Montevideo, 25 de Mayo 2019

  • °
  • H %
Ganadería

Fernando Indarte opinó que dejar la trazabilidad «sería un retroceso»

El consignatario consideró que se suele analizar más el costo y el trabajo de la operativa que los beneficios que genera; además analizó otros temas de la actualidad ganadera

Dejar la trazabilidad sería retroceder, y después será muy difícil volver», dijo a VERDE el consignatario Fernando Indarte, director de Indarte & Cía. El empresario planteó que su postura respecto a la trazabilidad total obligatoria en Uruguay siempre fue positiva, aunque admitió que mucha gente vinculada a la ganadería opina lo contrario.

«Me parece que se confunde el costo y el gran trabajo de realizar la operativa de la trazabilidad, con los beneficios que genera este sistema. El costo es real y lo paga el productor, y en la práctica es complejo, sobre todo si se compara con lo que se hacía antes de la trazabilidad, que era nada. Están los formularios, se atrasan las vacunas, los animales se abichan en la oreja. Pero sacar la trazabilidad o hacerla voluntaria, como se ha propuesto por gente muy respetada, no es una buena alternativa. Porque hacer algo voluntario en este país es sinónimo de dejarlo, ya que nadie se va a tomar el trabajo o el costo de hacerlo si después no redunda en un beneficio», opinó.

Indarte propuso que se discuta de forma seria y responsable sobre los costos y beneficios del sistema, e incluso calcular cuánto se dejaría de ganar si se elimina o pasa a ser opcional. «Es un tema muy importante, que no puede quedarse en comentarios subjetivos como los que podemos hacer cada uno de los que estamos vinculados con la ganadería», dijo.

Indarte afirmó que seguramente Uruguay no podría haber entrado al mercado japonés, siendo el único proveedor que vacuna contra la fiebre aftosa que puede ingresar con carne a ese país, si no tuviera trazabilidad.

También afirmó que no se podría haber participado de la cuota 481, mercado que consideró revolucionario para la ganadería uruguaya. «Parece que ya nos acostumbramos a la cuota 481, que estuvo siempre o que la Unión Europea tenía la obligación de darnos la posibilidad de entrar», comentó.

Recordó la detección de contenedores de carne uruguaya contaminada con etión en Estados Unidos, y que inmediatamente se pudo identificar a los establecimientos responsables, gracias a la trazabilidad. «Por un problema de esos, cuando hay trazabilidad, se puede sancionar a una empresa, pero sin trazabilidad es posible que la sanción sea para todo el país», planteó.

De todos modos reconoció que el problema de los productores son los costos, y que debería pagarlo el Estado, de los impuestos que le cobra al sector, para que se produzca más, se facture más y se paguen más impuestos.

También dijo que hay que tener en cuenta que para Uruguay es difícil hacer negocios por falta de volumen, y que eso lo obliga a tener que ofrecer un atractivo que lo diferencie, y eso es la trazabilidad.

Repasó que en Uruguay se faenan 2,2 millones o 2,3 millones de vacunos, se exportan 450.000 en pie y no se sabe cuántos se venden de forma particular, en el campo, pero estimó unos 500.000. «Estamos hablando de 3 millones de vacunos que se comercializan. Si hay problemas con 4.000 o 5.000 reses, no podemos concluir que el sistema no funciona; por el contrario, fue gracias al sistema que terminaron saliendo a la luz los problemas», afirmó.


Lee la nota completa en Revista Verde N° 76