Montevideo, 13 de Diciembre 2018

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Empresariales

INIA enfoca su investigación en temas prioritarios para Uruguay

El organismo pone su foco estratégico en el agroambiente, la intensificación sostenible, salud animal, mejora genética vegetal y animal, economía aplicada y agroalimentos

Los temas agroambientales, la intensificación sostenible, la salud animal, la mejora genética (vegetal y animal), la economía aplicada y los agroalimentos son foco estratégico del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), dijo a VERDE el director nacional del organismo, el ingeniero agrónomo Fabio Montossi.

“Por definición, el INIA no tendría que hacer extensión”, sostuvo Montossi en relación a la Ley que creó al instituto, pero aseguró que sí es una responsabilidad hacer que la tecnología esté disponible para los productores.

Agregó que en la brecha tecnológica de Uruguay, desde que se genera la investigación hasta que se aplica, hay un gran mosaico.  “Debemos cambiar la cabeza, cambiar la manera en que estamos trabajando. Si uno tiene una visión estratégica, tiene que estar la transferencia de la tecnología y su validación definida como eje estratégico para los próximos años”, opinó Montossi.

Agregó que esto implica que el INIA trabaje con grupos de productores dentro de los siete sistemas productivos: ganadería extensiva, agrícola-ganaderos, vegetal intensivo, forestal, familiar, lecheros y agrícola. “Apoyados por la institucionalidad público-privada de transferencia, podrá haber proyectos comunes y que las tecnologías realmente funcionen a nivel comercial”, consideró.

Principales desafíos

Los desafíos que plantea la tecnología son múltiples, y se asumen desde INIA de manera coordinada con la institucionalidad pública y privada que opera en el área de transferencia y extensión. Con proyectos en común desde esa plataforma, se traza un axioma: “El INIA no va más solo, va con el resto de la institucionalidad a trabajar en el proceso de validación. Es un cambio radical, y para eso ya hay acciones tomadas”, aseguró.

El primer ejemplo concreto en esta línea es el Fondo de Tecnología Agropecuaria, que históricamente se dedicó a apoyar la investigación de otros institutos. “Ahora se dedicaron 10 proyectos, dos por cada estación experimental, elegidos por los Consejos de Asesores Regionales, los que decidieron qué proyecto de transferencia teníamos que tener para cada región”, dijo.

Adicionalmente apareció en INIA una nueva figura, denominada Técnico Sectorial. Montossi explicó que se trata de un facilitador, desde la generación del conocimiento, la difusión, alguien que vincula al INIA con la institucionalidad agropecuaria en la transferencia, para llegar más y mejor al productor.

Como tercer eslabón surgieron los Técnicos Sectoriales Transversales, quienes más allá del sistema productivo en el que estén, le agregan valor, sobre todo desde el punto de vista económico. Montossi sostuvo que el Instituto quiere ponerle números a la tecnología, y un primer paso en esa línea es la generación de proyectos con otras instituciones de validación en cada una de las experimentales, además de los Fondos de Promoción de Tecnología Agropecuaria (FPTA), incluyendo al Instituto Plan Agropecuario (IPA), al Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), los grupos CREA, las Cooperativas Agrarias Federadas (CAF), entre otras.

“Estamos convencidos de que la manera de hacer esto es que los productores se empoderen en el uso de las tecnologías y sean quienes las transmitan a sus pares. Desde nuestro punto de vista es desafiarnos para ver si nuestra tecnología funciona productiva, económica y ambientalmente”, afirmó.

Realidad, temas y plataformas

Consultado sobre el actual contexto y su incidencia en los temas de investigación, el director nacional de INIA sostuvo no está ajeno. “Al haber bajado el precio de los commodities el INIA bajó sus ingresos”, dijo.

Esto obligó a que se mejore la gestión integral, priorizando los temas importantes para seguir trabajando, y dejar momentáneamente de lado los demás. En ese contexto INIA definió los grandes temas donde hacer foco, los que son transversales a las principales cadenas de valor del agro nacional: los agroambientales, la intensificación sostenible, la economía aplicada, la salud animal, la mejora genética (vegetal y animal) y los agroalimentos.

Montossi sostuvo que es importante analizar el impacto que está teniendo la producción en el ambiente, y a su vez, ponerle números a las tecnologías.

Por otro lado, dijo que resulta fundamental agregar valor a los productos y los procesos que los generan. Y además está el mejoramiento genético animal y vegetal, con la incorporación de la biotecnología molecular como parte de los planes de mejora genética del INIA.

Puso como ejemplo que más del 85% del arroz que se produce en Uruguay es de genética INIA; en cebada ronda el 40%; otro tanto en trigo; y en boniato y cebolla el 100%. “Esto quiere decir que estamos en la mesa de los uruguayos”, afirmó.

