Montevideo, 23 de Febrero 2020

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Agricultura

La próxima zafra de maíz genera expectativas de crecimiento

Desde Syngenta y Yalfín destacan que la tecnología y genética generan estabilidad para el cultivo, aún en condiciones adversas de altas temperaturas y escasez de lluvias

Más allá de la sequía del año pasado, esta es una de las campañas con mejores perspectivas para el maíz, dijo a VERDE el gerente de Semillas de Syngenta, Juan Mascias. En el marco del 8º Simposio de Maíz, que la compañía realizó en Colonia junto a Yalfín, Mascias señaló que ese es el cultivo más estable ante problemáticas, gracias a la tecnología que ofrece.

«Por los precios del commoditie, la rentabilidad del cultivo de maíz, y por el subproducto que genera en Uruguay con la transformación del grano, vemos que las perspectivas este año son muy buenas», remarcó.

Comentó que tanto los productores uruguayos como los argentinos buscan rendimiento, pero a diferencia del productor estadounidense buscan también estabilidad, por las condiciones de producción. Por eso el área de investigación y desarrollo de Syngenta se basa en tres pilares: tecnología, rendimiento y estabilidad.

Destacó a Viptera como el evento diferencial para maíz, principalmente para spodoptera, tanto en siembras tempranas y mucho más en siembras tardías, cuando la presión es muy alta. «Actualmente es el principal evento biotecnológico, que al productor no solo le da calidad de grano, mayor nivel de rendimiento, sino una estabilidad asociada al germoplasma que potencia el margen bruto de su producción», afirmó.

Por otra parte, subrayó que las buenas prácticas agrícolas son algo que el productor uruguayo hace muy bien, y que es fundamental para mantener la sustentabilidad de Viptera, a través de la correcta realización del refugio. «Uruguay es un ejemplo en ese sentido, los productores y la Cámara Uruguaya de Semillas lo han entendido. En los viajes por la región lo pongo como ejemplo. Cuando me dicen que es imposible hacer refugio les respondo que sí se puede hacer, porque en Uruguay se hace», destacó Mascias.

El gerente de Semillas de Syngenta señaló que el programa de mejoramiento de maíz se ha modificado en los últimos años en Argentina, por la adopción de biotecnología y por los planteos de siembras temprana y tardía. «Hace muchos años que el programa de investigación estaba enfocado para siembras tempranas y hace unos 10 años hemos cambiado y diversificado el programa entre siembras tempranas y tardías, lo que nos da más presión de enfermedades, algo que se da más en las siembras tardías», indicó.

Allí la presión de selección es muy alta, para aumentar rendimiento con estabilidad. «Eso para nosotros son dos pilares de investigación», dijo.

El programa argentino de Syngenta es el que mayor porcentaje de marcadores moleculares y diploides tiene a nivel mundial, tecnologías nuevas de breeding, que permiten llegar al mercado más rápidamente. «En los últimos cinco años invertimos mucho en las nuevas tecnologías de breeding, lo que permite al programa llegar con mejores productos, más rápido y con la mayor cantidad de información para poder ofrecerle al productor híbridos con mejor calidad de información y más segura», comentó el gerente de Syngenta.

El desarrollo de un híbrido normalmente se hace en siete años, pero con estos programas se puede llegar al mercado en cinco años. «Son tres años de investigación y dos años de testeo a campo. Los vamos testeando en distintas condiciones y cada vez en una mayor cantidad de parcelas, lo que permite tener más evaluaciones en un mismo año y eso puede acortar el proceso en dos años. Tener un híbrido dos años antes en el mercado significa un avance genético muy importante», remarcó.

Eso permite bajar costos y ser más eficientes en la toma de decisiones. «Con los marcadores moleculares se pueden caracterizar determinados parámetros que se quieren tener. Sabemos que determinadas líneas tienen esos parámetros, entonces podemos cruzar las líneas y saber de antemano la probabilidad de determinada enfermedad o sequía en prefloración, floración o posfloración. Eso puede hacer que el éxito sea mayor, entonces se descartan determinadas líneas, con determinados caracteres que ya está buscando», explicó.

Opción para diversificar

«Con la suba del precio, el maíz se consolida como una alternativa muy interesante, porque defiende al negocio agrícola en su conjunto, como una opción válida para diversificar el cultivo de soja. Si bien no se espera un crecimiento grande del área, sí hay expectativa de que aumente», comentó a VERDE Eduardo Davies, director de Yalfín, empresa que distribuye los híbridos de Syngenta.

El empresario confirmó que sus expectativas son muy interesantes, tanto por un aumento del área de maíz como por la participación de la empresa en el mercado local de semillas.

Para que eso se confirme dijo que habrá que ver cómo evolucionan los precios, no solo del maíz sino también de la soja, pero cree que se podría aumentar el área de maíz entre 5% y 10% respecto al año pasado.

«Vemos que hay avidez de la competencia por querer captar algún negocio temprano, y también se nota una avidez de los productores por conseguir financiamiento. Hay clientes que sumaron hectáreas y otros que sumaron nuestros productos dentro de su área», comentó el director de Yalfín.

Si bien los precios ya estaban casi definidos, Yalfín y Syngenta siempre esperan la realización de su jornada de lanzamiento para luego tomar la decisión, porque allí interactúan con los clientes. «Estimamos que se ubicarán en niveles similares a los del año anterior», confirmó Davies.

