Montevideo, 8 de Abril 2020

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Ganadería

El momento de tomar de decisiones sobre la siembra de las pasturas

En las jornadas de campo y presentaciones del ciclo Pasturas en Acción, se nota mayor interés de los productores ganaderos, no solo de invernadores sino también de criadores.

Es el momento en que se toman decisiones en materia de pasturas. “Qué raigrás sembrar, qué festuca, cuáles son las opciones perennes, qué lugar juega el Dactylis, qué opciones de rotación corta tengo, qué pasturas de base achicoria puedo crear para potenciar el verano, qué lugar ocupan las variedades subtropicales como el Paspalum dilatatum Surenio”, planteó el ingeniero agrónomo Juan Enrique Díaz, gerente de Investigación y Desarrollo (I+D) de PGG Wrightson Seeds, en el marco del ciclo de jornadas de campo y presentaciones llamado Pasturas en Acción, que organizan Agroncentro y PGG Wrightson Seeds.

Agregó que “hay dos especies que están presentes y funcionan en todas las zonas y en todos los sistemas: el raigrás y la festuca. Siempre están presentes en nuestras charlas y jornadas. Tenemos el mejor portafolio, con cinco variedades de cada una, lo que nos permite satisfacer con éxito los diferentes usos y necesidades de nuestros clientes”, señaló.

Señaló que “todo lo demás es importante y debe ser discutido también, pero esas dos especies son la columna vertebral de la gran mayoría de los sistemas de producción”.

Díaz señaló que el buen año que tuvo la ganadería alienta a invertir a aquellos productores que generalmente son un poco más conservadores.

“Vemos interés, consultas, no solo de aquellos que tienen sistemas de invernada, que siempre son de invertir más, sino también de sistemas más medidos, como la cría. Se está pensando en ir un poco más rápido y aprovechar el momento”, analizó.

Comentó que la base forrajera de Uruguay es “fuertemente templada” y, por lo tanto, “hay especies que producen muy bien de otoño a fines de primavera, pero no se destacan por su producción de verano, período en el que las debemos cuidar para que continúen produciendo por muchos años más”.

Sostuvo que “no son muchas las opciones perennes que tenemos para producir mucho pasto en verano. Quienes tienen la suerte de tener suelos aptos para alfalfa, que son los menos, pueden incluirla en sus sistemas. Venimos trabajando fuerte en el desarrollo del Paspalum dilatatum Surenio, una especie nativa de enorme potencial; y también estamos promoviendo mucho las mezclas con achicoria Puna II. Los productores la prueban y luego no la dejan. Es una máquina de producir pasto de calidad en pleno verano, cuando falta el agua”.

Zafra particular

Díaz consideró que esta es “una zafra particular, porque venimos de un verano complicado, no en todas las regiones, porque el norte estuvo un poco más favorecido por las lluvias, pero en el resto del país hay varios lugares donde la situación sigue complicada”.

Planteó que eso “tiene dos consecuencias bien claras. La primera es que estamos sin pasto y eso complica mucho. En lechería se encarece la producción, obligándonos a consumir reservas anticipadamente. En ganadería nos obliga a aliviar los campos o resignar ganancias de peso, a la espera de las lluvias que permitan que las pasturas produzcan pasto nuevamente”.

La segunda consecuencia de la ausencia de lluvias tiene que ver con la producción de reservas. “Las malas implantaciones de los sorgos y el déficit hídrico limitarán los rendimientos de los cultivos de verano, que se usan para reserva en sistemas lecheros o ganaderos muy intensivos. Eso pegará en unos meses, cuando no tengamos ese alimento y que, por sus características, resulta muy caro de comprar fuera del predio, por los costos asociados al flete».

Consideró que esta situación genera presión sobre la siembra muy temprana de verdeos, y por eso se está viendo “una demanda anticipada, en particular de avena, que es un verdeo que en general no promocionamos, porque entendemos que el raigrás es más interesante, ya que produce mucho más en invierno y puede hacer grandes aportes de forraje en primavera. La avena, sin embargo, es una solución coyuntural a adoptar frente a una sequía de verano, que nos deje sin pasto en estas fechas”.

Analizó que si la situación de altas temperaturas y déficit hídrico continúa, “seguramente también tendremos pérdidas de algunas pasturas, obligando a renovar anticipadamente”, y eso de alguna manera “también se podría traducir en una mayor demanda”.

Por otra parte, se perciben las dificultades financieras de otros sectores como la lechería, los sistemas con arroz y la agricultura, y “eso hace que toda decisión sea muy medida y pensada”.

Lechería

“Cuando vemos la gráfica de evolución de la faena de vacas lecheras nos asusta, es una gráfica que tiene una pendiente de vértigo. Cuando se cierra un tambo, se pierde un productor lechero, y es un área de producción intensiva que ya no tenemos”, planteó el gerente de I+D de PGG Wrightson Seeds.

Dijo que “es cierto que la producción de leche no se ha visto tan afectada”, ya que la pérdida de productores ha sido parcialmente compensada por una mayor intensificación.

“Los productores lecheros hoy están desafiando los límites, buscando formas de producir a menor costo, porque tienen claro que para continuar en el negocio, y ser sustentables, tienen que combinar alta producción y bajos costos; ahí las pasturas son claves», afirmó.

Consideró que la solución pasa, en general, por producir y consumir más pasto, “que siempre es el alimento más barato, el fundamento de nuestra competitividad”.


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