Montevideo, 20 de Octubre 2019

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Agricultura

Cómo evitar que ocurra el efecto dominó de las malezas resistentes

Reemplazar un herbicida es una solución temporal y lleva a consecuencias más graves, según demuestra la experiencia de otros países; Uruguay está a tiempo de impedirlo.

En términos simples, el efecto dominó es un evento que se inicia por una decisión y que desencadena una cantidad de eventos similares. Dependiendo de las decisiones que tomemos frente a la problemática de malezas resistentes, este efecto en cadena puede tener consecuencias positivas o negativas. En las decisiones que se toman hoy, muchas veces los efectos no se notan (simbólicamente) hasta el futuro, y esto crea un problema.

¿Por qué a veces tomamos decisiones sintiendo que no va a tener ninguna consecuencia? Porque tardan en verse. Pero debemos estar conscientes de que, así como los dominós que se ponen en una hilera, si se hace caer la primera ficha (glifosato) y si además están las subsiguientes bien alineadas (porque decidimos seguir usando los herbicidas de la misma forma), se produce un reacción en cadena donde los otros miembros de la secuencia tendrán el mismo destino, y naturalmente iremos perdiendo la efectividad de otros grupos de herbicidas.

Esto ha venido sucediendo en los últimos años a nivel mundial, donde el número de especies resistentes a más de un modo de acción ha aumentado exponencialmente y parece no detenerse. A este efecto negativo se lo podría llamar “El efecto dominó de las malezas resistentes”, que ha desencadenado la aparición de biotipos o especies con resistencia múltiple.

El problema de las malezas con resistencia a un solo herbicida es complejo de manejar, pero ir perdiendo la efectividad a otros herbicidas y querer controlar este tipo de malezas con resistencia múltiple es aún más grave.

¿CUÁL ES EL CAMINO A TOMAR?

Cada decisión es un paso avanzado por el camino correcto o incorrecto, y no son independientes de los pasos anteriores. Cuantos más pasos demos en el camino correcto, más cerca estaremos de nuestro objetivo, logrando un efecto positivo en el manejo de las malezas resistentes. Ahora, cuando alguien se da cuenta de que va en la dirección equivocada, sería raro decir en ese preciso momento que necesita una solución, más bien esa no sería la palabra correcta, lo que necesitamos es cambiar de dirección, un ajuste.

Se necesita UNA NUEVA DIRECCIÓN

Suena muy obvio, pero en la mayoría de las situaciones, frente a un problema de maleza resistente lo que buscamos es la solución simple y rápida (otro herbicida que controle), y cuando este genera resistencia, nuevamente vamos a la solución simple y rápida.

Es increíble cómo por años vamos tomando decisiones equivocadas y luego nos toma por sorpresa al destino al que llegamos: malezas con resistencia múltiple.

Reemplazar un herbicida por otro es una solución superficial, es muy temporal y lleva a consecuencias más graves. Lo hemos visto en países como Australia, Chile, Argentina y Estados Unidos, con graves problemas de resistencia múltiple que impacta negativamente en la rentabilidad del negocio.

En el caso de Uruguay vamos recorriendo el mismo camino que estos países. Ahora bien, cómo hacemos para cambiar de dirección y tomar decisiones que nos alejen del camino de la resistencia múltiple. Entender lo que sucede para que no te suceda a ti. El entender y ser consiente por las consecuencias que están viviendo otros países nos debería dar motivo suficiente para hacer un cambio de dirección de 180 grados.

Y por otro lado, para tomar mejores decisiones, debemos hacernos las preguntas correctas (las respuestas a la problemática están en la calidad de las preguntas que nos hacemos):  En  primer lugar, en base a mis experiencias y a mis anhelos para el futuro, ¿qué es lo más conveniente para mí? Porque muchas veces hemos vivido experiencias similares y afrontado consecuencias de este tipo de decisiones. La Carnicera resistente a glifosato es una resistencia simple.

En segundo lugar, todo está permitido, pero no todo es constructivo. No solo debo preguntarme si está permitido, también debo preguntarme: ¿es conveniente? o ¿es constructivo?

Remplazar un herbicida por otro está permitido, porque funciona temporalmente, pero ¿la solución rápida es conveniente al largo plazo? La Carnicera resistentes a glifosato y diclosulam, esto es una resistencia múltiple.

Esto no solo pasa con la Carnicera, también podemos mencionar al raigrás y el rábano con resistencias múltiples. Esto sucede, porque frente a una misma problemática, decidimos seguir por el mismo camino y no otro.

NO TODOS ESTÁN DISPUESTOS AL CAMBIO

Resistencia al cambio es igual a la resistencia de malezas. Parece paradójico como las malezas son capaces de adaptase a los herbicidas y cómo nosotros no somos capaces de adaptarnos a este tipo de malezas, que requieren implementar otro tipo de estrategias. Más que a un problema de resistencia de malezas, estamos frente a otro problema: la resistencia al cambio.

Las personas suelen tener algunas de estas actitudes frente al cambio: ni siquiera lo perciben; lo perciben, pero lo rechazan, quieren seguir haciendo las cosas que hicieron siempre; reaccionan, como es absolutamente inevitable hacer algo nuevo, lo aceptan; y la cuarta y la más inteligente, se anticipan al cambio.

En este momento, es probable que usted esté en la segunda o tercera categoría, porque es así como se comporta la mayoría de las personas, y por esto mismo es que hay tantos problemas de malezas resistentes.

Aquí está la buena noticia para los productores y asesores: Uruguay aún se encuentra en un buen lugar para manejar efectivamente la resistencia de las malezas. Y como la siguiente pregunta puede ser personal, solamente lo invitamos a que se siente, se relaje un poco y se ponga a pensar en profundidad ¿cuál es el gran dominó? ¿cuál es esa ficha que usted debe mover para lograr impedir que ocurra ese efecto negativo de las malezas resistentes en su campo?

Articulo de: F. Leiva y H. Silva – Equipo técnico de Unicampo Uruguay