Montevideo, 19 de Junio 2019

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Ganadería

Rumbo a un sistema pastoril con mayor área y más estabilidad

Diego Varalla resaltó el valor de las pasturas; Juan Bologna se refirió a la alianza con Barenbrug; y Juan Miguel Otegui aludió a los desafíos de MegaAgro y Calvase

Instalar una pradera es el recurso forrajero más económico y estable, afirmó Diego Varalla, director de la consultora APEO, en el marco de las jornadas donde fueron anfitriones MegaAgro y Calvase.

Dijo que con base en el actual escenario de relaciones de precios en la cría, la reposición y el precio del novillo, el objetivo pasaba por “poner un poco de luz sobre los márgenes que hay sobre los distintos recursos que tiene un campo, qué resultado estaríamos obteniendo en un campo natural y qué resultado en una pastura”.

Planteó que «este es un momento de definición, pues están los barbechos, hay que plantar, se va a cosechar la soja y hay que ver si se volverá a repetir soja o si seguirá creciendo el área de pasturas como ha venido ocurriendo en los últimos años en Uruguay».

Añadió que el mercado de reposición tiene valores altos pero no están alejados de las relaciones históricas de precios, en función del valor del novillo gordo. O sea que la reposición se está pagando porque el novillo gordo vale, aunque en ello hay algún interrogante, como la sustentabilidad de esa situación, porque el novillo gordo está por encima de lo que es la histórica relación con la carne exportada, y eso presiona a la industria frigorífica, señaló Varalla.

Comentó que una pastura perenne, es mucho más económica que el verdeo. «Se precisan entre 90 y 100 kilos de carne en el negocio de ternero a novillo gordo para pagar una hectárea de pastura y para pagar una hectárea de verdeo se necesitan de 180 a 200 kilos”, indicó.

Instó a darle una mirada de largo plazo a las empresas y aunque cueste tomar la decisión para la inversión inicial, una pradera, aunque sea de lenta implantación, “es el recurso forrajero que brinda más estabilidad y es el más económico”, sostuvo.

A la hora de analizar lo que se pone arriba de la pastura y el resultado obtenido, señaló como “número grueso” a comparar el margen de una pastura después de la mano de obra, costos de instalación, de fertilizaciones y de herbicidas, alambrados que hay que hacer, aguadas y demás. “Hoy sería de unos US$ 300 a US$ 320 de ingreso de capital”, dijo.

Si se lo compara, por ejemplo, con una chacra de soja, “para que el ingreso de capital sea el mismo tenemos que andar en el orden de los 2.700 kilos de soja por hectárea. Así que todas aquellas chacras que estén por debajo de eso, con pasturas tendrían un resultado económico superior y además, lo tenemos analizado en varios años, con mayor estabilidad”, afirmó.

Agregó que hoy un campo natural en Uruguay produce en promedio en el eje de 90 kilos de carne, y estaría dejando en el orden de US$ 60 de ingreso de capital. «Si hay un campo natural que tiene la posibilidad de pasarse a rotaciones, ir a un esquema de verdeos, pasturas y soja, estaríamos pasando de US$ 60 a US$ 300 de ingreso de capital en cada una de esas hectáreas”, señaló.

Por lo tanto, a la hora de tomar la decisión, “hay un buen negocio para invertir, lo que se necesita es dinero. En el campo natural el capital operativo que se necesita para explotar una hectárea está en el orden de US$ 350 a US$ 360, que es básicamente el ganado que se pone arriba, y para tener una hectárea de pastura se necesita de US$ 1.100 a US$ 1.200. Entonces es verdad que se multiplica el ingreso, pero se necesita una inversión y hoy el sector está complicado para encarar ese proceso; pero para quien pueda es una alternativa que arroja muy buenos resultados”, remarcó.

En otro orden, consideró que con el precio de la soja a US$ 300 por tonelada, con los márgenes actuales presiona a tener que lograr 2.700 a 2.800 kilos de rendimiento para tener el mismo margen que la pastura. «Es verdad que en la pastura tenes que tener más inversión por hectárea que en la soja. En la soja vamos a suponer un costo promedio por hectárea de US$ 500. Financiando parte de ese costo, hay un montón de capital de esos US$ 500 que no lo tenés que inmovilizar para hacer el negocio. Pero si bien es menos capital, también es menos ingreso. Sin embargo, las pasturas tienen un costo de US$ 1.100 por hectárea, pero si dividimos eso, más el capital operativo sobre el valor de la tierra, la pastura tiene un margen tan superior que hace que la rentabilidad de todo el conjunto de activos en la pastura sea superior al de la soja”, destacó.


Lea la nota completa en Revista Verde N° 76