Montevideo, 19 de Junio 2019

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Agricultura

La situación que obliga a la diversificación

Una gran cosecha de soja pero con precios muy bajos genera la necesidad de salir a buscar otra revancha en la zafra de invierno

La cosecha de soja en Uruguay viene con buenos resultados productivos, pero los precios han caído de forma significativa, ubicándose por debajo de los US$ 300 por tonelada en el mercado local. Esta situación genera una importante presión sobre el sistema productivo, que obliga a desarrollar el ingenio para buscar opciones de diversificación para el negocio.

Con ese marco y de cara a la zafra de invierno, son varias las propuestas comerciales presentadas para cebada, colza, carinata y trigo, que buscan incrementar el portafolio de cultivos. La intención total de siembra para la zafra invierno crecería cerca del 10%. La incorporación de planteos ganaderos es otra opción con tendencia creciente, ya sea por el negocio del corral, la incorporación de pasturas al sistema o el pastoreo de los puentes verdes.

Felipe López, técnico de Fucrea, comentó a VERDE que cada empresa definirá si los cultivos de invierno son una alternativa o una necesidad ante este escenario.

Por otra parte, dijo que también está el aspecto de la sustentabilidad ambiental, donde son necesarios los cultivos de invierno, «porque es la única forma de mantener los niveles de carbono en el suelo».

Balances de la zafra de invierno anterior

La media de rendimiento de las empresas Crea en la pasada zafra de invierno fue 4.200 kilos por hectárea de trigo y cebada, y 1.800 kilos de colza. «Fue uno de los mejores escenarios de rendimiento que hemos tenido», destacó López.

«Es clave el paquete tecnológico. Si estás decidido a hacer un cultivo hay que hacerlo con todo, invertir, es la forma de tener mejores resultados. Y este año hubo condiciones ambientales ideales», comentó.

Al paquete tecnológico y al ambiente hay que sumarle cómo viene esa chacra. Allí entra la rotación con pasturas, el negocio ganadero y ahí hay que discutir», agregó.

Rotaciones y proyecciones

Sobre la chacra comentó que hay que ver qué antecesor trae. «Si el antecesor es una pradera buena, un campo bueno, ahí el potencial de rendimiento de los cultivos sube. Cuando analizamos los rendimientos máximos de los cultivos, un gran porcentaje de esas chacras viene de antecesores de pradera o son chacras nuevas. Esas chacras nuevas son entre 10% y 15%. Pero creo que va en aumento, porque hace uno o dos años que los productores empezaron a rotar bastante con pasturas, y tal vez en uno o dos años vuelvan a la agricultura», consideró.

López destacó que es bueno que ya se esté rotando de forma importante, lo que no solo da sustentabilidad y estabilidad a los rendimientos, sino también estabilidad económica a la empresa, considerando también el negocio ganadero sobre esas pasturas.

«Salvo los productores que nunca pararon de rotar con pasturas, lo que se está viendo son pasturas de dos o tres años. En trébol rojo es más corto, con trébol/Lotus/festuca vamos a tres o cuatro años. Esas pasturas se están haciendo con mentalidad agrícola, poniéndole todo lo que se precisa», destacó.

Pero también reconoció que la dificultad está en comprar ganado de reposición para comer ese pasto, porque el precio está bastante alto, pero también es alto el precio del ganado gordo y eso potencia todo el negocio. Destacó el incremento del área de pasturas, donde año a año se siembra todo tipo de especies.

En la jornada de Fucrea se estimó que para la zafra 2019/20 los precios proyectados de US$ 180 por tonelada de cebada, US$ 180 por tonelada de trigo y US$ 350 por tonelada de canola, con rendimientos altos o similares a los del año anterior, dejan resultados positivos para el negocio. «Esa es la mejor lectura del escenario», expresó López.

Pero advirtió que el promedio máximo que se ha obtenido hasta ahora es de 4.000 kilos de trigo y cebada por hectárea, y quien vaya a hacer un cultivo de invierno tiene que apuntar a ese rendimiento.

«Más allá de que el clima pueda pegar, hay que tener en cuenta que ese es el rendimiento que permite obtener un margen en verde. Para tener mayores probabilidades de lograr números positivos, hay que tener mayor visión de sistema, pero eso es lo más difícil», planteó.


Lee el informe completo en Revista Verde N° 77