Montevideo, 12 de Diciembre 2019

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Ganadería

El clima y los precios le cambiaron el ánimo al negocio ganadero

Se renueva el optimismo entre los productores y se piensa que será un buen año para el sector, luego de una severa sequía y las consecutivas caídas en los ingresos de capital

El año comenzó de la mejor manera”, dijo a VERDE el productor agrícola-ganadero y presidente de la Sociedad de Criadores de Hereford del Uruguay (SCHU), contador Javier Aznárez. Destacó que la primavera y el verano fueron realmente excepcionales y en el campo se observan muy buenas pasturas y los ganados están con muy buen estado.

Pero el clima no ha sido el único factor que acompaña al sector, ya que los precios que se pagan por el ganado gordo y la reposición también ayudan a renovar el optimismo entre los productores.

“Se observa firmeza en los valores. El precio del novillo gordo arrastra al resto de las categorías de reposición, y esto genera optimismo en el sector ganadero. Se están dando todas las condiciones para tener un muy buen año”, expresó el productor que tiene su establecimiento en el departamento de Río Negro.

El clima y los precios son las dos principales variables de la actividad pecuaria. Aznárez confía en que habrá un muy buen entore, más allá de que el ganado entró sentido a esa etapa, producto de haber transitado con dificultad el año 2018, que fue muy duro. “Las precipitaciones permitieron la recuperación de los ganados para poder tener una tasa de preñez muy buena. Y esto es algo que se comienza a ver de forma generalizada en todo el país”, destacó.

Asimismo, pese a que el clima genera buenas expectativas para la producción de terneros, Aznárez no dejó de señalar que en muchas zonas el estado corporal de los ganados no fue el óptimo para entrar al entore.

“Aún hay un alto porcentaje de productores, que por diferentes motivos no adoptan todas las tecnologías disponibles. No obstante, dado el año que hemos tenido y cómo están los ganados, creo que la producción de terneros aumentará frente a lo que sucedió el año pasado”, opinó.

Consultado sobre cómo percibe el escenario para los invernadores, el presidente de la SCHU consideró que hay más de una variable que repercute en la cuenta. Por un lado señaló que el precio del ganado gordo es fundamental, y los actuales valores «son muy firmes», dijo. Más allá de los vaivenes del mercado, expresó que se espera que en 2019 la oferta de ganado para faena sea restringida, lo que abona la teoría de que los valores se mantendrán firmes.

En cuanto a la reposición, otro elemento clave en la cuenta del invernador, indicó que la firmeza del precio de los ganados para el campo le hace difícil competir. “Hoy la reposición tiene valores muy altos para un invernador y eso obviamente hace que el margen se achique”, sostuvo.

Opinó que este año los invernadores lograrán la diferencia mediante la productividad. Allí empezarán a jugar algunos elementos positivos, por un lado la producción excepcional de forraje, que determinará que los ganados tengan muy buenas ganancias de peso y tasas de conversión.

También señaló que los sistemas productivos que utilizan granos encuentran que los precios volvieron a ser competitivos y eso hace pensar que el costo del kilo producido a corral será sensiblemente menor al de años anteriores. “Por ese lado el invernador puede hacer una diferencia, si uno no tuviese esas variables, como precio de los granos y clima, con los valores actuales de la reposición, el margen del invernador tendería a ser nulo”, comentó.


Lea la nota completa en Revista Verde N° 76