Montevideo, 14 de Noviembre 2019

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Ganadería

Ganaderos celebran y frigoríficos advierten

Datos muestran una retención de vientres, que se lee como una apuesta a la cría, mientras caen las categorías en edad de faena

Tras publicarse los datos del stock ganadero en Uruguay, se confirma una menor disponibilidad de las categorías de invernada, sobre todo de novillos. Dos son las razones principales de ese faltante: la exportación de ganado en pie –los terneros que se exportaron en años anteriores son los novillos que hoy no están– y una menor edad de faena de los animales. Los productores celebran que la ganadería ganó eficiencia y sobre todo que la cría mejoró su posicionamiento, ya que es el sector que históricamente estuvo más relegado; mientras tanto la industria frigorífica advierte por la escasez de materia prima, que compromete su actividad.

«Si miramos los números de Dicose, vemos que hay una composición del stock vacuno mucho más criador que el de otros años. Hay menos categorías de terminación y más categorías de cría. De la cadena tiran la demanda de ganado gordo, con precios muy buenos, así como la demanda de ganado en pie y los sistemas de engorde a corral, que requieren de mucho ganado de reposición», dijo a VERDE el doctor Santiago Bordaberry, médico veterinario, que se desempeña como productor y asesor privado de establecimientos criadores.

Según Bordaberry, los altos precios de la reposición hicieron que muchos invernadores se volcaran a la cría, así como criadores que entoraban muy pocas vacas dejaran de invernar hembras para tratar de producir más terneros.

«Hay una situación del mercado ganadero que está haciendo más interesante el negocio del criador que el del invernador, cuando tradicionalmente fue al revés. Sobre todo hay una variación importante en los ciclos completos, que parecen estar a favor del productor de novillitos para corrales, para la exportación en pie o para invernadores», comentó.

Agregó que «parece que el ciclo completo está teniendo cada vez menos lugar, y termina con la producción de novillitos de 350 a 400 kilos, de sobreaño, porque es mejor negocio».

El profesional dijo que ve «con mucho optimismo» esta modificación del stock ganadero uruguayo, «en favor de una ganadería más moderna, con menos categorías mayores de invernada».

Y dijo que le preocupa que haya «quienes digan que eso es malo para el país, o que afecta a determinado sector. Creo que esto es una adecuación a ese mercado tan bueno que hemos tenido (la exportación de ganado en pie), y una respuesta a la libertad de mercado, que ha impulsado muchísimo a la ganadería. Es una adecuación a la realidad, a la comprobación de que con la exportación en pie hay una válvula para el mercado, que nos permite mejorar cosas, desde una autenticidad y claridad de mercado, que le permite competir a todo el mundo, lo que es sano para todos».

Preocupación de la industria

Un comunicado de la Cámara de la Industria Frigorífica (CIF), advirtió que «el estanque se queda sin peces», según el título del documento donde se señala la tercera caída anual consecutiva del stock ganadero en Uruguay. «Son 831.000 cabezas menos desde 2016 (7%)», se indicó.

El documento agrega que en las categorías de animales que podrían calificarse como aptos para faena se verifica una caída con relación al año 2018 de 269.000 animales. Esta misma comparación entre el año 2019 y el 2016 indica una reducción de 690.000 cabezas.

La evolución del indicador de animales faenables, definida como la suma de vacas de invernada, novillos de más de 3 años, novillos de 2 a 3 años y vaquillonas de más de 2 años sin entorar, muestra el nivel más bajo en más de 15 años, evidenciando un universo de 1.825.000 cabezas.

En lo que respecta a la cantidad de novillos mayores de 2 años el resultado es similar al indicador anterior, mostrando una caída record a 977.000 animales al 30 de junio de 2019.

Pero la industria también se mostró preocupada por el índice de procreo y por «un escenario en que la exportación de ganado en pie opera en forma irrestricta, con un índice flaco/gordo en niveles sostenidamente altos… resulta difícil compatibilizar el estancamiento de los valores productivos de los procreos en comparación con la evolución de los precios».

«La ganadería uruguaya y los volúmenes de faena y, por ende de exportación de carne vacuna, se constriñen con una previsión para el futuro altamente preocupante a pesar de: niveles de precios de animales para faena (50% más altos que en Argentina, Brasil y Paraguay); niveles de precios de exportación sostenidamente altos; exportación irrestricta de animales en pie; importación cerrada de animales en pie; y niveles de precios para la reposición sostenidamente altos», concluye el comunicado.

