Montevideo, 12 de Noviembre 2019

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Agricultura

Nutrir el suelo para elevar rindes y a la vez reducir el impacto ambiental

El objetivo es ser cada vez más eficientes en lo productivo y sustentables en el cuidado de los recursos naturales, destacó el especialista Fernando García, exdirector del IPNI

La agricultura de hoy requiere de soluciones innovadoras que estén adaptadas a los problemas que se les presentan a los productores en sus chacras, como ocurre actualmente con la necesidad de fertilizar y nutrir el suelo para obtener mejores rendimientos en los cultivos pero, al mismo tiempo, que ayuden a reducir el impacto en el medio ambiente.

Sobre ese asunto clave para el agricultor habló el especialista argentino en nutrición de cultivos, Fernando García, exdirector del Instituto Internacional de Nutrición Vegetal (IPNI, por su sigla en inglés), en el marco de una jornada organizada por la empresa Nutrien.

Actualmente “aparecen nuevos problemas y desafíos que debemos resolver, a través de conocimiento generado en las universidades y en institutos de investigación. La idea es ser cada vez más efectivos y eficientes en lo productivo y en lo ambiental”, dijo García a VERDE.

Respecto a los problemas de contaminación ambiental y la presión social sobre la agricultura, el técnico consideró que “se trata de una demanda concreta de la sociedad a la que es necesario responder, debido a que se generaron situaciones por mal manejo, por falta de conocimiento y de información, y también porque se hicieron mal las cosas y hay que mejorarlas”. Por eso es que “el ajuste no solamente debe realizarse en lo económico y productivo, sino también en lo ambiental”, acotó.

Consideró que hoy “hay sistemas nuevos que se van complejizando, va cambiando el escenario pero a su vez, hay muchas oportunidades. Desde el punto de vista del productor esas oportunidades pasan por las nuevas alternativas de producción, para el asesor pasan por la demanda de nuevos conocimientos, la aplicación de los mismos y la interacción con el entorno; mientras que para los investigadores eso implica nuevas interrogantes a responder”.

García fue invitado a participar de una charla en Uruguay, organizada por Nutrien, empresa conformada por la fusión de Agrium y Potash, ambas de Canadá. Previo a dicha fusión, Agrium operaba en la región con el nombre de ASP (Agro Servicios Pampeanos).

El especialista argentino valoró la posibilidad de una mayor integración en la cadena productiva en lugar de que cada uno de los actores vayan por un lado diferente. “Algo muy importante es que, además de esa integración en el sector, también se apueste a llegar a la sociedad difundiendo mejor lo que se hace en la agricultura”, comentó.

El especialista señaló que existe un avance en el manejo de nutrientes para enfrentar cuestiones ambientales. «La mejora de la eficiencia y efectividad en la producción está directamente relacionada a la mejora de lo ambiental, ya que el productor debe pensar en poner exactamente lo que precisa el cultivo para rendir” en su potencial, dijo.

Para García es preciso abordar ese tema teniendo en cuenta que la mayoría de los productores seguramente esperan que los asesores les digan: ponele ésta cantidad y no más que eso para obtener la rentabilidad esperada. “No creo que a un productor le guste estar gastando de más en insumos por si tal cosa”, consideró.

Destacó la “enorme” disponibilidad de información y conocimiento sobre fertilidad en Uruguay, que «fue una especie de faro para los argentinos en el avance de la investigación».

¿Por dónde pasan hoy los problemas de la fertilización vegetal? Ante esa interrogante, el ex director del IPNI planteó que aparecieron “nuevos nutrientes”, como “ocurrió hace unos años con el potasio y el azufre, ahora estamos viendo problemas con el zinc, que es un micronutriente, sumado a los históricos de nitrógeno y fósforo”, comentó.

Y advirtió que “eso revela que le estamos demandando mucho a nuestros suelos, que originalmente eran muy fértiles, pero con el paso de los años se les han ido sacando nutrientes y, de alguna manera, tenemos que regenerar la devolución de esos nutrientes”.

Dicho objetivo “puede ser alcanzado desde los fertilizantes, pero hay muchas alternativas que se manejan a nivel mundial, como la economía circular, el reciclado”, entre otras, planteó García.

Señaló la importancia de “generar mecanismos que puedan ser adaptados y aplicados” por los productores. La agricultura registró profundas transformaciones en la última década y la tendencia va hacia un mayor dinamismo en la actividad, ¿en ese contexto es posible vaticinar cómo será la producción agrícola en unos cinco años o más?, le preguntó VERDE al especialista.

En su respuesta, García resaltó la evolución en las herramientas digitales y cantidad de datos generados respecto a esa actividad productiva. “Cuando apareció la agricultura de precisión parecía ser algo mágico, pero eso en realidad necesita de alguien que lo maneje adecuadamente, que pueda procesar y aplicar, la información generada”, opinó.

El técnico manifestó sus dudas respecto al uso apropiado de esas herramientas, en el entendido de que se generan nuevas tecnologías pero “no se aprovechan de manera eficiente”.

“En pocos años vamos a estar tapados de datos y con sensores por todos lados”, graficó. Recordó la frase que le dijo un profesor universitario respecto a la agricultura de precisión: “esto está muy lindo pero tiene poca agronomía”. Pero opinó que “se están abriendo muchas oportunidades para los técnicos”.

Otro aspecto valorado por el experto es la adecuación a las demandas de los consumidores, en cuanto a la calidad de los granos. “Por ejemplo, hoy no sólo buscamos un trigo que rinda sino que también tenga más proteínas, entre otras características, y lo mismo pasa en los otros cultivos”.


LA NOTA COMPLETA EN REVISTA VERDE N° 80