Montevideo, 5 de Junio 2020

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Ganadería

El ajedrez productivo de La Lucha, de los hermanos Echeverría, en Soriano

28 marzo, 2020

Realizan ganadería de ciclo completo, agricultura, tienen cabaña Corriedale, tambo y recientemente incorporaron forestación, en las áreas de menor productividad.

Al frente del establecimiento La Lucha están los hermanos Rubén, Daniel, Germán y Susana Echeverría, a quienes su padre Rubén les inculcó la importancia de la diversificación productiva y la pasión por los ovinos de la raza Corriedale. En el predio, ubicado en el límite de Soriano y Colonia, en la zona de Ombúes de Lavalle, manejan estratégicamente, como un tablero de ajedrez, las producciones de ganado bovino, cabaña de ovinos, agricultura, lechería y recientemente incorporaron la forestación.

En diálogo con VERDE, Rubén Echeverría, comentó que cuando un rubro atraviesa un momento complicado, como desde hace un tiempo la lechería, no se lo abandona, sino que siguen con él, buscando la mayor eficiencia al menor costo. Sin embargo, en otros que pasan por su mejor momento, como hace algunos meses la ganadería, se acelera a fondo, con el objetivo de obtener la máxima rentabilidad.

Agricultura

En La Lucha se hace agricultura de invierno y de verano, con rotaciones con praderas, sumando entre 800 y 1.200 hectáreas. “Como los campos no son 100% agrícolas, sino que tienen desperdicios porque están sobre cristalino, hay que ir recortando y buscando las zonas agrícolas, e ir rotando para que no pierdan la productividad”, señaló Rubén Echeverría.

Afirmó que “realmente se nota la diferencia cuando se hace un cultivo después de tres años de praderas, en general se logran rendimientos importantes y una buena rentabilidad”.

Remarcó que allí nunca hacen agricultura más de tres años en el mismo campo, y que siempre como último cultivo siembran trigo con pradera, “para que quede la pradera abajo del trigo”.

Echeverría explicó que “la agricultura la hacemos nosotros mismos, de a poco fuimos incorporando maquinaria a la empresa. En un momento hicimos agricultura con contratistas, y creemos que es bueno hacerla con maquinaria propia, para cuidar de la mejor forma los campos. Los cuidamos mucho, porque queremos entregárselos a las futuras generaciones de la mejor forma posible”.

Agregó que se busca ser lo más eficiente posible, adoptando las mejores variedades genéticas y tratando de cuidar el medioambiente. “Esa es la gran responsabilidad que tenemos, ya que los hermanos tenemos en torno de 60 años, y debemos pensar en el recambio generacional. No podemos dejar campos erosionados o esquilmados, como lamentablemente se ven en muchas zonas del país”, planteó.

Ganadería

La ganadería en el establecimiento de los Echeverría es de ciclo completo. “Se termina toda la producción, salvo algún año muy complicado, que nos apriete, y tenemos que vender los novillos al año y medio, con 450 kilos, para algún corral. Es algo que lo podemos hacer rápidamente, porque todo nuestro ganado es Polled Hereford, Charolais y sus cruzas”, destacó.

La Lucha tiene un plantel de cada raza, y muchas vacas Polled Hereford se cruzan con toros Charolais; “ese vigor híbrido anda muy bien, y es muy buscado por los corrales”, comentó Echeverría.

En general, los novillos se terminan a los 2 años, en praderas, logrando pesos que se ubican entre 550 y 600 kilos. “A veces no llegamos a los 600 kilos porque necesitamos venderlos antes, pero son animales que llegan con facilidad a esos pesos. Además, tienen muy buen rendimiento, muy buena ganancia de peso diaria, muy buena eficiencia de conversión, y estamos muy contentos con esos cruzamientos, así que hacemos ciclo completo siempre que podemos”, señaló.

El mayor de los hermanos explicó que no tienen corral de engorde, pero algunos ganados los terminan con ración, haciendo algún encierro. “No lo tenemos como algo constante, de todos los años. Depende de cómo tengamos los campos. El encierro también nos ha permitido encerrar vacas en invierno, racionándolas durante dos o tres meses, con algún sorgo o maíz hecho por nosotros, una ración de bajo costo, dejando campo libre para que vuelvan las pasturas”, indicó.

De esa forma, pueden tener las vacas preñadas en poca área y en buenas condiciones, y antes de la parición se las libera a los campos para que puedan parir estando fuertes, con buen desarrollo y sin que tengan problemas en el parto.

Allí el entore se realizó del 1° de noviembre al 31 de enero. “Inseminamos los ganados de pedigrí, tanto Charolais como Polled Hereford, y al resto del rodeo les echamos los toros a campo natural. Además, hacemos un entablillado en los terneros para mejorar el estado de las vacas, para que entren en celo. Este año, con los terneros de las vacas que parieron por último hicimos una recría, vimos que esas vacas entraron bien en celo, y esperamos en pocos días tener los resultados de los tactos, ojalá tengamos buenos resultados de preñez”, comentó el productor.

En los últimos años La Lucha tuvo entre 80% y 85% de preñez. “Las vaquillonas están muy lindas de estado y estimo que estarán preñadas en un 95%, pero veremos”, dijo.

El productor sostuvo que buscan ser cada vez más eficientes en la invernada de novillos y de vacas. Remarcó que “en los últimos tiempos hicimos énfasis en la carne vacuna, porque sabíamos que estábamos en la cresta de la ola, se llegó a vender novillos a US$ 4,20 o US$ 4,30 (por kilo a la carne). Sabíamos que era algo que no iba a durar mucho tiempo, pero cuando los números son buenos hay que apostar a producir más carne por hectárea”.

