Montevideo, 13 de Agosto 2020

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Agricultura

ProNutrition Agro con agricultura de precisión en 36.000 hectáreas

30 julio, 2020

Se trata de soluciones tecnológicas accesibles, algunas conocidas y otras innovadoras, que incluyen análisis de datos, y que le permiten al productor rentabilizar sus cultivos

El adecuado aprovechamiento de las utilidades que brinda la agricultura de precisión, el manejo de base de datos, la incorporación real de tecnologías y el asesoramiento agronómico especializado del equipo de ProNutrition Agro (www.pronutritionagro.com), permite rentabilizar los emprendimientos productivos, y así la empresa que dirigen los ingenieros agrónomos Gustavo Polak y Pedro Rossini se expande año a año.

Polak explicó a VERDE que ProNutrition Agro está integrada básicamente por gente joven, no obstante, ambos directores poseen una sólida experiencia, y están en constante capacitación, como los demás miembros del equipo. Son tres expertos en procesamiento GIS (sistema de información geográfica), tres ingenieros a cargo del seguimiento de clientes, y dos personas en tareas de campo.

El radio de acción de la empresa está muy enfocado en el litoral, básicamente en la zona núcleo, pero va desde Paysandú hasta Montevideo. “Comenzamos trabajando en agricultura, y con pocas empresas de perfil innovador, dueños de la tierra enfocados en la rentabilidad, y hoy ya estamos trabajando en 36.000 hectáreas, con una variedad increíble de productores, empresas, tamaños y tenencias. Si bien la agricultura extensiva sigue siendo el área fuerte, se incorporaron otros rubros, como la lechería y la ganadería intensiva. A su vez, crecimos mucho en el área asesorada bajo riego, alcanzamos las 10.500 hectáreas”, informó.

Tres áreas básicas de servicios

El área de servicios más fuerte es el asesoramiento técnico en agricultura de precisión; en segundo lugar “estamos trabajando mucho con el diseño, recopilación y análisis de base de datos agronómicos de cada empresa y de toda nuestra área asesorada”; y el tercer rubro son las “nuevas tecnologías” como, por ejemplo, el uso de sensores remotos en tiempo real.

Polak señaló que “se ha avanzado muchísimo” en agricultura de precisión en los últimos años, y recordó que en el arranque se trató de demostrar que había variabilidad espacial dentro de la chacra, y había que hacer algo”.

El segundo paso, mencionó, fue “encontrar herramientas para detectar esa variabilidad espacial”; y el tercero fue “manejarla, y ahí vino la partición variable, la siembra variable”.

Comentó que del paso uno al tres “ya está súper consensuado. Ya nadie se pregunta si hay variabilidad en las chacras, y las tecnologías para detectar esa variabilidad están totalmente consensuadas. Los productores están familiarizados con una imagen satelital, un monitor de rendimiento, un muestreo georeferenciado o una aplicación variable de fertilizante. Es común que muchos productores hagan fertilización variable y hagan cada vez más siembra variable”.

Añadió que “se está trabajando mucho más en siembra variable, porque en lo últimos años aumentó mucho la tecnología de equipamiento, porque cada vez vamos generando más información relacionada con los potenciales de cada ambiente y la respuesta de cada híbrido al manejo de la población”.

Polak añadió que también se apoyan mucho en bases de datos para la definición de estrategias de manejo. “Al principio uno juntaba mucha información y era algo muy novedoso, revolucionario, pero no era utilizada para tomar decisiones, se guardaba en un cajón. Hoy utilizamos todas las variables de manejo de cada zafra y las analizamos una por una, ambiente por ambiente. Por ejemplo: fecha de siembra, fertilización, variedad, aplicaciones de fungicidas e insecticidas, y rendimiento. De esta forma, podemos hacer un análisis estadístico de todas las variables de manejo, identificar cómo impactan en el rendimiento de cada cultivo y, en base a ello, mejorar nuestras estrategias de manejo y recomendación”, señaló el director de ProNutrition Agro.

Mejorar la eficiencia de uso del nitrógeno

Además, “se están siguiendo muchos trabajos de aplicación de enmienda variable, corrección de pH, corrección de sodio, y comenzando a trabajar fuerte con el uso de sensores activos en tiempo real, algo que antes no se hacía. Se trata de colocar un sensor de NDVI en la fertilizadora, y realizar una fertilización variable de nitrógeno en tiempo real. El sensor detecta el potencial del cultivo y le dice a la fertilizadora la dosis óptima para cada metro cuadrado del campo. Esto lo logramos a través de la herramienta Cropscanner”, destacó.

