Montevideo, 23 de Enero 2020

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Ganadería

Sostenibilidad, ética y bienestar animal determinarán el acceso

Existen varias oportunidades de diferenciación de la carne uruguaya en el mundo, las que fueron repasadas en una jornada del frigorífico BPU-NH Foods en Durazno.

Mientras algunos países tienen que desforestar para aumentar su producción de alimentos, “Uruguay foresta cada vez más, hace crecer el monte nativo y además aumenta la producción de carne”, destacó el director ejecutivo del frigorífico BPU-NH Foods, Daniel de Mattos.

Para el industrial es importante “decirle a los consumidores que Uruguay tiene un balance de carbono muy diferente al de otros países productores de carne”, y que “esas cosas están relacionadas con la sostenibilidad del sistema y los aspectos éticos de la producción de carne”.

Confió en que estos temas de sostenibilidad y ética “van a estar marcando el acceso a los mercados y determinarán quiénes acceden a precios preferenciales y quiénes que no”.

“Esto que ya se nota en Europa y Estados Unidos también se comienza a ver en los países asiáticos”, porque “proveemos carne a consumidores muy informados”, dijo De Mattos.

BPU-NH Foods realizó una jornada de fin de año titulada “Da gusto conectar ideas”, de la que participaron especialistas como el argentino Marcos Giménez Zapiola, quien habló sobre bienestar animal; el productor José Mesa, que sostuvo que Uruguay tiene capacidad para producir 9 millones de terneros; y De Mattos.

El director de BPU invitó a “reflexionar sobre algunos temas” y señaló “el desafío de tener más terneros”. Consultado por VERDE, dijo que “estamos en el punto de inflexión para poder tener un crecimiento sostenido y sustentable de la producción de terneros”.

Mencionó, además, la necesidad de enfrentar “desafíos éticos” en la producción de carne, ya que “va a ser una exigencia de los mercados en el corto plazo”.

Indicó también que la jornada era propicia para “mostrar las asociaciones con otras empresas de otros rubros, como Montes del Plata, para tener una producción de carne que nos diferencie muchísimo de la región”.

El consultor argentino Marcos Giménez Zapiola, sociólogo y empresario agropecuario especializado en buenas prácticas de manejo del ganado y bienestar animal. Dijo que “el bienestar animal “cada vez va a ser más importante”.

Agregó que “esto es independiente de que a los ganaderos les guste o no” o de la opinión que tengan. “El bienestar animal es parte de la ganadería del siglo XXI”, sostuvo.

Destacó que “Uruguay es el país de la región sudamericana que más ha avanzado en bienestar animal y que más potencial tiene para seguir avanzando”. Dijo que “es un país homogéneo” y “con buen nivel de control sobre lo que se hace”, y que por eso “puede responder”.

Además, resaltó que Uruguay cuenta con todo su rodeo vacuno trazado, “que es la otra gran pata de la ganadería del siglo XXI”, y que “cuando el país pone el sello Uruguay sabe que atrás hay garantías”.

Para Giménez Zapiola, el país es consciente de su perfil exportador y, por eso, considera que “tiene enormes ventajas para poder convertir el bienestar animal en uno de los componentes importantes de la marca país en materia de carne”.

Si bien el sociólogo reconoció que los consumidores de alto valor a los que provee Uruguay, como Europa, Estados Unidos o Japón, “tienen una visión muy difusa del bienestar animal”, aseguró que “saben que hay ciertas cosas que no son aceptables”.

Entre ellas, mencionó el pegarle a los animales, algo que podría descalificar a algún frigorífico como proveedor de los países del primer mundo. “Una patada te puede dejar fuera de un mercado”, explicó.

Otro de los temas en los que se detuvo el especialista argentino fue en el transporte del ganado. Consideró que “se puede mejorar muchísimo” en Uruguay, porque “son muy pocos operadores” y la hacienda con destino a faena se retira en el campo, ya que el frigorífico es el que contrata el flete.

Dijo que “son pocos compradores que controlan a muchos proveedores”, algo que en Argentina no pasa, “porque el mercado está muy atomizado y al camionero lo elige el vendedor”.

Señaló que en Uruguay los frigoríficos “están en condiciones de establecer la capacitación de los camioneros”, algo que reconoció que algunas plantas hacen, entre ellas BPU-NH Foods, y además de capacitar puede “certificar el transporte del ganado”.

El especialista indicó a VERDE que, de esta manera, luego de capacitar a los operarios, las certificaciones son el paso que hace que todos los años se controle que se cumplan determinados parámetros. “Pasar de la capacitación a la certificación es el gran paso”, subrayó Giménez Zapiola.

Cuantificó que, si se mejora el transporte de ganado, “más del 33% de los problemas de calidad de la carne se resuelven”, y que los otros tercios deben ser solucionados en el campo y en la planta de faena. Por eso, consideró al transporte de hacienda como “un eslabón muy importante”.

LO QUE AMERITA TARJETA ROJA

“Tenemos que meternos en la cabeza que el bienestar animal no es un costo sino un beneficio”, continuó explicando Giménez Zapiola. Agregó que “lo que es un costo es el maltrato de los animales, pero como lo tenemos naturalizado, no lo tenemos en cuenta”.

Si bien estimó que el bienestar animal no será una barrera pararancelaria, reconoció que hay importantes grupos en el mundo que están en contra de la producción de carne y de productos animales, y “esos grupos pueden utilizar a su favor las fallas en el bienestar animal para ejercer presión y avanzar con su agenda”.

Admitió que es difícil estar atrás de todo, y por eso hay cosas que se pueden escapar, pero los grupos de presión obligan que “a la larga haya que estar detrás de todo” y la gente “deberá entender que ciertas cosas son tarjeta roja”.


LA NOTA COMPLETA EN REVISTA VERDE N° 82