Montevideo, 18 de Setiembre 2019

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Gabriel Capurro: «Es difícil que el Estado se ajuste, siempre se traslada a los privados»

Gabriel Capurro, presidente de la Asociación Rural del Uruguay, advirtió que cuanto más se deja pasar el tiempo, el margen de maniobra es más estrecho y las medidas a tomar serán mucho más regresivas

A poco más de cuatro meses de haber asumido la presidencia de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), el ingeniero agrónomo Gabriel Capurro fue entrevistado por VERDE sobre distintos temas que afectan al sector productivo en su conjunto, no solo desde el punto de vista económico sino también político y social.

En esta entrevista realizada en las Islas Falkland/Malvinas, el productor de Durazno analizó el inicio del año para los distintos rubros de la producción, la actuación del gobierno y los problemas que deben solucionarse de forma inmediata, la contaminación de las aguas, los beneficios para algunas empresas y sectores que perjudican a otros, temas sanitarios y la institucionalidad público-privada, entre otros temas.

¿Cómo observó este inicio de año?

Desde el punto de vista climático el año arranca muy bien para la ganadería, no tanto para la agricultura, que tuvo problemas con las siembras de segunda y hubo que resembrar. Desde el punto de vista comercial, los precios son muy buenos para el ganado de reposición y razonablemente buenos para el ganado que se vende a frigorífico. La ganadería se apoya en una situación forrajera muy buena para los ganados en Uruguay, lo que determina que en un mercado estable el productor decida sumarle más kilos a sus ganados. Esto hizo que la industria frigorífica tenga que esforzarse para mantener un volumen de faena alto, que ha superado las 50.000 reses semanales. Eso le dio muy buena estabilidad a los precios ganaderos. En el caso de la agricultura seguimos con precios relativamente bajos para lo que estuvieron, razonables si se los compara con el promedio histórico, pero ajustados considerando los costos que tiene la producción en Uruguay, que siguen subiendo y que hacen que la agricultura se limite a los campos que están próximos a los puertos, que tienen menores costos de flete. En el resto de las actividades si bien los precios son razonablemente buenos, los costos son muy altos y los márgenes que quedan son muy pequeños. Esto es así para todas las cadenas agroindustriales. La cadena de la carne, porque la industria tiene que esforzarse en pagar buenos precios para conseguir los ganados, mantener un volumen de faena alto que le permita licuar los costos y mantener los mercados. Por los costos operativos de Uruguay todas las cadenas están con márgenes muy limitados y cualquier afloje del mercado podría provocar grandes problemas, como los que hemos tenido en otras oportunidades. Es decir, estos procesos de déficit fiscal, atraso cambiario y endeudamiento del país, que llevan a exigencias impositivas y tarifas altas, en general vimos que no terminan bien.

¿Cree que el gobierno se puede haber guardado alguna carta en la manga para este año electoral?

No se puede esperar mucho. Uruguay tiene problemas, que vienen desde hace tiempo, como el de la seguridad social. Desde hace dos gobiernos se viene diciendo que hay que arreglarla, pero nadie la arregla. La realidad es que se sigue pateando para delante. Es de esos problemas que cuanto más se demora menor es el margen de maniobra, y más regresivas son las medidas que hay que tomar para solucionarlos. Nadie quiere asumir ese costo político.

¿Qué otros problemas observa?

El déficit fiscal es elevado. Las propias autoridades han dicho que se necesita una adecuación fiscal. Ya no se le llama déficit fiscal, eso era antes, después se le llamó consolidación fiscal, ahora parece que es una adecuación fiscal. Admiten que se precisa pero no la hacen. Insisto: cuanto más se deja pasar el tiempo, el margen de maniobra es más estrecho y las medidas que hay que tomar son mucho más regresivas. Sabemos que ese tipo de medidas no es popular, y que en años electorales no se toman, así que no esperamos mucho.

¿Ante este panorama hay que ser cauto en la toma de decisiones empresariales o inversiones?

Todos somos conscientes de que un proceso de déficit fiscal del 4% con atraso cambiario como el que tiene Uruguay no termina bien. De acuerdo al Banco Central del Uruguay, el atraso cambiario en el país es del 17%, son $ 5 por dólar. Eso exige correcciones, que normalmente recaen en la población, porque en Uruguay estamos acostumbrados a que los ajustes se trasladan a las empresas privadas y a la población, y el Estado es difícil que se ajuste. Entonces hay que ser prudentes, porque no sabemos cómo va a concluir la situación.

¿Puede haber empezado la recuperación de las empresas agrícolas con la pasada zafra de invierno?

El clima ayudó mucho a los cultivos de invierno en 2018, al menos ayudó a los productores que sembraron un área importante de trigo y cebada. Pero es sabido que el área de verano es lo más importante en la agricultura, porque es más del doble del área de invierno, por lo tanto el partido se está jugando ahora.


Lea la nota completa en Revista Verde N° 76