Montevideo, 8 de Abril 2020

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Agricultura

Las recomendaciones técnicas han permitido elevar los rendimientos del maíz

Dekalb, Bayer y Agroterra, realizaron una actividad de difusión de los desarrollos genéticos y biotecnológicos, con resultados auspiciosos en ensayos y a nivel comercial.

La curva de aprendizaje a nivel comercial “va muy rápido”, comentó a VERDE el gerente técnico de Agroterra, Gonzalo Reynoso. Señaló que “el productor maicero tiene un perfil muy tecnológico y asimila muy bien las recomendaciones. Con el posicionamiento que le estamos dando, y el manejo específico por híbrido, lo estamos pudiendo demostrar a campo”, comentó.

El ingeniero agrónomo consideró que “el productor maicero, inclusive en general, lo adapta muy rápido, y esa también es la base del crecimiento del cultivo. El maíz se está haciendo muy bien con respecto a años anteriores, desde el punto de vista de la fertilización, de la preparación de los barbechos, en el control de las malezas que hoy es una problemática enorme, pero el cultivo permite rotar principios activos”.

Reflexionó que, si bien hay años que ayudan más y otros menos, “se le va perdiendo el miedo que existía hacia el cultivo de maíz como el más inestable en Uruguay. Incluso, en los últimos cuatro años ha demostrado más estabilidad que la soja, está dejando mejor resultado económico. Eso potencia al cultivo, con lo importante que es para la rotación, es clave para una agricultura sustentable, para la incorporación de carbono al sistema, para la generación de un plus de rendimiento en la soja siguiente. Son tremendamente positivas todas estas nuevas cosas que las distintas empresas vamos incorporando para establecer estabilidad y rendimiento”.

Resultados Auspiciosos

Los primeros datos de cosecha de maíz en grano húmedo y seco confirman un salto de rendimiento de los cuatro nuevos híbridos de maíz Dekalb, respecto a los anteriores, confirmó Reynoso. En el marco de una nueva actividad de difusión sobre los desarrollos genéticos y biotecnológicos que involucran a Dekalb, con Bayer y Agroterra, Reynoso recordó que hace un año, cuando “estábamos muy posicionados con nuestro principal hibrido, DK 72-10, con la incorporación de la tecnología VT3 Pro, lanzamos cuatro híbridos nuevos, lo que fue un desafió importantísimo”.

En ese escenario, añadió que “la marca creció muchísimo gracias al trabajo de información que hay detrás. Un dato de ensayo es importante, pero sumado a toda la red de ensayos de Uruguay y Argentina, genera una potencia de información muy buena, que da mucha consistencia y tranquilidad al momento de recomendar”.

Dos híbridos nuevos

Reynoso anunció que “se están promocionando dos híbridos nuevos, y los que estarán disponibles en dos años; contamos con un germoplasma muy completo”.

A propósito, dijo que “estamos muy enfocados al mercado de media, el que tiene el porcentaje de área más importante de Uruguay, entre 6.000 y 9.000 kilos por hectárea. Ahí tenemos como novedad a DK 72-27 VT3Pro y DK 72-70 VT3Pro para buscar altísimos potenciales. Ambos aportan un plus de rendimiento sobre los que veníamos trabajando”.

Considerando que la estrategia ha sido posicionar a cada híbrido con un manejo específico en función del ambiente, Reynoso explicó que “eso es una particularidad que ya venía trabajando Dekalb con esta nueva generación de híbridos, y es muy importante”.

“Encontramos que hay respuesta del hibrido específica al diferencial a la población. Y a su vez, también hay respuesta diferencial por híbrido al agregado de nitrógeno. Eso es importantísimo, porque ahora no solamente estamos enfocando un híbrido de acuerdo a la característica del ambiente, sino a su vez también estamos trabajando las interacciones con la población y nitrógeno. Estamos optimizando mucho el margen neto que pueda generar el productor con una adecuada recomendación de estos materiales”, explicó el gerente.

La planificación

Todos estos aspectos se comienzan a considerar en el momento de la planificación. “La planificación arranca en definir cuál es mi composición de rendimiento esperado frente a la chacra donde estoy parado, al manejo del barbecho que vengo haciendo, cuál es mi fecha de siembra objetivo y, a su vez, esto lo relaciono con las perspectivas climáticas proyectadas. En función de eso, me hago una composición de cuál es el rinde que espero, elijo el material y, ahí recién empiezo ajustar la densidad y la cantidad de nitrógeno a agregar”, señaló Reynoso.