Irricontrol

Irricontrol es un de las nuevas herramientas que ofrece ProNutrition Agro. Se trata de un sistema de balance hídrico en tiempo real, enfocado en facilitar la toma de decisiones en sistemas de riego y manejar el agua de forma más eficiente. “El servicio está provisto de sensores instalados en el campo, que por telemetría informan en tiempo real las condiciones sistema al productor, quien recibe los datos en su celular y puede tomar decisiones. La ventaja de tener sensores en el campo, es que permite lograr un balance de mayor precisión y la facilidad de no tener que cargar información de lluvias a mano, ya que el pluviómetro registra la lluvia y actualiza los datos en el balance”, describió Polak.

Google Engine 

“Las herramientas para procesar información que tenemos son muy potentes. Trabajamos mucho con Google Engine (…) Antes, para procesar información necesitábamos mucho software y hardware, pero ahora se procesa en la nube. A través de la programación uno puede generar trabajo de ambientación o de zonificación, o hacer procesamiento de imágenes, en teledetección. Estas herramientas han generado ambientación muy rápido, y permiten detectar la variabilidad espacial”, destacó.

Precisó que están “convencidos de que hay que ir al campo, hacer mapa de suelo, darle más valor agronómico a la teledetección, para conocer el potencial real de cada ambiente, y las limitantes de los suelos de bajo potencial”.

La herramienta permite, además, realizar trabajos de grandes superficies a nivel departamental o de todo el país, pudiendo cuantificar, por ejemplo, el área total de soja por departamento o por zona, así como conocer las condiciones de estrés del cultivo a lo largo del ciclo.

PRO-Desarrollo

ProNutrition incorporó mucha tecnología a su equipo y capacitación constante, pero siempre teniendo como núcleo el seguimiento y asesoramiento personalizado a cada cliente. Esto requiere permanente contacto y cercanía con los productores y técnicos.

PRO-Desarrollo es un servicio que se gestó para acompañar a las empresas en la evaluación, desarrollo y validación de nuevos productos en campos de producción, definido en tres instancias claves: primero, la elección del ambiente adecuado para probar el producto en cuestión; segundo, la instalación y el seguimiento de los ensayos a lo largo del ciclo del cultivo; y, por último, el análisis estadístico de los resultados y su difusión.

Agricultura de precisión y rentabilidad

Destacó que el progreso en la agricultura de precisión se pudo rentabilizar, en lo económico y ambiental. Tras puntualizar que involucra muchas cosas, y es muy difícil definir cuál es la que genera un impacto, afirmó que “la mejora de la rentabilidad está muy relacionada con la situación del campo”.

Agregó que pueden haber situaciones donde el principal impacto es un ahorro de fertilizante, una mejor distribución del fertilizante, la capacidad de minimizar el riesgo y de lograr mayores potenciales al mejorar la distribución de la población en una siembra variable, una mejor eficiencia de uso de nitrógeno por usar un sensor en tiempo real, entre otras. “Utilizas dos tecnologías: la siembra variable para mejorar la densidad y el sensor en tiempo real para mejorar la distribución de nitrógeno; al mejorar esos dos factores vas a incrementar notablemente el rendimiento y la eficiencia en el uso del nitrógeno”, señaló.

Hacia dónde se va

Consultado sobre hacia dónde se dirige este avance tecnológico, Polak respondió que “se está avanzando mucho en sensores, los de tiempo real para nitrógeno, para detectar malezas, para medir la capacidad de almacenaje de agua, el balance de agua dentro de un círculo de riego. La clave está en interpretar y analizar la información de todos estos nuevos sensores para poder tomar mejores decisiones y generar sistemas más rentables para los productores”.

Agregó que “hay mucho para avanzar en el aumento de la productividad y sustentabilidad del sistema. Hoy todo se puede georeferenciar, desde una muestra de suelo, el rendimiento de una cosechadora, los kilos de NPKS a agregar a una fertilizadora variable. Los balances de nutrientes, el análisis de la huella de carbono y del agua serán cada vez más comunes, y estamos preparados para cuantificarlo”.


NOTA DE REVISTA VERDE N° 86