Montevideo, 25 de Agosto 2019

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Agricultura

KWS acompaña su genética con recomendaciones agronómicas

La propuesta incluye servicios y presencia en las chacras; se trata de una estrategia de diferenciación, en un mercado de semillas de maíz que es cada vez más competitivo.

Para diferenciarse, en un mercado de semillas que es cada vez más competitivo, la empresa KWS acompaña a los productores en Argentina y Uruguay, no solamente con genética sino también con recomendaciones agronómicas. «Se trata de una propuesta que va más allá de los productos, que también incluye servicios y presencia en las chacras”, destacó VERDE el ingeniero agrónomo Federico Larrosa, gerente de marketing de KWS Argentina.

En materia de manejo, explicó que el foco está “en mostrar la propuesta de valor que incluye una oferta de híbridos con un muy buen comportamiento agronómico, que a la vez también pueden contar con una diversidad de tecnologías y eventos muy importantes, que aportan un mejor manejo contra los insectos y las malezas”

Agregó que para Entre Ríos (Argentina) y también para Uruguay, se está proponiendo genética de baja densidad de siembra. “Se está trabajando con híbridos de espiga flexible, que son aquellos que pueden alcanzar altos rendimientos con menor población”, señaló el gerente de marketing.

En esa línea, destacó el lanzamiento del KM 3927 Vip 3, “que puede ser sembrado en una densidad de 50.000, 60.000 o 65.000 plantas sin ningún problema, y tolerar de alguna manera esas condiciones”.

También se está trabajando “en algo que es novedoso, la densidad no solamente para producir grano, sino analizándola en la línea de maíces para silo, viendo cómo se produce la mejor cantidad de materia seca digestible, que es producir grano pero que también es producir toneladas de tallo, de hoja, buena calidad de fibra y en eso tiene también mucho que ver como interactúa la población”.

“No hacemos recetas globales”, precisó Larrosa. “Conocemos nuestra genética, nuestros híbridos. A partir de ahí lo que hacemos es una descripción de nuestros materiales y nos apoyamos mucho en nuestros agrónomos, para que ellos hablen con los productores y escuchen sus condiciones, las que cambian año a año, para que así puedan definir qué y cómo sembrar el cultivo”.

La densidad depende de los recursos

“No venimos a decirle al productor con qué densidad tiene que sembrar su campo, pero sí que tenga la tranquilidad de que conocemos nuestros materiales y que luego de una charla con un agrónomo de KWS y Procampo tendrá el híbrido que quiere sembrar y con una recomendación agronómica acorde para ese año”, expresó Larrosa.

Al respecto, indicó que “la densidad depende del año o de los recursos de ese lote, o sea que puede llegar a cambiar si sembré en 2014 y en 2018 el mismo lote, y es probable que si no es el mismo manejo, si no le llovió igual, si no vengo del mismo antecesor, por más que esté sembrando el mismo lote tenga que replantearme la densidad que voy a definir. Y ni hablar si estoy cambiando de híbrido. Si siembro en un lote un híbrido y en el de al lado, con el mismo manejo, otro híbrido, lo mínimo que tendríamos que hacer es discutir si la misma densidad es adecuada”.

Admitió que “hay una tendencia a tener más cuidado con la densidad, por estas condiciones climáticas cambiantes. Es una incertidumbre que tenemos que aprender a manejar. Justamente, esa flexibilidad en la espiga nos permite ser más conservadores, sabiendo que si el año viene bueno, esa espiga puede crecer tanto en hileras por espiga como en granos por hilera, y eso significa más rinde. Y si el año es complicado, se tiene una menor población y más estabilidad, porque el agua que llueva la voy a repartir entre menos plantas. Esa es la tendencia que explica por qué estamos hablando de bajar la densidad. No es bajar la expectativa de rendimiento, es estabilizar un poco más los rendimientos”.

Larrosa indicó que si se siembra en un lote muy bueno, con un barbecho excelente y se va a regar, “no tenemos ningún problema en subir la densidad, porque acompañamos la expectativa de rendimiento del productor con más plantas. Eso no significa que aumentar densidad en un lote intermedio garantice más rindes. La densidad no determina el rendimiento, sino que adecúa el híbrido que estoy sembrando a los recursos disponibles”.


Lee la nota completa en Revista Verde N° 78