Tambo

El tambo de La Lucha funciona desde hace cerca de 50 años, en un área de 300 hectáreas dedicadas exclusivamente a esa producción, que está a cargo de Germán Echeverría.

“Todo rubro, tiene momentos complicados, por eso es importante la diversificación”, explicó Rubén. Agregó que “hace algunos años que la lechería está muy complicada, con problemas de competitividad, pero con los costos ajustados y gracias a los otros rubros podemos mantenerla”.

Admitió que, tal vez, “si hubiéramos tenido solo lechería tendríamos que haber cerrado el tambo, como le ocurrió a muchos productores. Eso es una lástima, porque es una actividad que radica a los productores en el campo y es un rubro importante para el país”.

Explicó que “cuando un rubro no anda tan bien no lo eliminamos, sino que tratamos de bajarle intensidad. Tratamos de ser eficientes, sin gastar, para volver invertir y producir al máximo cuando la situación cambia”.

Forestación

Hace dos años que La Lucha arrendó unas 300 hectáreas a Montes del Plata para la producción forestal. “No estábamos en el tema, y nos impresiona la velocidad de crecimiento de los eucaliptos, eso es genética. Estamos conformes con el negocio, y este año esa área va a ser liberada para que podamos poner ganados, así que podremos pastorear algunos bajos y zonas de cañadas y arroyos”, señaló.

El negocio de arrendamiento fue por 10 años, con una renta por hectárea que se paga año adelantado. Pero Echeverría remarcó que la ventaja no es solamente la renta, sino que “esos campos se aprovecharán como monte de abrigo. Nos han dicho productores con este tipo de experiencias que los ganados en invierno pasan mejor, porque están resguardados del frío, entran con algún kilo más a la primavera y mejor pelaje”.

Explicó que son campos de cristalino, los más pobres del establecimiento, “que no podemos mejorarlos con agricultura, y de esta forma nos generan un ingreso mayor”.

Expectativas de mejora en el rubro ovino

En los departamentos de Colonia y Soriano «se ven cada vez menos ovinos, y no es por falta de rentabilidad, sino por el abigeato y los daños que provocan las jaurías de perros», comentó a VERDE Rubén Echeverría, de La Lucha.

Pero a pesar de esas adversidades, que generan desestimulo, el establecimiento mantiene su cabaña Corriedale, un gusto que a los hermanos Rubén, Daniel y Germán les transmitió su padre.

«A los tres hermanos nos gusta trabajar en genética, lo hacemos con ahínco. Tenemos plantel Corriedale desde 1960, pero mi abuelo empezó a criar la raza en 1938», señaló Rubén.

Agregó que aprovechan a tener mucha dotación de animales en poca área, «porque eso se puede hacer con la oveja», y que ahora están en los potreros más cercanos a la casa, «porque siempre hay problemas de abigeato, en cada conteo nos faltan cuatro o cinco ovejas».

Señaló que en este enero faltaron 30 animales, entre corderos y ovejas. «En nuestro caso son todos de plantel, nos da rabia y nos hace pensar muchas cosas. Es mucha la indignación, pero no hay mucho por hacer. Es algo que a todos los productores nos pasa. Vemos por las redes que todos los días hay robos y no se agarra a ningún responsable, y si se agarra rápidamente se lo libera», comentó.

Sin embargo, admitió que hay buenas expectativas con el cambio de gobierno. «Tenemos confianza de que esto se podría revertir, porque no puede ser que un rubro tan importante para la producción nacional, esté limitado por la delincuencia», dijo.

Señaló que el abigeato «es un negocio», porque «hay un circuito armado de venta de carne clandestina, incluso en carnicerías o de forma particular, lo que es lamentable».

Destacó la importancia del rubro ovino en la generación de mano de obra en los establecimientos, el descole, la esquila y el transporte.

Además de la industria lanera, que en Uruguay tiene empresas de primer nivel, que se destacan en el mercado internacional, y que están ávidas de un mayor volumen de buenas lanas.

Así como la industria de la carne ovina, que exporta a muy buenos precios y también está ávida de corderos.

«Pero seguimos trabajando firme. Hace unos cuatro años que incorporamos parideras, que nos permitieron pasar de señaladas de 80% o 100% a 120% o 125%, dependiendo del año», destacó.

Afirmó que siguen muy conformes con la raza, porque «es prolífica y el doble propósito», al brindar carne y lana, es otra forma de diversificar. «Así como diversificamos en la producción de todo el establecimiento, también diversificamos en la producción ovina, con una sola raza, que aumenta la rentabilidad por hectárea», sostuvo.

Consultado sobre las expectativas para la próxima encarnerada, Echeverría consideró que «será buena», porque «las ovejas están en muy buen estado, sanitariamente bien, no hay lombricosis pero no hay que descuidarse con las tomas».

Planteó el problema que tienen los productores que pone sus ovejas 15 o 20 días a pradera, para tratar de lograr mayor porcentaje de mellizos, ya que este año «no hay verde, están todos los campos secos, y eso va a costar un poco. Esperamos que llueva y eso se pueda revertir».

Echeverría expresó su deseo de que se pueda aumentar el stock ovino en Uruguay. La encarnerada empieza el 15 de marzo, y sigue en abril, dependiendo de las zonas y al manejo de cada establecimiento.

«Hace años que venimos afinando la lana, y es un valor agregado, porque con los mismos kilos se obtiene un precio superior. Creo que todos los cabañeros Corriedale están recorriendo ese camino, para llegar a una majada de 26 o 27 micras. Nosotros estamos entre 27 y 28, y las ovejas 29 micras. Pero no hace muchos años que teníamos una majada de 30 a 32 micras», destacó.


Nota de Revista Verde N° 84