el avance de ciertas malezas resistentes.

Detalló que “Argentina tiene un coctel explosivo” que brinda un escenario propicio para la resistencia producto del “alto porcentaje de campos arrendados en agricultura, más de 60%”, sumado a “un alto porcentaje de aplicaciones que se hacen con equipos alquilados”.

Esos dos ingredientes hacen que “para controlar las malezas tenga que invertir un poco más, pero no se hace porque el campo no es de él”. Agregó que “a veces la necesidad de hacer una aplicación oportuna en determinado tiempo no se logra porque el equipo es alquilado” y si “debo hacer la aplicación hoy, probablemente el equipo tarde cuatro o cinco días en llegar a la chacra”. Dijo que, en el caso de Amaranthus, por ejemplo, “ese tiempo cambia totalmente el resultado de una aplicación”.

Syngenta trabaja en promover “el uso de diferentes modos de acción” acompañado de la rotación de cultivos. Moreno sostuvo que con eso “se puedan manejar diferentes herbicidas en diferentes cultivos” como maíz y soja, pero “con la importancia de incluir otros como trigo o cebada, y es cuando finaliza su ciclo que empieza a germinar el Amaranthus”.

Señaló que de esa manera “se puede retrasar la aparición de esta maleza” y al mismo tiempo “que lo haga a tasas más bajas, porque no es lo mismo manejar densidades muy altas de Amaranthus que densidades bajas”.

Al mismo tiempo, las investigaciones desarrolladas por Syngenta en Argentina detectaron que hay malezas que comienzan a mostrar resistencia a los herbicidas del grupo de los Protoporfirinógeno Oxidasa (PPO), sobre la que actúan la mayoría de los herbicidas que se utilizan en soja.

Por eso, en la actualidad la recomendación pasa por utilizar “herbicidas que tengan dos modos de acción” y específicamente se lanzó al mercado Fantic un nuevo herbicida que “además no tiene modo de acción PPO”.

Los estudios desarrollados por Syngenta demuestran que Argentina en cinco años de uso intensivo de herbicidas PPO “está en la puerta de la resistencia”, pero “en el caso de Uruguay está en el segundo o tercer año de utilización y con una menor intensidad, por lo que está a tiempo de retrasar esta resistencia, utilizando herbicidas que no sean PPO”, consideró Moreno.

La resistencia a los PPO surge de la investigación que desarrolla Syngenta a través de modelos de simulación que comenzaron hace cuatro años. “Ese modelo nos decía que de cuatro a seis años podíamos tener resistencia en esa enzima”, algo que “se está cumpliendo en Argentina”.  Pese a que lamentó que exista una nueva resistencia, destacó que “estamos trabajando bien con respecto al modelo de simulación”, dado el resultado, explicó Moreno.

Agregó que “para frenar la resistencia hay que utilizar productos con modos de acción diferentes. Rotar los cultivos también es muy importante” y destacó “lo que se hace en Uruguay con los cultivos de cobertura y la rotación con pasturas”. Esa es una muestra de que “Uruguay ya está avanzando en ese tema”.

También manifestó que la compañía realiza una importante inversión en el desarrollo de nuevas moléculas. “Cada vez que se lanza una nueva molécula al mercado hablamos de siete a 10 años de investigación, y eso representa unos US$ 250 millones de inversión”, indicó el gerente de Herbicidas de Syngenta.

Teniendo en cuenta que las inversiones son grandes, tanto en tiempo como en dinero, Moreno resaltó que “las recomendaciones son tendientes a proteger ese tipo de moléculas de la resistencia”.

Syngenta trabaja con el objetivo de “poner en el mercado cada dos o tres años nuevas moléculas para los diferentes cultivos”, aunque reconoció que “será muy difícil que podamos lograr un herbicida como el glifosato”, por lo que consideró que “habrá otro tipo de productos y con otra eficacia”.

Admitió que realizar agricultura “no es lo mismo” si el glifosato no funciona para el control de muchas malezas, “por lo tanto tenemos que estar muy atentos y ser muy profesionales”. Subrayó que los técnicos “tenemos la obligación de transmitir el manejo anti resistencia más allá del producto en cuestión”.

Moreno añadió que una de las razones por las que no salen al mercado más productos de manera más rápida “es por la cuestión ambiental”. En ese sentido, explicó que “cada vez hay más exigencias para la habilitación de nuevos productos», los que deben pasar análisis de toxicología y ambientales que son muy estríctos y difíciles de superar. Y para cumplir con esas exigencias “se retrasa la llegada a moléculas nuevas, que además sean amigables con el medio ambiente”.

De todas maneras, destacó que es el camino que hay que seguir y que desde Syngenta “trabajamos especialmente en eso”.


LA NOTA COMPLETA EN REVISTA VERDE N° 80