Apuesta a la cría

José Manuel Mesa, delegado de Comisión Nacional de Fomento Rural ante la junta directiva del Instituto Nacional de Carnes, comentó que si bien se esperaba una fuerte caída del stock ganadero uruguayo, «cosa que no compartíamos, en realidad bajó muy poco, apenas 1,5%».

Consideró que «hay una señal muy clara de la ganadería en su conjunto y de la cría en particular, manteniendo el número de vacas de cría y aumentando el número de vaquillonas de 1 a 2 años. Es una respuesta muy clara a las señales que tuvimos».

Analizó que «la exportación de terneros en pie no movió la aguja en el stock y hubo cosas que cambiaron para el criador. Está claro que la demanda de terneros seguirá y esa es una señal. Mantener el rodeo de cría con más de 4,2 millones de vacas entoradas es importante y aumentar el número de vaquilloanas de 1 a 2 años 7% también es muy importante».

Si bien admitió que el índice de procreo se mantiene en 65%, y no crece, Mesa estimó que las respuestas a las señales del mercado se irán viendo «de a poco, porque los procesos biológicos en la cría son lentos y los resultados no se ven de un día para el otro».

Dijo que si bien las señales son claras, también son erráticas. Recordó que el año pasado se exportaron más de 400.000 terneros, y que «seguramente este año no se llegue a 150.000. Esos vaivenes hacen pensar a la gente sobre las decisiones a tomar».

Pero también reconoció que en el mercado interno hay muy buena demanda de terneros para la producción de carne. «Si uno lo analiza con perspectiva, quizá en los últimos 25 años nunca tuvimos un ambiente tan favorable como el de ahora», destacó.

Una película tenebrosa

Marcelo Secco, CEO Cono Sur de Grupo Marfrig y presidente de la Asociación de la Industria de Frigorífica del Uruguay (ADIFU), manifestó su preocupación por el estancamiento de la ganadería a pesar de las fuertes señales positivas del mercado, que se presenta con gran demanda y precios históricamente altos.

Agregó que es una película que “ha sido bastante tenebrosa” en los últimos 10 años, en referencia a la disponibilidad materia prima que la industria tiene capacidad de procesar.

Consideró que “no solo fue por el efecto de la exportación de ganado en pie, sino que a pesar de un nuevo escenario, los procreos no reaccionan”.

Sostuvo que la nueva baja en el stock ganadero «consolida una tendencia preocupante, por lo menos en los animales faenables, y en un índice de procreo demasiado estable frente a las señales del mercado».

Secco destacó que la carne de Uruguay tiene una posición preferencial en el mundo, que está usufructuando de muy buenos niveles de exportación y por ende de precio para el ganado. Pero que le “preocupa que las señales están, pero la reacción del sector primario no”, aunque aclaró que “no es solo un tema de voluntad, porque toda la agroindustria exportadora está sometida a una estructura de costos muy pesada”.

Un elemento que preocupa es la tasa de procreo, insistió Secco. “No hay barreras tecnológicas, es un tema de costo-beneficio o se da porque menos de la mitad de la cría está entre pequeños criadores, y quizá a ellos la aplicación de los paquetes tecnológicos le sea más dificultosa, por costos y escala”, analizó.

También se refirió a los resultados de las empresas ganaderas. “Hay empresas que independientemente de la particularidad del sistema tienen muy buenos resultados y otras que no tanto. Entonces hay un contexto que no escapa a nadie, sabemos que estamos bajo presión, como impuestos ciegos, costos de estructura, de familia, de funcionar e intentar producir en este país. Creo que la oportunidad está y seguirá estando, por eso tenemos la intriga de ver cómo se dinamiza esto”, concluyó.

Interés en producir más terneros

«Estoy seguro de que habrá mucha gente interesada en preñar mucho, en entorar lo más que pueda. Si se mantienen los estímulos del mercado de reposición, la gente naturalmente hará cosas para cumplir con esa demanda», afirmó Bordaberry.

