Montevideo, 3 de Julio 2020

  • °
  • H %
Agricultura

El 17% del área de soja sembrada en la última zafra fue con semilla ilegal, lo que preocupa a URUPOV

29 junio, 2020

Basándose en información generada por imágenes satelitales, las ventas de semilla de soja y los datos que brinda el productor sobre la utilización de semilla de uso propio, la Asociación Civil Uruguaya para la Protección de los Obtentores Vegetales (Urupov) estimó que en Uruguay se sembraron 1.083.000 hectáreas de soja en la última zafra, de las cuales un 17% (187.500) se hizo con semilla que no se conoce su origen, porque no fue comercializada por las firmas del sector, ni que estaba en propiedad del productor.

Esos son algunos de los datos principales de un relevamiento que hizo Urupov y que fueron adelantados en el programa Punto de Equilibrio en Carve por el director ejecutivo de esa organización, Diego Risso.

En los últimos años hubo un crecimiento en la participación de la semilla de origen desconocido o ilegal en la extensión total de siembra, lo que preocupa a Urupov, resaltó.

Acotó que la “parte buena” de esto es que “hay un 83% de semilla legal de calidad”, que representa un área de 895.500 hectáreas. El informe de Urupov señala que el 60% de la soja se plantó en un área que tuvo ese mismo cultivo en la zafra anterior, eso significa que el 40% restante se sembró luego de otros cultivos, dijo.

Uno de los datos destacados es que en los últimos cuatro años la superficie sembrada de soja bajó 15%, “aunque vemos que en las últimas dos zafras el área ha sido similar”, explicó Risso.

Urupov nuclea a la mayoría de las empresas e instituciones vinculadas al mejoramiento genético vegetal, lo que abarca la investigación y el conocimiento científico en semillas de distintas especies y que se utilizan en varios sub rubros del sector agropecuario. Para el relevamiento en cuestión dicha asociación empleó imágenes satelitales, como parte de un trabajo específico iniciado hace cinco años.

En tanto, el Ministerio de Ganaderia, Agricultura y Pesca estimó, previo a la siembra, una superficie de 225.000 hectáreas de trigo. Sobre esa base, Urupov hizo un trabajo donde se desprende que el 60% de la semilla utilizada fue comercializada por empresas semilleristas, un 35% surge del uso propio de los productores y un 5% corresponde a semilla de origen desconocido o bolsa blanca.