Liderazgo

José Inciarte, de Syngenta, también opinó que la de este año será una zafra con tendencia de crecimiento de superficie, de la mano de la mejora de los precios y una buena perspectiva de negocios. Destacó que la compañía está muy bien posicionada de la mano de Yalfín, liderando el mercado desde hace varios años. «Tenemos un portafolio de híbridos excelente, y el mejor evento biotecnológico que es Viptera, que le da protección al cultivo desde la lagarta cogollera hasta la lagarta de la espiga», señaló.

Por otra parte, Inciarte destacó que el Simposio de Maíz de Syngenta se viene posicionando como un evento de inicio de campaña, que nuclea a los principales productores de maíz de Uruguay, para después iniciar la parte comercial de las semillas y luego pasar a la etapa productiva.

Viene el SYN 979, productivo y estable

En poco tiempo Syngenta ofrecerá en Uruguay su nuevo maíz SYN 979 Viptera 3, que suplantará al SYN 900 Viptera 3, al que supera en rendimiento entre 800 y 1.000 kilos por hectárea. «Es el híbrido que más granos ha producido en Argentina y en Uruguay entre la genética nueva que hay en ambos países, siendo el que más rindió frente a nuestros nuevos híbridos y los de la competencia», destacó a VERDE el gerente de investigación y desarrollo en maíz de Syngenta, Alfredo Fenoglio.

Destacó que es nuevo híbrido también puede ser utilizado para picado, para ensilaje, mostrando la mayor producción de materia verde y con excelente calidad. Informó que este año se sembrará en setiembre y cumpliría con los requerimientos de registro en Uruguay durante la campaña 2018/19; y seguramente estará disponible en la zafra 2019/20.

Sobre la oferta de híbridos para esta zafra comentó que habrá cinco materiales. El SYN 875 Viptera 3, que es el material más reciente de Syngenta, que se caracteriza por su altísimo potencial, basando su rendimiento en el gran número de hileras y de granos por planta.

Además está el SYN 848 Viptera 3, que es un híbrido de ciclo corto, con gran prolificidad para siembras de primera, donde hay que manejar la densidad con mucho cuidado y que si el año viene bien puede compensar con una segunda espiga. Es un producto recomendado para planteos más conservadores dentro de la siembra temprana.

El SYN 900 Viptera 3, que está hace 15 años en Uruguay, cuya mayor fortaleza es su estabilidad. Y el SYN 840 Viptera 3 para siembras tempranas y tardías, muy rústico, con gran tolerancia a los problemas de las siembras tardías, como tizón, roya y las enfermedades que afectan los granos de la espiga, y que producen alflatoxinas o distintos tipos de micotoxinas, para cuando se va a utilizar en alimentación animal.

«Ese tipo de enfermedades nos trae grandes pérdidas en la producción de carne o descuentos importantes en la entrega del grano. Es un híbrido muy defensivo, versátil», destacó. Para completar la paleta “disponemos del SYN 860 Viptera 3, un híbrido con excelente sanidad, tolerancia a tizón, muy buena estructura de planta, excelente caña, lo cual para segunda lo hace una de las mejores opciones del mercado”.

Fenoglio señaló que todos los híbridos vienen con la tecnología Viptera, porque el productor a veces se ve obligado a retrasar la fecha de siembra. «Creemos que el productor prioriza la tranquilidad, no estar permanentemente monitoreando si está la plaga o si tiene niveles de daños. Entendemos que se quiere sembrar y tener la tranquilidad de que su cultivo se autoproteje, y a lo sumo sembrará el refugio, que es el 10% de la superficie, que es lo que tiene que cuidar. Sabemos que las plagas son de altísima severidad de ataque al sembrar tarde, y no sabemos si terminará en esa situación. En ese caso toma aún más importancia la tecnología Viptera 3», indicó el gerente de investigación de Syngenta.

Agregó que no hay otra tecnología disponible y no la habrá en los próximos años para toda la industria semillerista. Por lo tanto, remarcó que es muy importante cuidarla, y en ese sentido es importante el refugio. Explicó que los únicos materiales que no sean Viptera 3 que se traigan a Uruguay serán para hacer el refugio dentro de los lotes.

«Hace 20 años que Syngenta viene trabajando en una genética que permita buenos rendimientos al productor, no solo en años buenos sino también en años con estrés, por altas temperaturas y sequía. La característica fundamental es un germoplasma con estabilidad de rendimiento y que en condiciones difíciles logre 7.000 a 9.000 kilos por hectárea. Tratamos de que el productor no pierda dinero, que es lo más duro en aquellas campañas difíciles, porque tiene que volver a sembrar», señaló.

Estimó que la población objetivo se debe bajar. Dijo que en las excelentes zonas de Uruguay se puede llegar a lograr 65.000 plantas a cosecha, y en otros campos no se admite 55.000 o 57.000. Eso dependerá del tipo de lote, del tipo de zona y de los objetivos del productor.

«Para eso están los técnicos de los distribuidores, que conocen los lotes, la historia, el manejo y los objetivos de cada productor, para ayudarlo a mejorar en busca de incrementar el rendimiento. Y si tiene que ser conservador aconsejarlo para que tal vez aspire a algo menos de rinde pero que todos los años le rinda bien», comentó.