El veterinario confirmó que hay demanda por semen, por servicios de inseminación, de métodos y tecnologías de reproducción, hay demanda de asistencia profesional para la revisación de toros y precaución para realizar un buen entore, así como para prevenir enfermedades reproductivas, realizar ecografías de mitad de servicio para confirmar si las vacas están ciclando. Todo con el objetivo de producir más terneros.

Admitió que el criador tiene una mirada de largo plazo respecto a los demás, y que también influye mucho el ánimo y demás factores que afectan a la situación del país.

«Son cosas que se ven fundamentalmente ahora, a fin de año, cuando hay que tomar decisiones; también hay gente esperando el resultado electoral, pero en términos generales la actitud de los productores es de entorar lo más que puedan y tratar de producir la mayor cantidad de terneros», señaló.

Preocupación de corto plazo

“La preocupación de corto plazo es que la materia prima no está», dijo Marcelo Secco. Agregó que «Uruguay ha generado negocios de ciclo corto, que han permitido acelerar la edad de faena, sobre todo con la terminación de corral o las posibilidades de suplementar», más aún este año, cuando los precios fueron favorables para invertir en alimento para el ganado.

Explicó que los frigoríficos tienen la necesidad de realizar análisis y proyecciones de mediano plazo, para planificar su actividad.  «Ninguna de estas empresas se puede estructurar o pensar sin mirar los próximos cinco o 10 años”, remarcó.

Mejores números para el productor

Mesa destacó que el ganado «se valorizó 30% entre el ejercicio 2018 y el 2019, que también hubo una apreciación del dólar por encima de la inflación, pudiéndose licuar algunos costos en pesos. Normalmente la ganadería tiene 50% de costos en pesos, y eso genera condiciones muy buenas para la producción».

Dijo estar seguro de que el cierre de este ejercicio «será mucho mejor que el del año pasado». Pero consideró que también hay que mirar porteras adentro.

Mesa afirmó que en el resultado económico de las empresas criadoras es mucho más importante mejorar los porcentajes de destete que el precio de los terneros.

“Por más que los productores vendan los terneros al precio más alto, eso no le cambia los números; lo que le cambia es la productividad. En Uruguay hay un gran paquete de conocimiento, que no cuesta tanto, y que permite mejorar mucho los indicadores. El 32% del rodeo nacional no revisa los toros, el 17% hace entore continuo, 34% no realiza diagnósticos de gestación. Y lamentablemente los productores más chicos son los que no toman estas medidas, que son de bajo costo pero de alto impacto», planteó.

Demanda segura

“Estamos ante un escenario nunca visto en el negocio mundial de las carnes”, dijo a VERDE Fernando Canosa, consultor argentino que participó de una charla organizada por MegaAgro y Calvase en José Pedro Varela, Lavalleja.

Agregó que “es más rápido el crecimiento de la demanda que la capacidad biológica de producir carne vacuna, así que los precios han estado en un continuo ascenso, y con una demanda cada vez mayor desde Asia, no solo de China”.

El especialista consideró que esta es una situación que “vino para quedarse, porque en los últimos meses se sumó la peste porcina”.

Afirmó que “está asegurada la demanda de todo lo que produzcamos. Esto es muy importante, porque muchas veces miramos los negocios por el espejo retrovisor”.

Sostuvo que antes de que apareciera la peste porcina, la demanda china de carne vacuna ya era mayor que las posibilidades de venta de cualquiera de los países que productores.

Luego, la enfermedad de los cerdos hizo que todas las carnes fueran muy demandadas, pero “la carne vacuna es la niña bonita, porque las posibilidades biológicas de producción son más lentas que la demanda, a diferencia de las posibilidades que tienen las producciones de pollo y de cerdo”.

Señaló un trabajo de Rabobank que indica que “se demoraría unos tres años en recomponer la producción de cerdos”, pero observó que la peste porcina no para de avanzar, y no existe ninguna vacuna para detenerla, por lo tanto, “los pronósticos no son exactos, porque el problema sigue”.

Consideró que “los únicos países del mundo con posibilidad de aprovechar esta situación son los del Mercosur, porque los demás países productores ya no tienen posibilidades de crecer”.

Planteó que Argentina “tiene la oportunidad de duplicar su producción de carne vacuna en cinco años, que está en ese camino, pero lo que pueda ocurrir políticamente en los próximos meses puede cambiar esta situación”.


NOTA DE REVISTA VERDE N° 80