Montevideo, 8 de Abril 2020

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Asumió el Ec. Diego Labat en el BCU y marcó los objetivos

El economista Diego Labat es desde ayer el presidente del Directorio del Banco Central del Uruguay (BCU). En sus discurso de asunción, que contempló todos los recaudos por la emergencia sanitaria, Labat repasó las tres líneas de acción del Banco Central para continuar el cumplimiento de sus cometidos ante la pandemia mundial de coronavirus.

Indicó que la primera medida es sostener el funcionamiento del sistema financiero con un plan de contingencia; una segunda tiene que ver con los efectos de la prevención sanitaria que hace que haya menor nivel de actividad de la economía. “En ese sentido tomamos acciones que faciliten la continuidad del crédito”, tal como anunció el BCU en cuanto a la ampliación de plazo de crédito. Finalmente la tercera línea se relaciona con asegurar a través de la política monetaria la liquidez necesaria para que la economía fluya sin restricciones.

Posteriormente, el economista Labat trazó las perspectivas para el mediano y el largo plazo. En cuanto a política cambiaria, sostuvo que el Banco Central mantendrá la libre flotación, con intervenciones cada vez que resulte necesario, sin fijar ninguna regla, y con el objetivo de reducir la volatilidad y para que luego el valor de la moneda se ajuste a los fundamentos.
Respecto a la estabilidad de precios, anticipó que la inflación será un objetivo central. “Este Banco Central va a tener un fuerte compromiso para que la inflación converja a tasas de nivel internacional, que el país necesita para el desarrollo de mercados y el funcionamiento general de la economía. Esto será el centro de nuestra gestión en política económica”, señaló.
En ese sentido acotó que una vez pasada la turbulencia por las consecuencias económicas del coronavirus, el Banco Central estará en condiciones de hacer anuncios sobre cuáles serán los objetivos inflacionarios de todo el período.
“Serán objetivos absolutamente ambiciosos y consistentes fundamentalmente con la política fiscal, donde hubo inconvenientes en los últimos tiempos”, dijo el economista Labat. Y luego sentenció que en tiempos de turbulencia global como los actuales, el BCU no renuncia a usar todas las herramientas que tiene a disposición para el control de la inflación.
Además, adelantó que otra de las características de la actual gestión será un monitoreo permanente a través del Comité de Política Monetaria (COPOM). “Este Banco Central tiene que hacer una reconstrucción de credibilidad (…) por lo cual no haremos anuncios que no podamos cumplir”, dijo y adelantó que la política de comunicación será muy transparente.
En otro orden, señaló, por un lado, su intención de introducir cambios legales que apunten a mayor independencia del Banco Central y, por otro, generar una agenda orientada a la desdolarización de la economía.
En cuanto al sistema financiero, el nuevo presidente del Directorio del BCU, manifestó que a partir de un sistema financiero sólido, hay pasos para dar en intermediación, desarrollo de mercados financieros y un sistema de pagos con mejor acceso de la población.
Para alcanzar esos objetivos, resaltó que resulta clave tener un banco central abierto, que escuche, que hable con toda la industria, así como generar reglas de juego que sean ágiles, claras y estables, dijo Labat.
Foto: BCU.