Montevideo, 16 de Octubre 2019

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Ignacio Bartesaghi: «En estos años nos dormimos y el mundo cerró acuerdos increíbles»

Ignacio Bartesaghi, decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la UCU, criticó el liderazgo del presidente Tabaré Vázquez para generar acuerdos internacionales que faciliten la inserción de productos y servicios en el mundo

Un completo repaso de las oportunidades comerciales que se generan a través de acuerdos entre países y bloques internacionales, y las oportunidades desaprovechadas por Uruguay en materia de inserción internacional de productos y servicios. En  entrevista con VERDE, el decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica del Uruguay, doctor Ignacio Bartesaghi, expuso su pasión por el comercio internacional.

¿Cómo ve el comienzo de año?

Movilizado. La reunión entre Mauricio Macri y Jair Bolsonaro se esperaba para saber qué rumbo le daría Brasil al Mercosur. En la campaña Bolsonaro adelantó la necesidad de modificar la lógica del Mercosur.

¿Y Uruguay cómo se posiciona?

Uruguay demoró en reaccionar. Se debería haber dado una señal más clara, diciendo que este mensaje de Bolsonaro le interesaba, porque Uruguay ya reclamó flexibilizar el Mercosur. Después de más de 27 años de historia del bloque, no tenemos ningún acuerdo comercial con ninguna economía importante. No tenemos acuerdo con Estados Unidos, seguimos negociando con la Unión Europea, no tenemos acuerdos con Japón, ni con China, ni con Corea. Tenemos un acuerdo muy limitado con India. El acceso que tienen nuestros empresarios a nivel internacional es muy malo. Eso tiene que ver con una visión proteccionista histórica de Argentina y de Brasil. Por eso Uruguay pide flexibilizar, y pide la posibilidad de avanzar unilateralmente. Cuando Bolsonaro plantea esta posibilidad nos bloqueamos. Ese error del Canciller previo a las elecciones, posicionándose en contra de que ganara Bolsonaro fue bastante infeliz. También hubo comentarios de parte del gabinete de Vázquez. Después el presidente calló a sus ministros y viajó a la asunción de Bolsonaro, como corresponde. No se espera una relación muy íntima entre Vázquez y Bolsonaro, por un tema de afinidad política, pero tenemos que dar señales más claras de por qué nos interesa flexibilizar el Mercosur. No tenemos que salirnos de una negociación conjunta con la Unión Europea, pero convendría decir avancemos con China. Ahí sabemos que Argentina y Brasil tienen dificultades.

¿Cómo evalúa la gestión del canciller?

La idea del canciller es muy compartida por todos. Al inicio propuso priorizar el acceso de Uruguay a Asia, algo se hizo, dándole más importancia a la embajada de Uruguay en China, abriendo una embajada en Indonesia y nuevos consulados en Asia, fomentando nuevos relacionamientos con el sudeste asiático, que es una región muy dinámica, el acercamiento a la Alianza del Pacífico, abriendo la posibilidad de tener relaciones bilaterales con Chile y después querer hacer lo mismo con México, Perú y Colombia. Pero nos quedamos a mitad de camino entre la idea y la concreción de su estrategia.

¿Y por qué no se terminan de concretar?

Uruguay precisa una reacción fuerte y rápida. Se necesita del liderazgo presidencial. Vázquez no ha tenido la voluntad de hacerse cargo de los costos que implica enfrentar a los que están en contra de la apertura. Eso supone negociar con los sindicatos, ir al Parlamento y hablar con los sectores del Frente Amplio que están en contra de la apertura y explicarles por qué es importante negociar con el mundo. Eso es liderazgo. No puede ser que el presidente delegue en un plenario de un partido político la aprobación de un tratado de libre comercio, como el de Chile. Esto no pasa en otros países del mundo, hay una sensación de debilidad del presidente, que claramente afectó la estrategia del canciller Nin Novoa en su voluntad de avanzar con la Alianza del Pacífico a través de tratados bilaterales; se llegó a avanzar con Chile pero tuvimos muchos problemas para su incorporación. Quedamos a mitad de camino con México, que no fue una renegociación del TLC vigente lo que finalmente hizo; no logramos avanzar con Perú ni con Colombia. Pero creo que el peor fracaso fue con China. No puede estar el presidente de la República parado frente a Xi Jinping diciendo que en dos años va a cerrar un TLC y después quedarse por el camino. Esto es muy grave.

¿Pero el Mercosur no le jugó en contra a Uruguay para acordar con China?

¿Pero si Uruguay no consiguió una flexibilización en el peor momento del Mercosur, y con los presidentes más débiles, cuándo la va a conseguir? Hace dos años era el momento para ponerse firme, se necesitaba coraje, estrategia y presentar con mucha diplomacia el camino a seguir. Explicar que China le permite a Uruguay tener ciertas ganancias en el sector agroindustrial, potencialidad en servicios, porque va a tener efectos en inversiones, y porque no operamos como unidad aduanera. China no invadirá con sus productos a los mercados brasileño y argentino. Operamos como una zona de libre comercio, aquí hay fronteras y no se puede triangular libremente productos, servicios y ni siquiera las personas pueden circular libremente. Tomamos como válido el argumento de negociar en conjunto, por esta redundante y además muy polémica resolución 32/00, que nos obliga a negociar en conjunto. No se mostró firmeza, faltó estrategia para seguir adelante con China, independientemente de lo que diga el Mercosur.

¿Ese fue el principal debe del gobierno?

Sin dudas, porque a nivel diplomático tiene un efecto importante anunciar algo y después dar marcha atrás. Es una señal de debilidad. Pero además me preocupan los argumentos, algo que también ocurrió en las negociaciones con Chile. Todavía estamos analizando si China nos va a invadir con vestimenta, por ejemplo. Pero no nos damos cuenta de que la vestimenta ya no viene de China, el calzado viene de Indonesia, de Bangladesh, de Pakistán. Estamos viendo una China de hace 25 años, una lógica de comercios y servicios con una visión antigua. Nos estamos olvidando del comercio electrónico, de las normas técnicas, de las normas medioambientales, de las normas laborales. Todo lo que está en discusión en los tratados de libre comercio más modernos no está en discusión a nivel nacional. Se dicen cosas muy graves, como por ejemplo que un TLC con China va a hacer perder 30.000 empleos en Uruguay.


Lee la nota completa en la Revista Verde N° 76