Agregó que “los materiales con alto potencial de rendimiento también tienen excelente estabilidad, y perfectamente podrían ir a un ambiente de producción más restrictivo. Pero esto no siempre es el mejor negocio para el productor, ya que tenemos híbridos que desde el punto de vista del manejo tienen un ajuste de plantas y nitrógeno más bajo, e igual expresan todo su potencial en estas situaciones.

Para nosotros, lo más importante es no perder de vista que es lo mejor para el cliente”.

En definitiva, conocer la interacción del híbrido con la población y el nitrógeno “es clave para una recomendación específica del ambiente. Eso, sumado a la velocidad de secado que tienen los híbridos Dekalb, nos permiten terminar de cosechar las chacras temprano, y liberar los campos para cualquier destino, además de aprovechar los negocios de maíz disponible”.

“Tecnología de productor”

Por su parte, Oscar Rodríguez, de Bayer, aludió al trabajo de desarrollo que hace Dekalb con Bayer en Uruguay: “Anualmente tenemos unas 15 localidades de maíz. Las distribuimos a lo largo de la fecha de siembra, de las geografías, tratando de encontrar cosas diferentes, para conseguir información importante a la hora de hacer recomendaciones”.

Complementó que “en esas localidades utilizamos tecnología de productor, y ubicamos nuestros ensayos en una chacra comercial, que tiene el mismo tratamiento que hace el productor, tanto en el control con herbicidas, como de insecticidas o fungicidas”.

Esa red de 15 localidades se suma a la información que la compañía tiene a nivel regional. Rodríguez precisó que “la unificamos en lo que llamamos zona templada, que engloba datos de Argentina y de Uruguay, con un resultado de entre 170 y 180 puntos diferentes cada año, de comparaciones de franjas de híbridos que son muy similares entre sí”.

Rodríguez resaltó que “esa es una de las patas que utilizamos para hacer las recomendaciones de manejo, porque estos ensayos están pensados para terminar de pulir las recomendaciones”.

Esa labor “se hace con materiales comerciales y también algún experimental que empezamos a testear. Para las recomendaciones de manejo utilizamos otro tipo de ensayos, que también está distribuido a lo largo de la zona templada. Ponemos en cada localidad varias densidades preestablecidas, a veces de densidades ultra bajas, de hasta 40.000 plantas, hasta densidades altísimas de 120.000 a 140.000 plantas, con distintas unidades de nitrógeno. Son recomendaciones diferenciales, para cada establecimiento productivo, para los que establecemos cuál es la mejor densidad y recomendación de nitrógeno en base a esa densidad, para cada uno de nuestros híbridos”.

En el caso de Uruguay, dijo que en “ese ensayo de microparcelas tenemos una localidad que sumamos a las argentinas”.

Separación por ambiente

A propósito de recomendaciones de híbridos, con base en los nuevos desarrollos, recordó que “el año pasado pudimos traer cuatro híbridos nuevos a nuestra paleta comercial. Hacemos una separación por ambiente en la recomendación por híbrido. Tenemos como oportunidad para los ambientes más restrictivos, que engloba mayormente la gran parte de los ambientes de Uruguay, al híbrido DK 69-10 R VT3Pro y el DK 70-20 R VT3Pro. Ambos con una letra R, que indica que tienen un agregado genético para la resistencia a roya”.

También señaló “una recomendación para ambientes de entre 6.500 y 9.000 kilos por hectárea, donde posicionamos tanto a DK 73-20 VT3Pro, que es uno de los híbridos que lanzamos comercialmente en esta campaña, como a DK 72-10 VT3Pro. Y muy probablemente para la próxima campaña comercial, tendremos el nuevo DK 72-27 VT3Pro”.

Y para finalizar, “en los ambientes de alta productividad, ya con lo que nosotros le llamamos una mayor inversión en el cultivo, recomendamos DK 72-20 VT3Pro y DK 72-70 VT3Pro. Estos dos híbridos necesitan ajustar muy bien su densidad para expresar su alto potencial productivo. Y, acompañado a ese ajuste de la densidad, también tenemos que hacer un muy buen ajuste del nitrógeno”.

Eso último está pensado para ambientes de alto potencial, “con sistema de riego, o ambientes de secano altamente productivos, apostándole a más de 10.000 kilos por hectárea”, señaló.


Nota de Revista Verde N° 84