Agregó los aportes del INIA en la mejora genética de ovinos, bovinos para carne y leche, y en especies forrajeras, “donde el instituto juega un rol estratégico para el país”, dijo.  Destacó que otro tema que se priorizó y que tenía mínima expresión en INIA fue la salud animal.

El director nacional de la institución de referencia en investigación agropecuaria en Uruguay señaló que se perdió una generación que no estaba para reemplazar a los referentes que tuvo el país hace 30 años. “Ahora este aspecto se está fortaleciendo, concretamente con la contratación de cuatro técnicos, uno de ellos el doctor Franklin Riet, referente en salud animal a nivel internacional, quien estaba radicado en Brasil”, destacó.

También subrayó la inversión de US$ 2,5 millones para la construcción de un laboratorio que será modelo para Uruguay en salud animal, el que quedaría operativo en 2019, al tiempo que se está trabajando junto al MGAP, la Universidad de la República y la Dirección Laboratorios Veterinarios (DILAVE) para el fortalecimiento de otro núcleo crítico de investigación en salud en la región norte, porque “el Uruguay lo necesita”, afirmó.

Montossi crecordó que la mitad de los recursos con los que cuenta el INIA vienen del sector público y la otra mitad del sector privado, razón por la cual debe haber una visión común, para priorizar la agenda de investigación. “El sector público y el privado están de acuerdo con las prioridades establecidas en el marco del nuevo plan estratégico del Instituto 2016-2020 (visión 2030), mejorando la calidad científica de nuestro trabajo pero siempre con cercanía al productor y los problemas a prevenir o resolver”, dijo.

Analizó que el Uruguay del futuro será aún más agroexportador, de nicho de mercados, y que no venderá solamente alimentos, sino que venderá confianza y productos diferenciados y de alto valor. Y en ese contexto deberá medir fuerzas con un mundo cada vez más competitivo.

Por lo tanto, adaptar el INIA para ese futuro será vital, porque en ese mundo serán determinantes aspectos como la inocuidad del producto, el impacto ambiental, la calidad, todo lo que tenga que ver con las TIC (tecnologías de la información y comunicación) y su aplicación en el agro. “Estamos trabajando fuerte en esa área”, anunció.

Los desafíos

El INIA se trazó varios objetivos, entre ellos multiplicar al doble la producción científica en los próximos cinco años. La segunda meta es multiplicar 50% la producción tecnológica con impactos benéficos en lo productivo, económico y ambiental. Para ello es necesario capturar el doble de los recursos externos que se obtienen actualmente, además de preparar mejor a los técnicos que forman parte del organismo. Y otra estrategia clave es formar a más de 80 estudiantes de posgrado para que mejore la productividad científica y tecnológica.

De todas formas, el director nacional destacó que en INIA hay gente con preparación de doctorado, que vienen de otros países. “Es inteligencia y nos agregan valor. La gran inversión está en los recursos humanos que formamos; ahí está el valor del INIA. Si todo marcha bien, cuando terminemos el quinquenio estaremos con 99% de todo el equipo técnico de investigación del INIA con posgrado, y de ese 99%, el 70% tendrá un nivel de doctorado”, recalcó.

Por otro lado, Montossi sostuvo que INIA pasó de ser una institución que se medía por actividades a ser una institución que se mide por resultados.

“Todo el instituto y cada estamento se evalúa por el cumplimento de metas e indicadores claves de desempeño. Se verán grandes cambios en la mejora de la gestión y eficiencia, midiendo el grado de satisfacción de los clientes de manera regular e implementando planes de acción de mejora”, comentó.

Se definió un plan estratégico, que previamente fue discutido por 700 técnicos, productores y tomadores de decisiones a todo nivel. “Ese plan estratégico para nosotros es como la Constitución. Tuvo definiciones político-institucionales, además de recursos para llevarlo adelante”, puntualizó.

Montossi se refirió, por otro lado, a la producción natural. Aseguró que cada vez es más importante tener información objetiva que demuestre que lo que dice natural realmente lo sea. “Ese es el rol de INIA. Pero no es solamente generar la información, es un desafío aún mayor; es establecer cómo aplico esa información para que se instrumenten protocolos, a través de empresas o a nivel público”, remarcó.

Puso como ejemplo que la Unión Europea tendrá al bienestar animal como política pública. “Si traemos las reglamentaciones de Europa vamos a tener muchos problemas, por eso es importante investigar aquí sobre estos temas, y tratar de aplicar los resultados científicos aprobados por la academia internacional, en función de las exigencias y defender los intereses de nuestro país”, planteó.

“Custodiar nuestra misión institucional, generar y adaptar conocimientos y tecnologías para contribuir al desarrollo sostenible del sector agropecuario y del país, teniendo en cuenta las políticas de Estado, la inclusión social y las demandas de los mercados y de los consumidores. Todo esto en un proceso de mejora continua, con el compromiso de siempre, seguiremos trabajando para hacer llegar más y mejor a nuestros mandantes la información científica, tecnológica e institucional del INIA”, concluyó.